6/2/10

Siberia Blues, de Néstor Sánchez

Empieza con una carga algo repentina de brigada en desuso, de guitarreros viudos hace miles de años: cuarto de siglo más tarde se hace extranjera pero nostálgica referencia a los bajos entonces mal iluminados de Villa Urquiza, en particular la franja urbana sin acceso posible para nadie que no hubiera nacido en la franja y donde la legendaria barra de Tomasol, la que defendía el criterio de frontera, mantuvo a cualquier precio el fuego sagrado del ocio: todo esfuerzo embrutece, toda tentativa para incorporarse a la caravana del sudor se relaciona con el resto de la ciudad marmota, inminente, sacudida por el hollín y los despertadores.

3 comentarios:

  1. qué bueno sánchez. nunca nadie lo recuerda.
    un saludo cordial.

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  2. Gracias Sibila. Sólo por distracción no indiqué ninguna pista, pero quienes no conozcan a N. Sánchez pueden leer el texto como un poema cuando es, en realidad, el comienzo de una novela.

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