29/1/10

Tiene que tener un nombre



¿Quiere levantar el brazo un segundo, por favor? -pidió.
-¿El brazo? ¿Por qué?
-Levántelo. Un segundo solamente.
Nicholson levantó el brazo unos centímetros por encima del nivel de la hamaca.
-¿Este?-preguntó.
Teddy asintió.
-A eso, ¿cómo lo llama?-preguntó.
-Qué quieres decir? Es mi brazo. Un brazo.
-¿Cómo lo sabe?-preguntó Teddy-Usted sabe que se llama brazo, pero, ¿cómo sabe que es un brazo? ¿Tiene alguna prueba de que sea un brazo?
Nicholson sacó un cigarrillo y lo encendió.
-Francamente, todo esto me suena a sofisma de la peor clase-dijo, exhalando el humo-. Es un brazo, diablos, porque es un brazo. En primer lugar, tiene que tener un nombre para que se lo pueda distinguir de los otros objetos. Quiero decir que no puedes simplemente...
-Se está usted poniendo lógico-dijo Teddy sin perder la calma.
-¿Me estoy poniendo cómo?-dijo Nicholson con un leve exceso de cortesía.
-Lógico. Me está dando una respuesta corriente, inteligente-dijo Teddy-. Yo estaba tratando de ayudarlo. Usted me preguntó cómo me las arreglo para salir de las dimensiones finitas cuando quiero. desde luego, no empleo la lógica cuando lo hago. La lógica es lo primero que hay que dejar de lado.




JD Salinger (New York, 1919 / New Hampshire, 2010, EUA)
De "Teddy" en "Nueve cuentos", Alianza Editorial, 1990

No hay comentarios.:

Publicar un comentario