Julián Bejarano (inéditos)



La chica de tres días sin dormir





Esperás el colectivo
un viernes a la noche.
La luna pasó de largo
dejó atrás al comedor
y se acomodó
entre las plantas del fondo.
Vestís unos chupines verdes
una remera violeta
superpuesta a otra naranja
cubre tus tetas infladas y redondas.
Peinás un flequillo caprichoso
hacia el costado.
Tenés los labios pintados
con un rojo indio.
Escuchás cumbia en el celular
con las dos manos tapándote las orejas.
La mente en blanco
los ojos verdes rojos.
Tres días sin dormir
bajo la luz del alumbrado público.





Latas de cerveza heladas sobre el mostrador





Latas de cerveza heladas
sobre el mostrador.
La kiosquera
mueve rápido
las manos
desdibuja
trayectos irreales
sobre la superficie
espaciosa del momento.
Ella piensa
en la resta
del vuelto
pero después
flashea
una noche estrellada
donde ella anda de gato
y corpiños rojos
con el hombre
de otra mujer
que al final
la parte
en dos
como a un queso.





Casa





El desorden
de las sillas
alrededor
de la mesa
en la pantalla
apagada
del televisor.
Los pobres
toman mate
dulce
debajo
de los árboles.
La tanda
de ropa
colgada
de un cable
arriba del techo.




Julián Bejarano (Buenos Aires, 1983 (reside en Paraná, Entre Ríos) Argentina
De: "Humito" (inédito)
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Imagen: deusahiaalaquiaca.blogspot.com

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NOTAS

// ALICIA SILVA REY: Una presentación solemne / Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida. // VALERIA CERVERO: En septiembre de 2016 salió "Sin órbitas", en la bella edición de El ojo del mármol, y el mes pasado presenté "madrecitas", gracias a la cuidada edición de Barnacle. Podría ser la última tarde aquí o tal vez el tiempo se detenga sin pedir permiso. El cielo es allá afuera, casi árido, y esta casa se esfuerza en su tarea de abrigar, de sostener lo suyo. Las risas de los hijos quiebran el volumen que permite entender las voces; la mirada llega sola a cada personaje y la historia es la misma y otra a la vez. In the mood for love: insiste la palabra a través de la muerte. La música multiplica el instante y casi invita a olvidar cada tono. Pero el secreto es un hoyo pequeño en un muro que brota. (De Sin órbitas)