Noé Jitrik




Dichterliebes





Una vez, tuve una actriz entre mis brazos;
aleteba como un gorrión o se arqueba como una gata,
al conmoverse engendraba oleada de encanto
mientras con su cuerpo hacía preguntas
que me parecieron inteligentes
o por lo menos, oportunamente ubicadas.
El verano estaba adelantado y los bares ardían,
presumo que eso fue lo que nos empujó a las calles;
nos arrastrábamos por la noche
y mucha cerveza corrió por nuestros labios,
tanta como el río de amor que nació en mí.
Supongo que mentía por razones profesionales
o tal vez por alguna otra cosa que no entiendo;
el hecho es que pienso todavía en esas certidumbres
y en nuestra sombras fanáticas por ellas,
y las noches, buenas amigas,
me devuelven la escalinata de amor que descendí.
Es cierto que hubo el deleite que llaman físico
aunque simplemente sea por el descubrimiento;
naves desarboladas que a los tumbos
aprisionan los continentes, negros, blanquecinos o pardos
según  corresponda al momento y al lugar.
Pero hubo más,
hubo tortura mutua, un insospechable sadismo
que redujo a cero el ámbito heroico y la conquista:
también temblábamos, pero ahora de maldad,
desechábamos el verano, huíamos pertinaces de la noche,
los nervios nos brillaban como estrellas.
En realidad, estallábamos al modo de las bombas
y nos alteramos: no era cuestión de derechos,
ninguna dignidad estaba herida,
por eso pudimos suponer que era ficción,
que el arte nos sedujo y nos rodeó,
pudimos entender que una cosa es la cerveza y otra el amor,
pudimos entenderlo por razones claras,
por melancólicas razones.





Noé Jitrik (Rivera, Provincia de Buenos Aires, 1928, Argentina)
De:"Veinte años de poesía argentina 1940-1960", Paco Urondo, Editorial Galerna, 1968

Enlaces: Entrevista a Noé Jitrik en Núcleo Juan C Onetti

Imagen: Fuente: losandes.com.ar



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