James Laughlin


La ruta 66





en el camino absoluto hacia
el infierno por el cual mamá &
papá & los chicos con todas

sus cosas atadas sobre
el techo del auto van
al Oeste a esa tierra

prometida del Sur de Cali-
fornia donde todos y todo
va estar 100% OK





Obsesión





es una palabra con connotaciones des-
afortunadas        pero debo confesar

que estoy obsesionado con vos  ob
sidere es la raíz latina                  para

Terencio significaba "sentarse cerca"
y por cierto         me gustaría sentarme

tan cerca tuyo como lo fuera posible   y
para César significaba "sitiar"       pero

mis intenciones no son hostiles sino to-
do lo contrario              para Plauto a veces

significaba "aparecerse" y vos de hecho
te me aparecés especialmente en sueños

pero mejor quedémonos con Cicerón
que lo usaba en el sentido de "custodiar"

así es                        yo quiero custodiar-
te                     solícita  delicadamente






James Laughlin (Pittsburgh, 1914 / Norfolk, 1997, Estados Unidos de Norteamérica) 
De: In Another Country ,1979 y Moments on earth, 1990)
Traducción: Mirta Rosenberg y Daniel Samoilovich

Enlace: Biografía (en inglés)

0 comentarios

Notas

Los hijos de Bob Dylan, de Gordon McNeer, Valparaíso Ediciones
EASY RIDER


(fragmento)

Nadie sabe quién te hizo la foto
en la Paynes Prairie aquel día.
Podría haber sido Janabanana, Susan o Ron.
Desde este recóndito lugar pareces seguro,
como si tuvieras el control, y algo nostálgico.

La película salió en el 69, junto con todo lo demás.
Por aquel entonces, todos los políticos habían muerto.
JFK, Bobby y Martin ya no estaban,
víctimas los tres de un pistolero solitario.
La ofensiva del Tet seguía con nosotros,
como un mal viaje de ácido.
Nuestro gobierno asesinaba a sus niños: sé el primero
del barrio en tener a tu hijo de vuelta a casa en una caja.

Jime, Janice y Jimi aún estaban vivos.
A John le quedaban once años de vida.
Las palabras de Dylan, ¿qué se siente, ahhh,
qué se siente al estar solo,
sin camino a casa alguno, como un total desconocido,
como una bala perdida?,
prendían nuestros corazones. Estábamos listos
para cualquier cosa, excepto
para lo que nos esperaba.




ALICIA SILVA REY/ Una presentación solemne: Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida.