04 diciembre 2010

Luciano Erba

La gran Jeanne





La Gran Jeanne no hacía distinciones
entre ingleses y franceses
con tal que tuvieran las manos
como le gustaban a ella
viven en el puerto, su hermano
trabajaba conmigo
en 1943.
Cuando me vio en Lausana
donde yo discurría con traje estival
dijo que podía salvarla
y que su mundo estaba alli, en mis manos
y en mis dientes que habían comido liebre en la alta montaña

En el fondo
había querido la Gran Jeanne
convertirse en una señora de bien
tenía ya un sombrero
azul, ancho, y con tres vueltas de tul





"Ser europea"





Milán tiene crepúsculos de un rojo dorado.
Un punto de vista como otra cualquiera
eran los huertos de la periferia
tras las casonas de la "Humanitaria".
Entre setos de saúco y algunas portezuelas
hechas de lata y de postigos descolgados,
el olor de una fábrica de café
se unía lejano al aroma de las fundiciones.
Por aquella herrumbre que reinaba invisible
por aquel sol que descendía más vasto
en Piamonte en Francia quién sabe dónde
me parece estar en Europa:
mi madre sabía muy bien
que no estaría mucho tiempo a su lado
y sin embargo sonreía
sobre un fondo de dalias y alheliés.





Luciano Erba (Milán, 1922 / 2010, Italia)
De: Poesía italiana del siglo XX, Javier Sologuren y Carlos Germán Belli, Universidad de Antioquía, 2006
y Memoría y Utopía, la primacía de la intersubjetividad, de Luisa Passerini, publicaciones de la Universitat de Valencia y Editorial Universidad de Granada, 2006
Enlaces: Il Club degli autori (en italiano)

Imagen: lapagina.com.sev


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