27 de noviembre de 2010

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Werner Aspenstrom
















Los remos





Heredé una barca pero no tenía remos.
Elegí dos tablones sin nudos,
los dejé en la buhardilla a secarse.
Poco después se abrió la corteza de la tierra,
salieron demonios eléctricos,
arañas eléctricas y Dios sabe qué.
Treinta años después la corteza terrestre se cerró.
Le di la mano a la enfermera y le di las gracias.
Le di la mano al doctor y le di las gracias.
Me deseó un feliz viaje.
Vi bosquecillos, vi tractores rojos
que avanzaban a trompicones por campos amarillos.
Me sorprendió su número.
La verja de casa de mi padre estaba recién pintada.
Le di la mano a mi hermano e hice una reverencia
Le di la mano a mi cuñada e incliné la cabeza.
Bajé los dos tablones de la buhardilla
y me hice un par de remos.
Entonces me faltaba la barca.

Me senté en el resquebrajado embarcadero
y me puse a contar los años de mi vida.
Los arrojé a las golondrinas de mar
que se alejaron volando con ellos sobre los juncos
y los dejaron caer, uno tras otro,
como trozos incomestibles.





Teoría de la alimentación





Cuando la fantasía se ha hartado de fantasías
crece el apetito por lo real.
Ahora vuelve a saber bien el pan duro como la piedra.
Ahora casi nos contentamos con piedras.





Werner Aspenstrom (Norbärke, 1918 / Estocolmo, 1997, Suecia)

De: Cuadernos de traducción
Traducción: Francisco Uriz
Imagen:  ne.se

24 de noviembre de 2010

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Jorge Aulicino


"La poesía tiene una felicidad que le es propia"





Sobre el pentagrama Haendel
señaló el momento en que comenzó a quedarse ciego
y el manuscrito yace ahora en su casa natal donde
el visitante es invitado a sentarse y escuchar el furioso advenimiento del Mesías
o lo que es igual todo es sacudido por la música
hasta los clavecines y los pisos donde Haendel jugueteó de niño
mientras la inscripción marginal señala que hay que cerrar los ojos
y pensar en la música del caos, algo
que ignoran los astronautas o que conozco
por repetidas incursiones a la realidad
pero que para Haendel fue quedarse ciego
tentar el borde la cama, probar el vacío a cada paso
con el orinal en la mano por esos pasillos de Dios.




Enlaces: Jorge Aulicino
De: "La caída de los cuerpos", El lagrimal trifulca, 1982

Imagen: launicarevista.com



22 de noviembre de 2010

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James Laughlin


La ruta 66





en el camino absoluto hacia
el infierno por el cual mamá &
papá & los chicos con todas

sus cosas atadas sobre
el techo del auto van
al Oeste a esa tierra

prometida del Sur de Cali-
fornia donde todos y todo
va estar 100% OK





Obsesión





es una palabra con connotaciones des-
afortunadas        pero debo confesar

que estoy obsesionado con vos  ob
sidere es la raíz latina                  para

Terencio significaba "sentarse cerca"
y por cierto         me gustaría sentarme

tan cerca tuyo como lo fuera posible   y
para César significaba "sitiar"       pero

mis intenciones no son hostiles sino to-
do lo contrario              para Plauto a veces

significaba "aparecerse" y vos de hecho
te me aparecés especialmente en sueños

pero mejor quedémonos con Cicerón
que lo usaba en el sentido de "custodiar"

así es                        yo quiero custodiar-
te                     solícita  delicadamente






James Laughlin (Pittsburgh, 1914 / Norfolk, 1997, Estados Unidos de Norteamérica) 
De: In Another Country ,1979 y Moments on earth, 1990)
Traducción: Mirta Rosenberg y Daniel Samoilovich

Enlace: Biografía (en inglés)

14 de noviembre de 2010

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Alejandro Schmidt



















La abnegación





Si yo supiera ciertamente que
sin mí
tendrías otra vida
feroz o fervorosa pero
completa aún
podría darte entonces
con un tajo
esto que tuvo
tantos nombres y formas y distancias
y quedarme sin mí

y descansar




Moja el día





Moja el día
la paz

¿Adónde se volvió
tan importante y feroz
la realidad?

También la lluvia
precisa un dios
para reír.

Flota la estrella
¿da tu abismo?

En este suspiro del mundo
se embarran los zapatos

no

el camino




A la madrugada




Camino junto al sueño
que también tropieza
vigoroso

algo inmenso
parece llegar
al fin

y cuadra tras cuadra
el cuervo
grita

hoy, no

mañana, mañana, mañana




La noche y su visita




Esta soledad
y esta llanura
son faroles

luz en la mano
contra el rostro

por eso
no llega
la noche
y su visita.




Alejandro Schmidt (Villa María, Provincia de Córdoba, Argentina, 1955)
De: "60 poemas breves", Ediciones Recoveco, 2009
Enlaces: Entrevista Periódico de Poesía

Imagen: poetasdealrededor.blogspot.com

12 de noviembre de 2010

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Juan Gelman / Alma...cesa ya de jadear.

El jilguerito




El amado a la amada se parece. No da vergüenza ya la muerte, absorto jilguerito atado a su pasión.




Deudas




En el desgarro del espanto perfeccionás tu luz y me recuerdo.




La sed




La encerrada en su sed paga por cada instante de lo que fuera resistir.
Así vendrán tristumbres, la madre general, las deudas del olvido.


El baldío




Animal de baldío, memoria, comés pastos que no crecieron más.




El espejo




Alma que sólo ves un animal herido al fondo del espejo:
cesa ya de jadear.






Juan Gelman (Buenos Aires, Argentina, 1930)
De: "Salarios del impío", Libros de Tierra Firme, 1993

Imagen: corraldelocos.blogspot.com
Enlace: Juan Gelman en El poeta ocasional



7 de noviembre de 2010

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Darío Rojo

Encontré el título de este poema resaltado en azul  en un Diario de Poesía , el Nro.14 de 1990. Las imnumerables lecturas mantiene mi calificación original: me sigue gustando, Significa que es bueno (en mi canon), que sobrevive. El desgajamiento (descascarar, desvestir, abrir) desde el principio advierte: el poema no busca su centro, sino la dispersión. El faro, la estación de trenes, por esta naturaleza propia del poema, se acepta como un final llano, sin discordancias. Esto se me ocurre.



El cementerio de los amantes



El empapelado descascarado
y agrio
desviste con tristeza la escena,
escaleras ajadas y chimeneas abiertas
bajo el arco alejado de un avión.
(la sombra
de alguien desconocido enfría la pared)
No mi amor, no confundas
olvida esto: la foto aérea del edificio
         el número de serie de cada recipiente
         las explosiones del asfalto
(una mujer cruza y roza un auto
mientras un hombre
sube las escaleras con un cigarrillo en la mano)
- aprendí la corrupción
en la cirugía de tus ojos (ramas mojadas
que transparentan flores amarillas) puerto seguro 22 hs -
En un faro
cada vez más alejado de la costa
se oye el ruido de una migración desordenada,
repiten en diferentes voces:
"no hay decorado en esta estación
                      donde a toda hora salen trenes"


Darío Rojo (Castex, Provincia de La Pampa, Argentina,  1964)

Imagen: Poetas argentinos

6 de noviembre de 2010

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George Oppen

Dormitorio de niño





Un amigo vio los dormitorios
de Keats y Shelley
en el lago, y vio que eran solamente
dormitorios de niño, y estaba conmovido

por eso. Y de hecho el dormitorio de un poeta
es un dormitorio de niño
y yo supongo que las mujeres lo saben.

Tal vez un horrendo bancario
es excitante para una mujer, un hombre
no un niño respirando entrecortadamente
sobre el cuerpo de una mujer.





Definición teológica





Un cuarto pequeño, el piso barnizado
haciendo una L alrededor de la cama,

lo que es o es cierto como la
felicidad

ventanas abriéndose sobre el mar,
la baranda pintada de verde del balcón
contra las rocas, los arbustos y el mar corriendo.





Producto





No hay nada tan bello en Nueva Inglaterra como los botes.
Cada uno, incluso la pintura blanca
sumergiéndose en cada ola en cada momento
anclados, un mástil
y aparejándose firmemente una parte
lozanos de las secas herramientas
y de las secas manos de Nueva Inglaterra.
La proa se encumbra, encuentra las olas
que el casco acepta. Una vez alguien
puso una palangana a flotar
y allí para que todos lo vean, para todos los niños,
incluso para los habitantes de Nueva Inglaterra
era embarcación. Lo que yo he visto
es todo lo que he encontrado: a mí mismo.






George Oppen (Nueva York, 1908 / San Francisco, 1984. EUA)
http://www.ddooss.org/documentos/poesia/George_Oppen.htm
Enlaces: Francisco Leal, "Traducciones de George Oppen"

Imagen: ronsilliman.blogspot.com

4 de noviembre de 2010

3 de noviembre de 2010

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Marília Garcia


Svetlana






en la víspera de su partida para
ny, emmanuel hocquard tipea
un poema de george oppen
en su máquina de escribir
underwood n. 3. es como svetlana queriendo volver
a barcelona acá no me quedo
ni un día más decía en el café
con nombre griego que
le hacía falta ver las cosas
invisibles de aquella ciudad y su marido
a contramano cargando
en el brazo al niño sin lengua,
intentando alcanzar lo que
aparecía del otro lado del mar
si alguien aún vendría
a ayudarlos
..................................en esta época
del año la tormenta no acostumbra
a demorarse (el poema estaba en inglés)
y tenían miedo de perderse,
ella decía, por eso la distancia,
ritmo de escalón siguiendo
cortado, por eso
................................el modo de andar y
el zigzag del avión siempre que salían juntos.
tenían miedo y todos los días hacía
algo para evitarlo, después quería
encontrarlo en la calle,
perdido, como un accidente:
cruza una esquina y ve. colgó
el teléfono a la hora
precisa, la voz cortada otra 
vez antes de seguir
por las ramblas.






Marília Garcia (Río de Janeiro, 1979, Brasil)
De: "Error geográfico", Ediciones Kriller71, 2015
Traducción: Aníbal Cristobo


Imagen: ricardo-domeneck.blogspot.com








SVETLANA: na véspera de sua partida para / ny, emmanuel hocquard datilografa / um poema de george oppen / em sua máquina de escrever / underwood n. 3. é como svetlana querendo voltar / para barcelona aquí não fico / mais nem um dia dizia no café / com nome grego que / lhe fazia falta ver as coisas / invisíveis daquela cidade e seu marido / na contramão carregando / no braço o menino sem língua, / tentando alcançar o que / aparecia do outro lado do mar / se alguem ainda viria / para ajudá-los / nesta época / do ano a tormenta não costuma / demorar (o poema era em inglês) / e tinham medo de se perder, / ela dizia, por isso a distância, / ritmo de degrau seguindo / cortado, por isso / o modo de andar e / o ziguezague do avião sempre que saíam juntos. / tinham medo e todos os dias fazia / algo para evitar. depois queria / encontrá-lo na rua, / perdido, como um acidente: / cruza uma esquina e vê. desligou / a chamada na hora / precisa, a voz cortada outra / vez antes de seguir / pelas ramblas.

1 de noviembre de 2010

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Charles Tomlinson




Toda la tarde





Toda la tarde las sombras han estado construyendo
una ciudad propia de las calles,
corrigiendo con cuidado las perspectivas
con diagonales oscuras, y reduciendo
veredas a plataformas, franjas de luminosas
escalerillas, como si fuera un barco
esta contra-ciudad. Pero los inclinados, negros
encabalgamientos como escaleras para asalto
trepan a las fachadas y las atan a la tierra,
confunden salidas para incendio que ya están enredadas
en vapuleadas ambigüedades. Tocas
las movedizas formas para saber cuál sitio es cuál
y te tiznas un dedo con ceniza del tiempo
que sopla a través de ambas, la sombra en la penumbra
y en la luz, que recorre los caminos
para agujerear las paredes, elevarse por patio y escalera
y deslustrar el pináculo azteca del Chrysler.




Desde la autopista





Las gaviotas se amontonan para comer de la basura
          que se descarga, camión por camión,
sobre un montículo que tres carreteras
         han aislado:
cuando las semillas se hundan y se enreden
        este abono movedizo donde las gaviotas
rebuscan el sustento invernal
        se transformará en cerro -para los halcones
un terreno de caza, pero no tendrá nombre:
jamás nadie irá allí. ¿Cómo
lo recuperaremos, una forma que nos pertenezca?
       Ya que no engendrará fantasmas
sino sólo -bajo la zambullida e inspección
        de las alas del halcón- los huesos de pequeñas presas,
su resplandor de sodio en las tardes de invierno
        inaccesible como el Edén...






Charles Tomlinson (1927, Sotoke-on-Trent, 2015, Gloucestershire, Inglaterra)
De: "Notas de Nueva York", 1984
Traducción: Laura Wittner

Enlaces: Richard Swigg: La insistencia de las cosas
Imagen: www.theguardian.com