Al-Mutamid

Quién es el poeta, Al-Mutamid que menciona Mario Borjóquez
http://www.poetasandaluces.com/autor.asp?idAutor=58


"Somos la imagen de la desdicha
tanta soledad no puede terminar bien
a ti te queda la realidad del sueño
yo sólo vivo el sueño agudo de la realidad
En boulevard Saint Michel entramos a la librería Averroes
pregunto por el poeta Al-Mutamid, rey en Sevilla"




Resígnate a tu suerte en este mundo, cual quiera que fuere.
Consuela tu alma si dejaste tu patria.
Allah compensa todo lo perdido en el pasado;
Que tu corazón conozca el consuelo y la fe.
Siempre que tengas un recuerdo delicioso,
e derraman lágrimas en torrentes sobre tus mejillas?
¿Cuándo has oído de un rey como tú a quien
las oscuras penas del Destino e hayan arrebatado su reino?
Aguanta la adversidad y aguarda para después la libertad;
tu botín será el perdón de Allah.



/



Cuando nos encontramos para despedirnos, de mañanita,
ya tremolaban las banderas en el patio del alcázar;
eran acercados los corceles, redoblaban los atabales:
eran las señales de partida.
Lloramos sangre, hasta que nuestros ojos eran como heridas
al fluir aquel líquido rojo.
Y esperábamos volver a vernos a los tres días..
. ¿Qué habría sucedido si hubiesen sido más?



/



Hala, Abu Bakr!, saluda mis posadas de Silves.
Pregúntales si añoran los días de amores como yo.
Saluda al palacio de las Barandas de parte
de un mozo siempre ansioso de estar ahí.
Guarida de leones y deliciosas doncellas.
¡Qué guaridas y qué salones de mujeres!
¡Cuántas noches deliciosas entre sus sombras
con chicas de generosos traseros y finas cinturas!
Blancas y morenas, atravesando mi alma
como blancas espadas y morenas lanzas.
Aquella noche juguetona cabe el dique,
con esa moza del brazalete que serpenteaba como el río.
Se quitó el manto, una rama de sauce su cuerpo,
como el capullo que estallaba en flor.
Me sirvió el vino de sus miradas,
de la copa; a veces de su boca.
El toque de su laúd me embrujo; como si oyera
el rasgueo de espadas en los cuellos enemigos



/



El relámpago le asustó, cuando en su mano
el relámpago del vino resplandecía.
¡Ojalá supiera cómo, si ella es el sol de la mañana,
se asusta de la luz!





Al-Mutamid (Beja, 1040, Portugal / Agmat, 1095, Marruecos)
De: .www.poetasandaluces.com

Imagen: aflordeltiempo.com




1 comentarios

  1. Felicitaciones por el blog, donde he encontrado excelentes sorpresas. Y gracias por el convite. Pronto lo enlazo.
    Saludos

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Notas

//Un poco de narrativa a los poemas. Nilton Santiago me desintoxica.

//Los hijos de Bob Dylan, de Gordon McNeer, Valparaíso Ediciones
EASY RIDER

(fragmento)
Nadie sabe quién te hizo la foto
en la Paynes Prairie aquel día.
Podría haber sido Janabanana, Susan o Ron.
Desde este recóndito lugar pareces seguro,
como si tuvieras el control, y algo nostálgico.

La película salió en el 69, junto con todo lo demás.
Por aquel entonces, todos los políticos habían muerto.
JFK, Bobby y Martin ya no estaban,
víctimas los tres de un pistolero solitario.
La ofensiva del Tet seguía con nosotros,
como un mal viaje de ácido.
Nuestro gobierno asesinaba a sus niños: sé el primero
del barrio en tener a tu hijo de vuelta a casa en una caja.

Jime, Janice y Jimi aún estaban vivos.
A John le quedaban once años de vida.
Las palabras de Dylan, ¿qué se siente, ahhh,
qué se siente al estar solo,
sin camino a casa alguno, como un total desconocido,
como una bala perdida?,
prendían nuestros corazones. Estábamos listos
para cualquier cosa, excepto
para lo que nos esperaba.




ALICIA SILVA REY/ Una presentación solemne: Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida.