Guillermo Martínez Yantorno


Pero la casa nunca estuvo vacía.
No pudo quedar despoblada
porque los diálogos de sus muertos
no cesaron
con dos vueltas de llave.

/

Una puerta blanca daba a la calle
y parecía segura.
Pero padre ¿De qué te sirvió apretar las manos?
La vida escapó lo mismo.

/

Un pájaro en las ruinas.
Quiere dormir pero lo aturde
la voz de los ausentes.

/

Hay un perro ladrando en los escombros.
-¿Esperará que el día restituya
el centavo de luz
que bastó para hacer la algarabía?





Guillermo Martínez Yantorno (s/d)
De: "Trenes a lo lejos", Fundación Argentina para la poesía, 1978

Imagen: elaguamarina.blogspot.com

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