27 febrero 2011

Javier Egea

febrero 27, 2011

  Paseo de los tristes




Entonces,
          en aquella ciudad
o en la intuición primera, vaga, de su cuerpo,
el pensamiento aún flotaba en bucólicos careos,
en versos aprendidos sin historia
y no era posible amar
entre unas calles donde todo era sucio,
carne sin brillo,
cuando aún en el mar, la nube y las espigas
sin historia y sin tiempo, vanos,
estábamos durmiendo
        o ignorando
esa gota de sangre que cuelga del amor
-su blanco cuello herido-,
ignorando la clase oscura en que nacimos,
sin consciencia de naves hundidas,
de rubios naúfragos,
condenados a vivir una historia perdida
de explotación y soledad, de muerte enamorada,
sin saberlo.
Y sin embargo,
entre los autobuses, el gentío,
en la dulce ignorancia,
fue creciendo una luz
que nos hizo sentir un crujido brillante
después que allí, en la sórdida pensión
donde siempre se asilan viajeros sin destino,
gentes oscuras,
en un lugar sin esperanza,
dos cuerpos se sintieron indefensos
sudando en el asombro de la primera felicidad.




19 de mayo




Existe una razón para volver.
6 de la madrugada de la calle Lucena
donde los basureros y el sereno
tenían su eterna cita
con el café con leche y el aguardiente seco,
adonde los borrachos concluían
la noche soñolienta del vino repetido.
19 de mayo. Pensión Fátima
en donde la pregunta del abrazo desnudo
supo al fin el porqué de tanta lucha,
la clave del sudor sobre las sábanas,
y la virginidad redonda, amanecida,
reconoció la llave de su casa madura,
con una verde mano le puso rumbo exacto
y la llevó a su centro
y siempre siempre siempre
nació allí la tormenta del esperado amor
como un racimo.
¿Quién hubiera pensado
que la 3ª planta,
la habitación oscura,
el urinario sucio,
las hojas del diario clavado en la pared
y la maceta artificial,
el plástico
de las flores chillonas,
iban a ser testigos
de aquel incandescente poderío,
de tanta luz sin freno,
de aquella tempestad acribillada?
Después de tantos pájaros
persiste en los teléfonos del aire,
en alta mar aún vive
y es el regreso un tramo de la vida.
Existe una razón
para volver a la ciudad del gozo,
a la pequeña aldea de la pensión barata
y las comadres
raídas en la esquina.
Existe una razón
para aquella manzana de casas apagadas,
para una turbia calle
que fue la geografía de mi primer amor,
el mapa donde tuvo mi gran pasión su cuna.


Javier Egea (1952 / 1999, Granada, España)
De: atlasdepoesia

Imagen: cuadernosdealfonsosalazar.blogspot.com
Enlaces: Javier Egea

Sobre los rastros de Frederick Seidel

febrero 27, 2011

24 febrero 2011

T.S. Elliot por Javier Galarza

febrero 24, 2011
 Un norteamericano que se hace ciudadano inglés. Un horror puritano por el cuerpo. Un «anglocatólico conservador». Una mujer psíquicamente quebrantada (Viv) a la que terminará por internar. Un loco poeta amigo (el mejor orfebre) llamado Ezra Pound. Un premio Nobel para su semblante impeturbable.

Bajo la fachada del hombre común, T. S. Eliot (1888-1965) crea su obra inquietante.
Algo de simbolismo francés, las teorías del tiempo de Bergson, alusiones al Grial, multiples citas de los clásicos, San Juan de la Cruz y el budismo. Metapoesía e intertextualidad.

«Resuenan pisadas en la memoria
por el pasillo que no recorrimos»

El profesor universitario. El empleado del Lloyds Bank. El que dice gustar de Shakespeare, sin estar seguro de haberlo entendido...

Los Cuatro Cuartetos son tal vez el gran legado de Eliot:
He aquí el comienzo de Burnt Norton, primer movimiento:

«Están presente y pasado presentes
tal vez en el futuro, y el futuro
en el pasado contenido.
Si está eternamente presente el tiempo
todo, todo el tiempo es irredimible.
Lo que pudo haber sido es abstracción
que existe, posibilidad perpetua,
solo en un mundo en teoría.
Lo que pudo haber sido y lo que ha sido
miran a un sólo fin siempre presente.»

¿Resonancias de la afirmación rilkeana de la vida y la muerte? ¿Ecos del tiempo que Proust recobra? ¿Física cuántica?¿Poetización de la Filosofía de Bergson?
El «clasicista en literatura, realista en política y anglo católico en religión» llega a la cumbre del imagismo o imaginismo, uniendo en los poemas el coloquialismo y la erudición.
Escribe versos como:

«lo que sólo vive no puede sino morir»

«Puedo sólo decir que ahí estuvimos, pero no sé donde está el lugar»
Eliot, que declara gustar de Shakespeare sin estar seguro de haberlo entendido. Eliot que no camina entre las tumbas como Novalis, ni muere malherido por una rosa como Rilke, ni anuncia la huida de los dioses como Hölderlin. Con la máscara engañosa del hombre común, nos plantea estas preguntas.

«¿Dónde iremos ahora?
¿Dónde iremos nunca?»

«Todas las caras yacen bajo el mar.

Los que bailaban están bajo el cerro»

El que tal vez nombró a cada uno de los cuatro elementos en sus cuartetos para unificarlos en el fluir herácliteo del tiempo.

El que declaró «ni siquiera me ocupé de lo que decía» al hablar sobre La Tierra Baldía(1922):

«Estoy mal de los nervios esta noche. Sí, mal. Quédate conmigo.
Háblame. ¿Por qué no hablas nunca? Habla.
¿En qué piensas? ¿Qué piensas? ¿Qué?
Nunca sé en qué piensas. Piensa. »

Pienso que estamos en el callejón de las ratas
donde los muertos perdieron sus huesos.

«¿Qué ruido es ése? »
El viento bajo la puerta.
«¿Qué ruido es ése ahora? ¿Qué hace el viento? »
Nada, otra vez nada.

«¿No
sabes nada? ¿No ves nada? ¿No recuerdas
nada?

Recuerdo

perlas son éstas que fueron sus ojos.
«¿Estás vivo, o no? ¿No tienes nada en la cabeza? »
Pero

Oh Oh Oh Oh ese Shakesperian Rag...

Es tan elegante
Tan inteligente
«¿Qué haré ahora? ¿Qué haré?
Saldré como estoy, y me pasearé por la calle
con el pelo suelto, así. ¿Qué haremos mañana?
¿Qué haremos nunca? »
El agua caliente a las diez.
Y si llueve, un coche cerrado a las cuatro.
Y jugaremos una partida de ajedrez,
apretando ojos sin párpados y esperando un golpe en la puer
ta.

¿Era posible la poesía después de Mallarmé, Rimbaud y Baudelaire?
Luego de la exaltación del romanticismo, los malabarismos verbales del barroco, la revolución simbolista, la poesía que se piensa a sí misma, la inquietante fachada del hombre común nos dice:

«Así termina el mundo
Así termina el mundo
Así termina el mundo
No con una explosión, sino con un gemido»






De: Reservorio JG 

Imagen:biografiasyvidas

23 febrero 2011

Jack Kerouac

febrero 23, 2011


Himno





Y cuando me mostraste el puente de Brooklyn
         por la mañana
                  ¡oh Dios!
Y la gente resbalando sobre el hielo de la calle,
dos veces,
         dos veces,
                  dos personas diferentes
                  cruzan, yendo a trabajar,
                  tan dispuestas y confiadas,
                  abranzando su piadoso
                  Daily News mañanero
                  resbalan en el hielo & caen
                  ambas dentro de 5 minutos
                  y yo lloro, lloro
Eso es cuando me enseñas las lágrimas, ¡Ah
         Dios! por la mañana,
                  ¡Ah, tú!
Y yo apoyándome en el farol sollozando
ojos,
         ojos,
                  nadie sabe que lloro
                  o no se preocupan de nada
                  pero ¡Oh! vi a mi padre
                  y la madre de mi abuela
                  y las largas filas de sillas
                  y lágrimas sentadas y muertas,
                  ¡Ay de mí!, sé Dios que
                  tenías planes mejores que ése
Así que cualquier plan que tengas para mí
Extrema majestad
Haz que sea corto
         breve
Haz que sea enérgico
         llévame a casa a la Madre Eterna
         hoy
A tu disposición de cualquier modo,
         (y hasta entonces)





Jack Kerouac (Lowell, 1922 / Florida, 1969, EUA)
De: .www.poeticas.com.ar
Enlaces: Jack Kerouac por Dennis McNally

Imagen: cuentosdelpescador.blogspot.com


20 febrero 2011

Leonor García Hernando

febrero 20, 2011

                             la taza debe parecer excesivamente
blanca en contraste con la boca pintada -No deberíamos
acercarnos a objetos tan nítidos
                            envuelta la garganta por un extenso
pañuelo de gasa, todo rostro es más plácido y se esfuma
como una lancha en esa agua extrema donde el cielo deja
de fluir

                            no deberíamos acercarnos a objetos tan
nítidos
una taza            un sobre en el que la lengua impone un
poder; las uñas esmaltadas de rojo y tres desnudas
cebollas en el mármol
                           no deberíamos acercarnos a esa brus-
quedad del objeto que satura como un golpe
                          no deberíamos ser honestos en el terror.
Mejor palidecer como esa línea de álamos en la tormenta,
Mejor estar callada mientras la fiebre una las sienes con
grasa de ciervo
mejor esperar a que las hojas del nogal apacigúen el sende-
ro de piedras  rojas. Parques con una pálida herida de
mármol pierden su agua rara, lastimosa         hundimientos
en la frondosa oscuridad.

                        no deberíamos acercarnos a objetos tan
nítidos.
Zonas que no conocen piedad.


Leonor García Hernando (San Miguel de Tucumán, Provincia deTucumán, 1955 / Buenos Aires, 2001, Argentina)
De: "Tangos del orfelinato", Colección Mascaró, 1999

Imagen: letrasalfilo.blogspot.com
(Se reproduce el poema con los mismos cortes de versos del libro)

19 febrero 2011

Benjamin Péret

febrero 19, 2011

Para pasar el tiempo





En mayo o setiembre
los utensilios de cocina castañetean los dientes
y su  pelo cae porque los sombreros pierden el suyo.
así el humo que sale de una gaveta
indica que un avión
en algún lugar entre un álamo y un casco de buzo
traga el polvo que había escupido en otra parte
y eso nos hace reir
como un melón
como una salchicha
como una tarta de crema
como una botella de Leyden
como la apertura de la pesca
como un saco de trigo
como etc.
Que la danza en los armarios donde duerme la vajilla asada al horno
quebrada por la guerra del 1870
y que pide en todos los tonos
que se le dé una corbata de lámina ondulada
que fuera una cabaña de conejos
en que los resortes
se volvieran pan fresco y blando
como una ostra perlera suspendida al cuello de una mujer desnuda
sin voz ni pelos
pero tan blanca que se diría un bosque de pinos
en el ojo de una cerradura





Benjamin Péret (Loira, 1899 / París, 1959, Francia)
De: "Antología de la poseía surrealista", de Aldo Pellegrini, Compañía General Fabril Editora, 1961

Imagen: manray-photo.com

17 febrero 2011

Juan de Lapala

febrero 17, 2011
De la vía para allá



Al taco Los Palmeras.
100 gramos de mortadela,
una caja de Concilio
que presagia resaca,
y ½ kilo de galletas,
alimentan la mesa.
La mersa se aiwa
dicen las chetas.
Una ducha de fuentón
y el humo del porro
quitan el atuendo a kerosén.
Aparece la poli en conserva,
seguro que el Cholo, otra vez,
fajó a la Ester.



Vincent 



Me ciegan tus soles
y tus lúcicos amarillos.
Me pausan el alma
las comas “de este nadie”.
Toco bajo el vendaje
de tus óleos
esos ausentes recovecos
que hiciste símbolo de tu dolor.
Demasiado pesó tu cruz, hombre,
y sé que tres veces caíste
antes de amputarte entero.
Aún te observamos cabizbajos,
yo y tus girasoles tristes.


Juan de Lapala (Ayacucho, Provincia de Buenos Aires, 1975)

Imagen: literaliamexicoamigosobras.blogspot.com

16 febrero 2011

Cuarenta siglos del Oulipo, por Marcel Bénabou

febrero 16, 2011
Para los oulipianos, un año vale un siglo. He aquí la larga historia de un grupo que, sumando conceptos matemáticos y restricciones literarias, explora los recursos infinitos de la lengua.

Los miembros del Oulipo acostumbran definirse como: " Ratas que deben construir ellas mismas el laberinto del cual se proponen salir"(1) (Tienen cierta coquetería). Pero habría que desglosar esta fórmula. Para ello, sumerjámonos un poco en la historia. En 1960 se constituyó un pequeño grupo de amantes de las letras que en un primer momento se llamó Seminario de la Literatura Experimental (Sélitex), para luego denominarse El Taller de Literatura Potencial (Oulipo). ¿El motivo de este nacimiento? Una obra en el castillo de Cerisy-la-Salle, titulada "Una nueva defensa e ilustración de la lengua francesa", consagrada a los escritos de Raymond Queneau. ¿El contexto histórico? Un momento en el que se ponían en duda, en la literatura, una doble serie de ilusiones: las del surrealismo y las sartrianas. El proyecto del Oulipo ratifica la ruptura con esas ilusiones. La declaración de principios se convirtió en un emblema: " Llamamos literatura potencial a la búsqueda de formas y de estructuras nuevas que podrán ser utilizadas por los escritores como mejor les parezca"(2).

Bajo la dirección de sus dos fundadores, Raymond Queneau y su cómplice intelectual, François Le Lionnais (sin duda el más prodigioso coleccionista de saberes de su generación), el grupo reunió una decena de personajes tan marginales como inventivos: Noël Arnaud, Jacques Bens, Claude Berge, Paul Braffort, Jacques Duchateau, Latis, Jean Lescure, Jean Queval, Albert-Marie Schmidt(3). Amigos, admiradores o comentaristas de Queneau, tenían la particularidad de ser matemáticos fuertemente atraídos por la literatura, como en el caso de Le Lionnais, Berge o Braffort; o bien, como en el caso de Queneau, escritores que deseaban acentuar los lazos de la literatura con los matemáticas. Gracias al furor y a la constancia de unos y otros, que se veían una vez al mes y trabajaban con humor y discreción (pues aunque el Oulipo perteneció al Colegio de Patafísica, en un principio se comportó como una sociedad secreta) el grupo pronto delimitó su territorio de actividad y definió sus principios.

Philip Larkin

febrero 16, 2011

Conversar en la cama





Debiera ser muy fácil conversar en la cama,
tan lejos se remonta ese yacer ahí juntos:
símbolo de franqueza entre dos seres.

No obstante, pasa y pasa, calladamente el tiempo.
Afuera, la incompleta agitación del viento
hace y deshace nubes por el cielo

y el horizonte es cúmulo de ciudades oscuras.
Nada nos hace caso. Nada demuestra cómo
a esta distancia única del aislamiento

se vuelve aún más difícil encontrar
palabras a la vez ciertas y amables,
o no del todo falsas y groseras.





Philip Larkin (Coventry, 1922- Londres, 1985, Inglaterra)
De. " Las bodas de Pentecostés", Pre-Textos/Poesía, 1991
Traducción: Álvaro García

Imagen: http://www.bbc.co.uk/news/entertainment-arts-11851121
Enlace: Algunos poemas de Philip Larkin por Bruno Cuneo y Cristóbal Joannon El poeta ocasional

14 febrero 2011

Malcolm Lowry

febrero 14, 2011




Xochitepec






Esos animales que nos seguían en sueños
son devorados por la aurora, pero, ¿qué hacer con los
que nos cazan, olfatean, nos asaltan en la vida, rodean
por encima de ella, panza arriba, cazan nuestros
                             proyectos
de construcción, con fantasmas del delirio,
símbolos de muerte, heráldicos, y sombras,
amenazantes? -justo antes de dejar Tlalpam
nuestros gatos yacían temblando bajo el magüey;
un sentido había escapado, y ahora murió, con ellos,
el chico los balanceaba medio muertos, abajo en la
                             hondanada,
donde ahora entramos, y cuyo nombre es infierno,
pero nuestra última noche aún tiene su animal:
el cachorro, en el cabaret, obsceno,
dando vueltas de campana y ensuciando todo el suelo
y atándose a sí mismo a ese horror
de nuestra última noche: mientras el día final
cuando me sentaba encorvado, conservado en mescal,
unos tipos arrastraban dos cervatillos dando coces por el
                            hotel
y los degollaron, tras la puerta del bar...





Malcolm Lowry (Liverpool, 1909 / Ripe,  1957, Inglaterra)
De. "Poemas", Colección Visor de poesía, 1995
Traducción: M Antolín Ratto 

Imagen: 5ciclos.wordpress.com

Mario Jorge De Lellis

febrero 14, 2011
las 6





Esta es la hora del mate
y de las tortas de entrecasa.

Y esta es tu miel que al despertarte
ponen abejas perfumadas.

Vamos a ver qué nos ocurre
con esta tarde color sandra.

Qué llantitos de nube y qué manera
de correr por la casa.

Cuántas veces te irás por pañoletas
a suburbios de osos y jirafas.

O  buscarás un gramo de papel
debajo de la cama.

O al fin te acostarás con diez muñecos
en tu sueño de hadas.

Yo sólo sé que en esta hora me arrinconas
para jugarte el alma.

Y que me vas llevando del pantalón
al dedo de tu cara,

para mostrarme el corazón de los papeles
o el pedacito de migaja.

Esta es la hora linda en que te miro
con los ojos del pájaro a la pájara.





De: "Hortigueral de Almagro", Falbo librero editor, 1965





Roberto Arlt





Para él no fué el ágape, la peña, el capellán,
el afrancesamiento afeminado,
ni el suplemento azul de los domingos,
ni los señores dulce biselados.

Tuvo una cara de color de loco.
Tuvo una flauta de color estaño.

Trepaba a los tranvías,
andaba sin amor, sin pasamano,
filípica en el gesto,
virulencia en la mano.

Loqueó su cara de color de loco.
Tocó su flauta de color estaño.

Pescaba encanallados mercaderes,
blenorrágicos puros, metodistas,
lesbianas, sueños desarticulados, incorregibles viejas con olor a cama,
incestuosos contentos, parricidas,
burdeles con sabor a llanto.

Blasfemó y escribíó.
Con todo el corazón, todo el cansancio.
Capítulo a capítulo nos describió la piel,
nos mostró gorrioneras de hambre flaca, largos
galpones duros donde el dolor dolía,
buenos aires cayéndose sonámbulo.

Encajonó verdad, refrigeró la muerte.
Fumó el pucho porteño, tomó su trago.

Con su cara de loco se fué un día.
Con su flauta tocó todo el estaño.





Leguisamo





Uno lo vió otra vez y lo vió otra.
Lo silbaban boletos noplacé,
lo festejaban gordos ganadores.
Se enamoró de él disco tras disco,
agazapada gorra, método loco
de entrar con el pulmón a rienda suelta,
físico fácil familiar,
agallas agauchadas agarrando
la vida codo a codo.

Era capaz de hacer ganar nonatos,
parejeros bicochos, sementales.
Capaz de jinetear una merluza,
un hígado, un vaivén, un pararrayos.
Capaz de desafiar a un coronel,
a un tifus, a una tiara.

Uno pensó: paseos, pasadores,
bandera verde, hocico,
volátil esperanza palospobres,
pulso metido y prometido.

Uno supo que en todo buenosaires,
en mesas de café, en liados ayeres,
en desaprovechadas pausas semanales,
se enajenaba el tiempo con su nombre.

Sabe sus modos de acudir al grito:
mono, maestro, tuerto, pulpo, eximio.
Lo sabe hipotecándose la suerte,
metalizando sábados-domingos.

Por eso quiere a leguisamo:
muñeca, pelo en pecho, corazón, látigo, hamaca, vista, refusilo.





De: "Hombres del vino, del álbum y del corazón", Editorial Lautaro, 1962





Mario Jorge De Lellis (1922 / 1967, Buenos Aires, Argentina)

Imagen: serdebuenoayres.blogspot.com
Enlaces: Rodolfo Edwards en la Máquina de Escribir

09 febrero 2011

Laura Wittner

febrero 09, 2011



















La terraza






Ahí vive una gente que no conozco. La terraza sin baranda
la llenaron de ropa colgada a secar. Todo es oscuro
menos una: fucsia. Después adentro supongo
que comerán al parpadeo de sus teles
y conversarán pellizcando figazas que trajeron
de la panadería en cantidad. El mismo programa
que en mi casa quedó de ida y vuelta
contra la pared y en astillas que buscan
un habitante o por lo menos un televidente.





Laura Wittner (Buenos Aires, Argentina, 1967)
De: "Las últimas mudanzas", Ediciones Vox, 2001

Enlaces: El poeta ocasional
Imagen: Facebook



08 febrero 2011

Martín Moureu (inéditos)

febrero 08, 2011


Perder el control





En el cajón de la mesa de luz
el aparador la cómoda
la repisa el botiquín del baño
el placard de la última pieza
estaba mirando tvr fui al baño
fui a la cocina alacena
o en el baño no anduve
dentro del ropero bajo  
la mesa o la mesada  
la repaso de arriba abajo
de la cama mía en los bolsillos
de la campera y no está.
¿Qué lo habré hecho si recién
recién lo tenía en la mano?

Adentro el cajón del aparador atrás
de la radio la otra cómoda
decí que no es el celular
si no lo hacía sonar la alacena
placard botiquín el cajón
de naftalina bajomesada
revuelvo y vuelvo la entropía
bajo el repasador de la cocina
la repisa de arriba abajo
del sillón de la otra cama
en la campera de jean y nada.
¿Pero qué hago con la puerta
de la heladera abierta mirando
la botella de agua fría
mirándola?





Particulares





Así que José Benítez,
Capricornio, Pastor
de la Iglesia Universal,
dejó mujer e hijos y se juntó
con una paraguayita
de la ruta 29,
el mismo año que la rolinga
fue elegida por unanimidad
Presidenta del Club de Fans
de Enrique Iglesias.
Después se quejaban
del gordo Gonzalo
que dejó los philips
por los particulares
para no tener
que convidar a nadie.





La llorona





Mi vieja era medio rara,
le rezaba a la estampita
esa de Perón y Evita
antes de acostarse para
que a mí nunca me llevara
la llorona me decía.
Por eso que me ocultaba
abajo la cama mía
cada vez que se escuchaba
la sirena policía.  





Interruptor




  
justo cuando se termina
el agua del termo
pinchás una goma
trasera derecha
hay un cartel verde
LA LUCILA  7

ya le sacaste la remerita y vas
por los botones del vaquero
en eso
tocan timbre
veteranos de Malvinas
ofreciendo la rifa
Boca y San Lorenzo, al aumentar
la sensación térmica
del segundo tiempo
se corta la luz ¿las velas
dónde estarán la radio portátil?
del centro llegan bocinas

Como un epitafio,
el señalador quedó
indicando la página
veintitrés


Martín Moureu (Ayacucho, Provincia de Buenos Aires, 1981)
De: "Sin tácticas" (inédito)

Imagen. nuestrotaller.com.ar

05 febrero 2011

Jacques Prévert

febrero 05, 2011


El arroyo





Mucha agua ha pasado bajo los puentes
y después también una enormidad de sangre
Pero a los pies del amor
corre un gran arroyo blanco
Y en los jardines de la luna
donde todos los días es tu fiesta
ese arroyo canta durmiendo
Y esa luna es mi cabeza
donde gira un gran sol azul
Y ese sol son tus ojos





El meteoro





Entre los barrotes de los locales disciplinarios
una naranja
pasa como un relámpago
y cae en la tinaja
como una piedra
Y el prisionero
todo salpicado de mierda
resplandece
Ella no me ha olvidado
Ella siempre piensa en mí





Llaman





Quién anda ahí
Nadie
Es simplemente mi corazón que late
Que late muy fuerte
a causa de ti
Pero afuera
la pequeña mano de bronce sobre la puerta de madera
no se mueve
No mueve
No mueve ni siquiera la puntita del dedo.





Fiesta





Y los vasos estaban vacíos
y la botella rota
Y le lecho estaba abierto
y la puerta cerrada
Y todas las estrellas de vidrio
de la felicidad y de la belleza
resplandecián en el polvo
del cuarto mal barrido
Y yo estaba borracho perdido
y yo estaba loco de alegría
y tú borracha encontrada
toda desnuda en mis brazos





Jacques Prévert (Neuilly-sur-Seine, 1900 / París, 1977, Francia)
De. "Historias", Rodolfo Alonso Editor, 1970

Enlaces: El poeta ocasional
Imagen: formes-vives.org/humor

02 febrero 2011

Al-Mutamid

febrero 02, 2011
Quién es el poeta, Al-Mutamid que menciona Mario Borjóquez
http://www.poetasandaluces.com/autor.asp?idAutor=58


"Somos la imagen de la desdicha
tanta soledad no puede terminar bien
a ti te queda la realidad del sueño
yo sólo vivo el sueño agudo de la realidad
En boulevard Saint Michel entramos a la librería Averroes
pregunto por el poeta Al-Mutamid, rey en Sevilla"




Resígnate a tu suerte en este mundo, cual quiera que fuere.
Consuela tu alma si dejaste tu patria.
Allah compensa todo lo perdido en el pasado;
Que tu corazón conozca el consuelo y la fe.
Siempre que tengas un recuerdo delicioso,
e derraman lágrimas en torrentes sobre tus mejillas?
¿Cuándo has oído de un rey como tú a quien
las oscuras penas del Destino e hayan arrebatado su reino?
Aguanta la adversidad y aguarda para después la libertad;
tu botín será el perdón de Allah.



/



Cuando nos encontramos para despedirnos, de mañanita,
ya tremolaban las banderas en el patio del alcázar;
eran acercados los corceles, redoblaban los atabales:
eran las señales de partida.
Lloramos sangre, hasta que nuestros ojos eran como heridas
al fluir aquel líquido rojo.
Y esperábamos volver a vernos a los tres días..
. ¿Qué habría sucedido si hubiesen sido más?



/



Hala, Abu Bakr!, saluda mis posadas de Silves.
Pregúntales si añoran los días de amores como yo.
Saluda al palacio de las Barandas de parte
de un mozo siempre ansioso de estar ahí.
Guarida de leones y deliciosas doncellas.
¡Qué guaridas y qué salones de mujeres!
¡Cuántas noches deliciosas entre sus sombras
con chicas de generosos traseros y finas cinturas!
Blancas y morenas, atravesando mi alma
como blancas espadas y morenas lanzas.
Aquella noche juguetona cabe el dique,
con esa moza del brazalete que serpenteaba como el río.
Se quitó el manto, una rama de sauce su cuerpo,
como el capullo que estallaba en flor.
Me sirvió el vino de sus miradas,
de la copa; a veces de su boca.
El toque de su laúd me embrujo; como si oyera
el rasgueo de espadas en los cuellos enemigos



/



El relámpago le asustó, cuando en su mano
el relámpago del vino resplandecía.
¡Ojalá supiera cómo, si ella es el sol de la mañana,
se asusta de la luz!





Al-Mutamid (Beja, 1040, Portugal / Agmat, 1095, Marruecos)
De: .www.poetasandaluces.com

Imagen: aflordeltiempo.com