Julio Huasi

"Sin pan y sin trabajo", de Ernesto de la Cárcova

Este es un poema de "Sonata popular en Buenos Aires", el primer libro de Julio Huasi, prologado por Raúl González Tuñón.
El barniz lírico sobre la miseria convierte al texto en una pieza arcaica, pero es su mundo mítico el intérprete que nos recuerda el sonido del trueno. Algo sucedía en el horizonte, como en una obra de Chéjov.

"Cada vez que nos toca retornar en el tiempo al principio de una época de poesía, nos encontramos con el mito verdadero y original. Remontando el camino de la civilización de cualquier pueblo, vemos a sus distintas expresiones de vida colorearse siempre más de miticidad, hasta que llega el momento en que nada se hace ni se piensa ya en el ámbito de la tribu que no dependa de un modelo mítico.
....Antes que fábula, caso maravilloso, el mito fue una simple norma, un comportamiento significativo, un rito que santificó la realidad. Y fue también el impulso, la carga magnética que pudo, ella sola, inducir a los hombres a realizar obras"

Cesare Pavese en "El oficio de poeta", Ediciones Nueva Visión, 1970 


Entre el hollín tengo un violín encantado




II

Coreutas Volanderos


Los gorriones actores declaman sobre la tabla celeste de la lluvia
la gran tragicomedia de los tiempos,
   bambalinas de hollín,
leves e inasibles cortinados de humo grisazul que emanan de las
dársenas y fábricas
Los rodean.
El escenógrafo tiene barba y fuma toscanos
y escupe sobre el mundo.
La obra no tiene actos ni cuadros ni fin y nadie recuerda su comienzo.
Oh teatro enorme de la vida!
... Ellos siguen declamando y nadie los aplaude.
Sólo los pétalos de la lluvia
besan sus plumajes ásperos y tibios...

  Hay una orquesta también, hay una orquesta.
En la fonda húmeda de zapatos mojados y aroma de ajo y cebolla y
vino y tabaco ordinario y sobretodo viejo y reloj antiguo donde
las moscas cagaron sobre las horas, un bandoneonista ciego cara de niño toca viejos valses y sentimentales tangos y el sonido volador pájaro oscuro se parece a la inmensa voz hundida del Río de la Plata...
Ay órgano de la catedral callejera, oh música de la musa negra que
se esconde en las chimeneas.

  Hay un coro de bailarinas también, hay un coro de bailarinas.
Están danzando en las madreselvas de mayo
con blancas pollerinas y verdes zapatitos de trapo.
Yo soy balancinero y las gordas moscas
huyen del olor de mi mameluco.
¡Já, já!
Les dí en el clavo.

  Suenan las sirenas
Y el futuro entra pesadamente por los portones,
...Ellos siguen declamando y nadie los aplaude.
Sólo que alguna vez
el drama será más bello.


Julio Huasi (1935 / 1987, Buenos Aires, Argentina)
Fuente: "Sonata popular en Buenos Aires", Cuadernos de Cultura, 1959

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NOTAS

// ALICIA SILVA REY: Una presentación solemne / Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida. // VALERIA CERVERO: En septiembre de 2016 salió "Sin órbitas", en la bella edición de El ojo del mármol, y el mes pasado presenté "madrecitas", gracias a la cuidada edición de Barnacle. Podría ser la última tarde aquí o tal vez el tiempo se detenga sin pedir permiso. El cielo es allá afuera, casi árido, y esta casa se esfuerza en su tarea de abrigar, de sostener lo suyo. Las risas de los hijos quiebran el volumen que permite entender las voces; la mirada llega sola a cada personaje y la historia es la misma y otra a la vez. In the mood for love: insiste la palabra a través de la muerte. La música multiplica el instante y casi invita a olvidar cada tono. Pero el secreto es un hoyo pequeño en un muro que brota. (De Sin órbitas)