12 noviembre 2012

Luis Colombini


Celebración





Hundida en la hora del reloj que da a mi espalda,
hacia adelante, la lluvia cae hasta nombrarnos.
Hemos decidido acorralar el tiempo que nos falta,
cazar al unicornio del enamoramiento
y celebrar con él
el último disparo.


De: Territorio de caza, 2009



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La casa resiste hasta cerrar la puerta y derrumbarse.

Hay otros habitantes en ella
otros carpinteros malogrados y capaces
colgados de los mares que invaden el agua de una lágrima,
talabarteros de horizontes que no descansan
y que de habitarme
la melancolía abrupta como un asesinato traída por el pájaro del desencanto
ha venido hasta mí.

Todo se repite amor.

Dentro de la casa nada está en su lugar
Ni el derrumbe ha sido acomodado.


De: Anotaciones al margen, 2011



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Perdí al autor del texto.

Aprieto el timbre entonces de la casa
buscando recrearme con otra vida
y esa vida no vendrá y lo sé.
Se fue a buscar la mañana temeroso
Se fue al hospital a confesar su cuerpo
Se fue al mostrador a suicidar su encanto en una copa.
Así que insisto con el timbre por lo que trae el vacío únicamente
con su máscara de mirar oblicuo el horizonte
que no deja de ordenar la soledad en la amarga escombrera de la decepción.
Sólo la ciudad
como un puñal de empuñadura triste
agita las calles y los vestíbulos
como si fuera un corazón urbano a punto de descubrir su trayectoria
donde en cada uno de nosotros alguien grita
que todos los alrededores se parecen.


De: Profundo otoño, 2012





Luis Colombini: 1951, San Nicolás de los Arroyos Provincia de Buenos Aires, Argentina. Obra  editada :”Todo lo Otro”, “Sobre la Mesa”, “De Dioses, Exilios y Otras Desesperaciones”, “La Luz Ausente”. Integrante de la comisión fundadora de APOA (Asociación de Poetas Argentinos)

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