29 diciembre 2013

Dónde publicar un libro digital

diciembre 29, 2013


Tabla comparativa de editores de libros digitales



CreateSpace y Amazon

CreateSpace es una especie de filial de Amazon para la publicación de libros en papel. Al poner a la venta un libro a través de su plataforma, CreateSpace envía a Amazon libros impresos para que estén siempre en stock y los lectores puedan recibirlo en menos de 3 días.
Por otro lado, si quieres, CreateSpace envía automáticamente una versión digital del libro a la plataforma de publicación para Kindle, de forma que en la página de venta de Amazon aparecerán vinculadas la edición digital y la física.
Otra cosa buena que tiene CreateSpace es el coste mínimo de cada libro, que resulta bastante más económico que en otras plataformas. Así que, si quieres comprar tus propios libros para distribuirlos directamente, puede ser una buena opción.
La parte mala: las comisiones de venta. Para la edición en papel, CreateSpace se queda un buen porcentaje al que, además hay que sumar la comisión de un 30% que se lleva Amazon.
Para la versión digital de Kindle, Amazon se queda con un 30% del beneficio de cada venta siempre que el precio del libro sea mayor de 2’60€ y el país desde el que se ha comprado el libro tenga su propia tienda de Amazon. Para el resto de países o precios más baratos, Amazon se queda ¡¡con un 65% del beneficio de la venta!!
Más información en la página de CreateSpace o en la página de publicación directa de Amazon Kindle


Lulu

Lulu tiene una parte buena, y es que la comisión que se quedan del beneficio de la venta de cada libro es de un 20% y puedes vender sus libros en papel a través de Amazon, aunque elcoste de producción de cada libro es mayor que en CreateSpace. Además, en Lulu tienenmás posibilidades de publicación física en cuanto a tamaños, tipos de papel, tapas y encuadernación.
Eso sí, si quieres que se venda también en versión digital para Kindle, tendrás que hacerlo a través de la plataforma de publicación de Kindle, ya que Lulu no cuenta con ese servicio niningún otro servicio de distribución para libros digitales en español, aunque sí lo tienen para libros en inglés, así que esperemos que lo amplíen en el futuro.
Más información en la página de Lulu


Bubok

En Bubok también se quedan con el 20% del beneficio de cada venta y cuentan con bastantes opciones de encuadernación, papel y tapas. Además, ofrecen descuentos cuando compras muchos ejemplares de tu libro. Eso sí, el coste mínimo de cada libro es más altoque en las otras plataformas, sobre todo que en CreateSpace.
Otras desventajas son que no te ofrecen ISBN gratuito (de hecho, comprarlo a través de ellos sale un poco más caro que gestionarlo uno mismo) y las opciones de distribución en otras tiendas son bastante más limitadas.
Más información en la página de Bubok.

(...)

Byeink

Byeink, además de programa web para la creación de ebooks, también funciona como plataforma de venta. Eso sí, ojito al plan que se elige, porque si lo haces a través de una cuenta gratuita, además de añadir su logo en tu libro, ellos tienen los derechos y se quedan con un 30% de comisión de cada venta. La cuenta de pago te hace poseedor de todos los derechos y no te cobran comisión por venta, pero cuesta 50€ darse de alta y 9,90€ de suscripción al año.

http://www.literautas.com/es/blog/post-3440/donde-y-como-publicar-un-libro/


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28 diciembre 2013

Unai Velasco

diciembre 28, 2013


Peligrosa es la noche en la página 167


    Dieron las nueve, y Hans
     aún no había llegado a casa.
     (Bajo las ruedas, H. Hesse, Alianza, p. 167)



Peligrosa es la noche en la página 167
si resulta
que es de día, y eso
tal vez no pase hasta el capítulo siguiente.
Si resulta que interrumpes con besos envasados
al vacío para el trabajo pero
resulta que, deja, aguanta, que se me está muriendo Hans
Giebenrath en estas últimas líneas.
Peligrosa es la noche para Hans
Giebenrath si decido
cerrar el volumen verde
porque es de noche y te dejaste la luz
                                      del pasillo
encendida la muerte del joven Giebenrath
entre interruptores blancos y no quieres
llorar con grasa en los dedos tú buscas
lo lírico
en una lata de aceitunas.
Y resulta que a mi se me está muriendo Hans,
que Hans Giebenrath se muere ya
en la 166
y, oh, cuánta muerte manoseada y blancoamarilla
                                                       rugosa
y negra sin la dignidad
siquiera
de morir en cursiva, sin que yo le deje morir
en las páginas que Hermann planeó
figuras de plomo en aquél
todo a cien, su muerte
en ciento y pico páginas
interrumpida y peligrosa porque
llegas tarde a tus cosas y tengo la comida
                             enfriándose
en la mesa
como se está enfriando
en la alberca
el cuerpo frío de Hans Giebenrath
en la peligrosa página 167.





Unai Velasco (1986, Barcelona, España)
Fuente: www.estabanlocos.tumbir.com

Imagen: Bibliotecas Públicas




26 diciembre 2013

Jack Kerouac

diciembre 26, 2013



















Poema del 16 de Septiembre de 1961





Qué terriblemente triste me siento al pensar de mi madre
dormida en su cama
que algún día morirá
aunque ella se diga: “la muerte no debe preocuparnos,
después de esta vida empezamos otra”
Qué terriblemente triste me siento de todos modos-
Que no tenga vino que me haga olvidar mi diente cariado es
bastante malo
pero que todo mi cuerpo esté pudriéndose y el cuerpo de mi
madre se pudra
hacia la muerte, es tan enloquecedoramente triste.
Salí al amanecer puro: pero, por qué debería alegrarme
ante un amanecer
que levanta otro rumor de guerra,
y por qué debería estar triste: ¿no es por lo menos el
aire puro y fresco?
Contemplé las flores: una de ellas ha caído:
otra acaba de abrirse: ni una ni otra estaba
triste o alegre.
Súbitamente comprendí que todas las cosas sólo
van y vienen
incluido cualquier sentimiento de tristeza: también
se irá:
triste hoy alegre mañana: sobrio hoy borracho mañana
¿por qué inquietarse
tanto?
Todos en el mundo tienen defectos lo mismo que yo.
¿Por qué deprimirse? Es sólo un sentimiento que
viene y va.
Todo viene y va. ¡Qué extraordinario!
!Guerras dañinas existirán siempre!
Formas agradables se van también.
Ya que todo viene y va: ¿por qué estar triste?
¿o alegre?
Enfermo hoy sano mañana. Pero tan triste sigo
siendo el mismo.
Todo viniendo y yendo en todas partes,
los mismos lugares viniendo y yendo.
De cualquier modo todos terminaremos en el cielo,
juntos en esa dorada gloria eterna que he visto.
¡Oh! qué condenadamente triste es que no pueda
escribir bien sobre ello.
Esto es un intento a la fácil ligereza
de la poesía ciardiana.
Debería de hacerlo a mi manera.
Pero eso también se irá, las preocupaciones
acerca del estilo. Acerca de la tristeza.
¡Mi gatito ronroneando feliz odia
las puertas!
Y a veces está triste y silencioso,
nariz caliente, sollozos,
y un leve maullido doliente.
Allí van las aves, volando hacia el oeste
un momento.
¿Quién llegará a conocer el
mundo antes de que se vaya?
podría decir que quizás ella era más feliz
que todos
esa vieja solitaria del chal
en el tren de vagones naranja
con el pequeño pájaro manso
en su pañuelo
al que le canturreaba
todo el tiempo
mia mascotta
mia mascotta
y ni uno de los excursionistas de domingo
con sus botellas y sus canastas
le ponía atención
y el vagón
chirriaba a través de los maizales
tan lentamente que
las mariposas
entraban y salían.

Fuente: www.zonaliteratura.com
Imagen: www.zachtheatre.org

25 diciembre 2013

Friederike Mayröcker

diciembre 25, 2013
Misterio





La imagen sacra tiene
una espina azul.
Jesús es bautizado
en naranja. Casi más allá
una y otra vez el Juicio Final.
Bienaventurados que sonríen y
forman coros. Verde clara
la tierra se hunde, pero
los cielos pronto se apaciguan.
Más claros, ondean como argénteas
banderas en lento movimiento,
y el cirio más alto se afana
y da olor.
Estoy ante ti en el polvo frío
estoy ante ti desde algún sitio
desde una aterida oscuridad
estoy ante ti y canto loas:
miradas de alabanza me elevaron
de los cansados estribos de mi
sentimiento, sin un murmullo.





Tenemos ahora dientes de cabos de vela





Afuera el pino el abeto gris el pluvial pino de Flandes
y la charla en la glorieta de la hostería
con ese aroma a cerveza

de mañana hacia las alturas grises de nubes
se abre allí una ventana tan temprano
de par en par como el aire que fluye separándose
se extienden los brazos abriendo las ventanas

del otro lado del día la caída
de la gris congoja
estos crepúsculos grises como el polvo
desapareciendo con los trenes y las nieblas y volviendo a irrumpir:
debajo de sí Vineta ciudad de campanas.

Y luego la noche
negra y como con la mano hasta la muñeca en el agua
vamos tropezando hasta la puerta:
oh las muchas estrellas
y un negro mechón en el rostro
descalzos sobre la escalera crujiente.
Las falenas revoloteando:
espantadas golondrinas caseras como murciélagos y fuegos fatuos
y la horrible lengua de miel de las moscas muertas.

Ahora
en medio de la primavera en inmersión
después de muchos meses:
un bolso abierto
un viejo cigarrillo de la Rue des dames
un saquito de sosa
un trozo de pan endurecido
en la cama el molde de tu cuerpo.





Friederike Mayröcker (1924, Viena, Austria)
Fuente: www.zonaliteratura.com
Imagen: oe1.orf.at



23 diciembre 2013

Fabricio Estrada

diciembre 23, 2013
La danza de los papagayos.





Despertá de una buena vez,
los papagayos pueblan el techo
y el mundo gira perfecto en su rosca.
Un clic ha suplantado a la trompeta,
del cielo vienen cayendo
calcinados los dioses.


El gong de las doce
nos divide en blanco y negro,
oscuros e iluminados
menguantes y crecientes
somos testigos
acusadores, víctimas,
coreógrafos de una muerte ensayada día a día,
sedientos del aplauso
que precede al fracaso.





Inevitables





El temor a tus ojos
es justificable.
Ayer,
mientras fingía no verlos
una estrella murió de oscuridad,
el pájaro recibió la bala en su pecho,
todas las cosas fueron otras.
Injustificable insistencia de miradas,
hoy los vi camino a casa
bajando el autobús
subiendo al insomnio.
Hoy los vi,
multiplicándose en los rostros,
en las azoteas sembradas de lluvia,
en mi ropa,
en la noche
en cada luz fija
que iluminaba las calles.
Los vi permanentes
como una montaña inevitable,
los vi y los sigo viendo
bajo el agua
en las mesas
en el aire
en los árboles…
el temor a tus ojos es justificable.

Maldición,
siempre
me suceden
tus ojos.

Idas y Vueltas

Podría sucederme
el desencanto,
no sentir
el paso firme
del pavimento sobre los pies,
la terrible vergüenza
de un aristócrata desnudo
ante el público.
Ser
de una tierra, solamente,
de un lugar,
soledad desbordando
el pálido abismo de los periódicos.
Podría vagar de un lado a otro
tomado de las manos con la mujer
que ya podría amar.
Podría ocurrirme
el hijo,
el nieto en la traslación
de las almas;
la insistente lluvia
y el reclamo del tiempo,
el comenzar de nuevo

o la vida,
que al final de cuentas
se va convirtiendo en lo mismo.


Fabricio Estrada (1974, Sabanagrande, Francisco Morazán, Honduras)

Textos e imagen: Bitácora del párvulo, www.fabricioestrada.blogspot.com

21 diciembre 2013

Miguel Ángel Petrecca

diciembre 21, 2013

La indiferencia





Ya sabés: lo que no se rinde nunca a un largo cortejo
cede de golpe a un comentario o un gesto distraídos.
Es hora entonces de que, sin proponértelo, te dediques
a recrear las condiciones de absoluta indiferencia
en las que estuviste sumergido un día en que sucedió
todo eso: y no estabas, precisamente, frente al espejo,
como esta mañana, luego de un desayuno ordinario
(sin naranjas!), de una ducha caliente y un vistazo
a los mensajes que en la bandeja de entrada dejó la noche
igual que el mar en una playa. Absoluta indiferencia,
sí, parado debajo de un tilo encendido al mediodía,
vibrando. Y pasó el afilador por la cuadra en ese momento.
Sonó la armónica del afilador con su piedra dulce
girando sobre el manubrio de una bicicleta inglesa.





Enlaces: Miguel Ángel Petrecca
Fuente: www.hablardepoesia.com.ar

Imagen: Facebook



17 diciembre 2013

Jorge Eduardo Eielson

diciembre 17, 2013



Lo que quiero decir
Es que no tengo nada que decir
Que todo lo que digo
Lo digo solamente
Solamente lo digo
Sin decir nada
Que mis palabras son fragmentos
Balbuceos de una frase oscura
Migajas de una vieja historia
Repleta de personajes
De señores y señoras que pasean
Bajo grandes cielos mudos
Sin saber que su sonrisa
Sus vestidos y sus huesos
Paseaban tranquilamente
Hace millares de años
Y seguirán paseando todavía
Millares de años más. Fragmentos
De una catástrofe celeste
De un insondable estornudo
Tan parecido al amor
Y hasta a la misma muerte
Que no distingue la arcilla
De la nada y nos sorprende cada día
Amarrados a una cama o una silla
Bajo la misma luz amarilla
El mismo miserable torbellino


Jorge Eduardo Eielson (1924, Lima, Perú / 2006, Milan, Italia)

Fuente: www.tierraignea.blogspot.com

Fotografía de Baldomero Pestana en www.baldomerapestana.com




15 diciembre 2013

Horacio Fiebelkorn

diciembre 15, 2013


Bajo consumo 





No es este bar lo que está enfermo.
Siglos de visiones torcidas hicieron lo suyo, pero
todo es culpa de esa lámpara que esparce
una luz extraña y llena de dudas.

No está enferma la cena de urgencia,
ni la botella de Pineral que intercambia moscas
con la de Veterano Osborne –de donde
podría derivar la palabra sbornia–.

No están, no estuvieron, nunca, enfermos,
los que no duermen, los que miran televisión
o boquean ante la pantalla. Tampoco
los parroquianos están apestados,

no lo estuvieron ayer, no lo estarán,
y hace demasiado calor para pensar
en que la luz es tísica, palabra que antaño
tuvo un prestigio que no aparece
 ahora en escena.

Todo es culpa de esa lámpara,
centinela que
viene a revelar que en lugares así
y en noches como esta, tu vida no es
un interrogante
sino el buzón de las malas noticias del verano.





Enlaces: El poeta ocasional
De: "El sueño de las antenas", Ediciones Vox, Bahia Blanca, 2013 en www.poesíaargentina.com

Imagen: Facebook

14 diciembre 2013

Joan Margarit

diciembre 14, 2013


Faros en la noche





Intento seducirte en el pasado.
Las manos al volante y esta luz
de club nocturno del tablier me dejan
-fantasía invernal- bailar contigo.

Detrás de mí, igual que un gran camión,
el mañana hace ráfagas de luces.
No lo conduce nadie y me adelanta,
pero ahora tú y yo viajamos juntos
y el coche puede ser el dos caballos
de los años sesenta hacia París.
"Je ne regrette rien" canta Edith Piaf.
Bajo la ventanilla, entra la noche
fria de la autopista, y el pasado
se aproxima de cara, velozmente:
cruza y me ciega sin bajar las luces.





Enlaces: El poeta ocasional
Fuente: rubiaclara.wordpress.com

Imagen: www.eldesvandelailusion.blogspot.com







13 diciembre 2013

Juano Villafañe

diciembre 13, 2013


Ciudad Capital, agua de río





    Qué será de lo público como una multitud que brilla 
         en la ciudad
    y en los puentes agrestes de rocío y césped de comedores.
    Qué será de lo privado en un espíritu que bebe su vaso de
    vino desde la altura que dejan las luces del centro,
    giro de una provincia que va como siempre hasta la vuelta
    sobre sí,
    tan corta y respirada.
    Qué será de mi amor en los puertos y en los claros oscuros
    que caen otra vez y otra, para que descanses sobre esta calle
    y la casa del bosque con un frío de alientos
    en la madrugada de un caballo fugado.
    Porque el borde de lo sagrado y del agua a unas cuadras
    de aquí, serán altura para darte, altillo, secreto mirador
          de una avenida que concluye al río.
    Será secreto a voces, con un público que ingresa,
    salida al balcón y a los días que van con los vecinos,
    con los herrajes, los llamadores y el silencio de las llanuras
          construidas y penetradas.
    Multitudes rodeadas en los verticales rígidos.
    Río extendido, a pasos de aquí, sobre los infinitos de la luz
          y sus reservas,
    conquistas que fueron una provincia, un parador de noche,
    un campo de indios y malevos con copas en su arteria,
    en su avenida, en sus pendientes de las lluvias eternas.
    Oh, Ciudad  Capital, agua de río.


Enlaces: Juano Villafañe
De: "Publicos y privados", Melón Editora, 2013

Imagen: www.centrocultural.coop



10 diciembre 2013

Yehuda Amijai

diciembre 10, 2013
El eterno misterio





El eterno misterio de los remos
golpeando hacia atrás y la barca navegando hacia delante,
así los actos y las palabras golpean hacia el pasado
para que el cuerpo avance con el hombre dentro.
Una vez en una peluquería me senté en la silla cerca de la calle
y vi en el gran espejo gente que venia hacia mi
y de pronto desaparecían tragados por el abismo

del otro lado del gran espejo.
Y el eterno misterio de la puesta del sol en el mar:
incluso un profesor de fisica, que sabe, dice:
mira, el sol se pone en el mar, rojo y hermoso.

O el misterio de palabras como
“Pude ser tu padre”, o
“¿Qué hice hoy hace un año?”
y otras palabras así.


Yehuda Amijai; (1924, Würzburg, Alemania / Jerusalén, 2000, Israel)

Fuente: www.yehudaamijai.wordpress.com
Imagen: www.grietaenelmundo.wordpress.com

08 diciembre 2013

Héctor Berenguer

diciembre 08, 2013

















El retorno de Nietzsche





Un hombre igual a él,
quizás yo mismo.

Estará de nuevo aquí
dentro dentro de su carne.

Para mirarse otra vez más
entre las cosas de este mundo.

No sólo una vez,
sino infinitamente.

Este poema
será escrito igual que ahora
como un múltiplo.

Descubrirás también
en cada cosa,
su plagio eterno.

Su arquetipo indefinido como una falla cósmica.

Este que hoy es
su carne y sus ideas,
es otro,
pero es nadie.

¿Donde está ese original?
¿Ese infinito original que abrió las puertas de las repeticiones?

El poeta es su propia profecía.

Soy sólo Dionisio crucificado,
dijo él y su voz estaba extasiada de amor y dolor.

Su mirada que aún me persigue,
parecía decir;
"Somos el agotamiento de lo mismo"





La casa de arena





Gusto a sal en la boca,
principio y fin de todas las cosas.

Cuando el verano termine
el viento me tallará como a una duna.

Mi arrepentimiento es no terminar a tiempo
y que mis deseos permanezcan más allá de mi mismo.

Anoche tuve un extraño sueño...
Podía ver pasar la vida,
como se da la mano o la espalda.

Las cosas cambian su sentido y con ellas se detiene lo previsto.

Sé que hay otro mar e irrumpe en sueños su larga travesía,
piedra horadada que recoges lo que el cielo desprecia.

Vulnerable es el hombre nacido al amparo de su luz.

Cuando era niño solía susurrar exigente
el término del miedo,
ahora cuando llamen por mí, habré desaparecido.

Amo este día porque todo se pierde,
el estar aquí nada más que por nada,
cautivo y libre en un instante eterno.

Asumo esta vida extrañado
como si fuera de otro.

¿ Acaso no seré mi propia sombra ?


Héctor Berenguer (1948, Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina)

Fuente: Facebook
Imagen: www.sembrarpoesia.blogspot.com



07 diciembre 2013

Jorge Teillier

diciembre 07, 2013


Sentados frente al fuego





Sentados frente al fuego que envejece
miro su rostro sin decir palabra.
Miro el jarro de greda donde aún queda vino,
miro nuestras sombras movidas por las llamas.

Esta es la misma estación que descubrimos juntos,
a pesar de su rostro frente al fuego,
y de nuestras sombras movidas por las llamas.
Quizás si yo pudiera encontrar una palabra.

Esta es la misma estación que descubrimos juntos:
aún cae una gotera, brilla el cerezo tras la lluvia.
Pero nuestras sombras movidas por las llamas
viven más que nosotros.

Sí, ésta es la misma estación que descubrimos juntos.
—Yo llenaba esas manos de cerezas, esas
manos llenaban mi vaso de vino—.
Ella mira el fuego que envejece.


Jorge Teillier: (1935, Lautaro / 1996, Viña del Mar, Chile)

Fuente: www.poesi.as.com
Imagen: www.alsuryponienteporlospoetas.blogspot.com



06 diciembre 2013

Antonio Lucas

diciembre 06, 2013
Inocencia





De la infancia, del oxígeno donde la tarde se ensancha.
De todo lo disuelto.
De la rica vena del estar vacío.
De tanta selva desganada: de ahí viene el mundo.
No has traicionado aún lo que amas.
Crees venir de lo que el cielo devuelve
y suena tu risa a junio, a río innumerable, a cabaña.
Yo te quiero sobre esta tierra lavada.
Yo que acabo donde el sol unifica pasiones.
Yo que nombro las cosas con derrotas que simulan palabras,
emitiendo sonidos que al decirse estallan
y habitan los albinos tejados del idioma.
Por eso acelero mi vida hasta otra vida.
Y si tú me preguntas qué puede delatarnos,
qué sonoro escombro es amor, qué sangres reúne,
qué juventud humillada es la nuestra,
qué desencanto traspasó los años
y las ardidas cosechas de la amistad...
Si me preguntas,
no sabré decir qué sucedió.
Ni si este breve forcejeo de cuerpos
ha servido para algo.





Antonio Lucas (1975, Madrid, España)

Fuente: www.arquitrave.com


“Imagina que el tiempo sólo es lo que amas: / unas pocas palabras, unos seres exactos, / unas horas muy lisas, una playa (quizá) / donde el daño no acecha”.

Estos versos forman parte del poema Fuera de sitio, incluido en el libro Los desengaños del poeta y periodista Antonio Lucas, ganador del XXVI Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe.
La poeta cordobesa Elena Medel logró el Premio a la Creación Joven con Chatterton.Dotado con 20.000 euros y con la publicación garantizada del título ganador en Visor, este galardón es uno de los más prestigiosos en su género. El jurado estuvo presidido por Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, e integrado por destacados nombres de la poesía y la narrativa españolas, como Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Colinas, Soledad Puértolas y Clara Janés. Según el jurado, los libros ganadores “representan muy bien, cada cual a su modo, algunos de los caminos que está siguiendo la poesía más joven hoy en España: amor a la palabra, temor a la realidad, y contradicciones solventes”.
Antonio Lucas, todo un veterano/joven periodista de la sección cultural del diario El Mundo, todoterreno de exquisito porte literario y amante sin condición de la poesía de Rimbaud, Éluard y Claudio Rodríguez, explica que Los desengaños aborda “una crisis sentimental y una crisis del presente. Aunque directamente no te afecten los problemas que está viviendo la sociedad a tu alrededor suceden cosas horribles que la poesía no puede callar”. Elena Medel explicó que Chatterton aborda el fracaso y el desencanto: “Nos hablaron de un futuro en el que no se vislumbraban problemas y nos hemos encontrado con una situación distinta. Mi esperanza está en el lenguaje, en las palabras”.
Extraído de www.cultura.elpais.com

Imagen: elmundo.es


04 diciembre 2013

Marianne Moore

diciembre 04, 2013
Críticos y conocedores




Hay una gran cantidad de poesía en las inconscientes
afectaciones. Algunos objetos
Ming, las imperiales alfombras de coches
de ruedas amarillas, están muy bien donde están, pero yo
he visto algo
que me gusta más – un
simple y pueril intento de hacer que un imperfectamente
estable animal estuviera de pie,
un similar propósito al hacer que un cachorro
comiera en un plato.

Yo recuerdo un cisne bajo los sauces en Oxford,
con patas como hojas de arce
y color flamingo. Se desplazaba como un barco
de guerra. Incredulidad y consciente melindre eran
el ingrediente
fundamental de sus pocas ganas de moverse. Por último, su osadía
no era una prueba en contra
de su propensión a estimar enteramente los pedazos
de alimento que la corriente
le allegaba; se fue con lo que le di
para comer. He visto este cisne y
los he visto a ustedes; he visto la ambición
sin sutileza en una variedad de formas. Sucede que estando
cerca de un hormiguero, he visto
una escrupulosa hormiga llevar un tallo hacia el norte, al sur,
al este, al oeste, hasta que giró
sobre sí misma, caminar desde el lecho de flores
hacia el césped,
y volver al punto
desde el que había partido. Luego abandonó el tallo
como algo inútil y esforzando sus mandíbulas
con un pedazo de cal – diminuto
pero pesado, comenzó de nuevo el mismo camino.
¿Qué hay
en ser capaz
de decir que uno ha dominado la corriente
en una actitud de defensa propia;
en probar que uno ha tenido la experiencia
de cargar un tallo?



Traducción: Olivia de Miguel
Marianne Craig Moore nació en Kirkwood (Misuri) el 15 de noviembre del 1887, en la casa parroquial de la iglesia presbiteriana de la que su abuelo materno, John Riddle Warner, era pastor. Era hija de un inventor e ingeniero, John Milton Moore, y su esposa, Mary Warner. Creció en la casa de su abuelo, pues su padre había sido enviado a un hospital psiquiátrico antes de su nacimiento. En 1905, Moore comenzó a atender al "Bryn Mawr College", en Pennsylvania graduándose cuatro años después. Dio clases en el "Carlisle Indian Industrial School" en Carlisle, Pennsylvania, hasta 1915, año en que comenzó a escribir poesía de forma profesional.

Trabajó como editora para la revista literaria The Dial entre 1925 y 1929. En un principio se relacionó con el movimiento imaginista pero más tarde desarrolló sus propias estructuras rítmicas y su propia versificación, introduciendo referencias muy claras sobre una amplia variedad de temas. Así por ejemplo, era muy aficionada al baseball, en especial a los Brooklyn Dodgers, y a menudo manifestaba este interés en su poesía. Su obra es más descriptiva y reflexiva que lírica o dramática, y en ella ofrece minuciosas descripciones de paisajes, animales y objetos. En 1955 publicó Predilección (sobre sus escritores favoritos) y en 1961 Páginas escogidas de Marianne Moore

Moore fue reconocida por autores tan diversos como Wallace Stevens, William Carlos Williams, H.D., T. S. Eliot, o Ezra Pound quizá a raíz de sus viajes europeos antes de la Primera guerra mundial. Desde 1925 hasta 1929, Moore trabajó como editora del diario literario y cultural The Dial. Esto hizo que Moore tomara un papel similar al de Pound, descubriendo a nuevos poetas como Elizabeth Bishop, Allen Ginsberg, John Ashbery o James Merrill. Aparte de esta labor editorial, Moore retocó y editó sus propios trabajos anteriores.

En 1933 le fue otorgado un premio, el Helen Haire Levinson Prize, por la revista Poetry. Su colección de poemas, Collected Poems, de 1951, es quizá su obra más valorada y la que le hizo ganar el premio Pulitzer, el National Book Award, y el premio Bollingen. En los círculos literarios neoyorkinos Moore se convirtió en una celebridad menor, sirviendo en ocasiones como anfitriona a aquellos más prominentes. Moore atendía a combates de boxeo, partidos de baseball u otros eventos públicos vestida de una forma una forma un tanto extravagante que acabó conviertiéndose en su sello personal: un sombrero tricornio y una capa negra. Moore era una entusiasta de los deportes y los deportístas, y admiraba especialmente a Muhammad Ali, con quien colaboró en su álbum recitado I Am the Greatest! escribiendo algunas líneas. Moore continuó publicando poemas en otros diarios, como The Nation, The New Republic o Partisan Review, así como publicando varias obras y colecciones de poesía y crítica literaria. También mantuvo correspondencia con W.H. Auden y Ezra Pound mientras este último estuvo encarcelado.

Obra selecta

Poems, 1921. Publicado en Londres por H.D. sin el conocimiento de Moore.
Observations, 1924.
Selected Poems, 1935. Introducción de T. S. Eliot.
The Pangolin and Other Verse, 1936.
What Are Years, 1941.
Nevertheless, 1944.
A Face, 1949.
Collected Poems, 1951.
Fables of La Fontaine, 1954. Traducción.
Predilections: Literary Essays, 1955.
Idiosyncrasy and Technique, 1966.
Like a Bulwark, 1956.
O To Be a Dragon, 1959.
Idiosyncrasy and Technique, 1959.
The Marianne Moore Reader, 1961.
Dress and Kindred Subjects, 1965.
Poetry and Criticism, 1965.
Tell Me, Tell Me: Granite, Steel and Other Topics, 1966.
The Complete Poems, 1967.
The Accented Syllable, 1969.

Fuente: www.taringa
Imagen: www.anothereyeopens.com

01 diciembre 2013

César Vallejo

diciembre 01, 2013
Considerando en frío, imparcialmente…





 Considerando en frío, imparcialmente,
 que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
 se complace en su pecho colorado;
 que lo único que hace es componerse
 de días;
 que es lóbrego mamífero y se peina…
 Considerando
 que el hombre procede suavemente del trabajo
 y repercute jefe, suena subordinado;
 que el diagrama del tiempo
 es constante diorama en sus medallas
 y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
 desde lejanos tiempos,
 su fórmula famélica de masa…Comprendiendo sin esfuerzo
 que el hombre se queda, a veces, pensando,
 como queriendo llorar,
 y, sujeto a tenderse como objeto,
 se hace buen carpintero, suda, mata
 y luego canta, almuerza, se abotona…
 Examinando, en fin,
 sus encontradas piezas, su retrete
 su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo…
 Considerando también
 que el hombre es en verdad un animal
 y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza…
 Comprendiendo
 que él sabe que le quiero,
 que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente…
 Considerando sus documentos generales
 y mirando con lentes aquel certificado
 que prueba que nació muy pequeñito…
 le hago una seña,
 viene,
 y le doy un abrazo, emocionado.
 ¡Qué más da! Emocionado… Emocionado


Enlaces: Cèsar Vallejo

28 noviembre 2013

James Tate

noviembre 28, 2013

Curioso





Gabriela estaba recostada desnuda, panza arriba,
sobre la alfombra del living,
cuando un avión de juguete
antiguo, bajó zumbando desde el cielo,
aterrizó apenas cruzando sus senos
y carreteó hasta el límite con su pubis.
Yo estaba pintando una pared
y bajé el cepillo inmediatamente.
Ella sonreía.
“Fue un aterrizaje increíble”, le dije.
“Perfecto”, acotó.
Ella notó mi excitación y me avergoncé.
“solamente para vos”, dijo,
“voy a hacerlo de nuevo”.





De algún modo sin conciencia de su origen celestial





El sol brillaba a través de la lluvia
creando de este modo el efecto de un segundo advenimiento
no de Cristo, sino de una bestia siniestra de un solo ojo,
incorpórea, excepto por el ojo
lagañoso y triste.
Un relámpago casi me mata de un susto.
Yo estaba sentado en mi silla, dejando
crecer mi  barba. Mi cerebro se encendía como
tablero de flipper y yo rezaba pidiendo orden.
Yolanda me preguntó si quería un sándwich.
“Un sándwich es quizás nuestra única esperanza,
nuestra mejor esperanza,
nuestra última posibilidad de sobrevivir a esta gran explosión.
Sos una santa
y una genia, Yolanda”, le dije.
“Hacételo vos”, me respondió.




La obra de James Tate, el eterno enfant terrible de la poesía norteamericana, exhibe una evolución permanente, que mantiene sin embargo algunos elementos constantes: la exploración de las posibilidades lógicas de las situaciones, plena de giros sorprendentes que dejan al lector pedaleando en el vacío; un rico imaginario surrealista; y una narrativa polifónica en la que se superponen voces ingenuas, tiernas, sarcásticas, y filosóficas.(...).
James Tate nació en Kansas City, Missouri, en 1943. Es autor de trece libros de poesía, incluyendo Selected Poems, que ganó los premios Pulitzer y William Carlos Williams; yWorshipful Company of Fletchers, que recibió el National Book Award, una de las distinciones mas prestigiosas de Estados Unidos. Ha cosechado además muchos otros galardones; entre ellos, se destaca el premio Wallace Stevens de la Academia de Poetas Estadounidenses que recibiera en 1995. Actualmente, Tate es profesor de literatura en la Universidad de Massachussets en Amherst. Su obra no ha sido traducida aún al español.

Imagen: Ganadores del Premio Pulitzer James Tate y Yusef Komunyakaa, en
http://www.kwls.org/category/littoral/

27 noviembre 2013

Eduardo Mileo

noviembre 27, 2013
Caída de un bretel a mediodía
       
                                                                           A Gabriela Franco


Amanece bajo un cielo de sombra.
Los pájaros saludan a la luz.
En los ojos inquietos
las nubes pasan
como carrozas de agua.


Tras la ventana duermen
ignorantes del día.
Amparados
en la horqueta del abrazo.


Cae su bretel
como la noche.
Su hombro de luna
embriagado de azul.


Pero, ¿cómo?
Si es mediodía y suspiran
sus párpados de humo.


Con los ojos cerrados
busca la puerta.
Hay una leve
imitación del aliento.


Ningún detalle más,
nada que pedir:
que llovizne sobre el vidrio,
que el agua cante
su tango ciego.




Eduardo Mileo (1953, Buenos Aires, Argentina)

Fuente: www.bloglaprida.blogspot.com
Imagen: www.edicionesendanza.com.ar


25 noviembre 2013

Sharon Olds

noviembre 25, 2013











Poema al padre





De pronto te imaginé
de niño en aquella casa, habitaciones oscuras
y cálida chimenea con el hombre enfrente
callado. Te movías a través del grávido aire
con tu corpórea belleza, un chico de siete años,
indefenso, avispado, hubo cosas que el hombre
hizo cerca de ti, era tu padre,
el molde con el que fuiste creado. Abajo en el
sótano, los barriles de dulces manzanas,
cogidas del árbol en su momento álgido, se pudrieron
y descompusieron y por delante de la puerta del
sótano el arroyo corría y corría, y algo
no te fue dado, o algo te fue
robado, algo con lo que naciste, y hoy
incluso a tus 30 y 40 años te llevas
la oleosa medicina a tus labios
cada noche, ponzoña para ayudarte
a caer inconsciente. Siempre pensé que
la clave fue lo que nos hiciste
de adulto pero luego recordé a aquel niño
siendo moldeado frente al fuego, los
diminutos huesos de su alma
retorcidos y fracturados, los pequeños
tendones sujetando el corazón
partidos en dos. Y lo que ellos te hicieron
tú no me lo hiciste. Cuando ahora te amo,
me gusta pensar que estoy dando mi amor
directamente a ese chico de la habitación tórrida
como si ese amor pudiese alcanzarlo a tiempo.


Enlaces: El poeta ocasional


Imagen: www.guardian.co.uk