Tuvo que haber sido distinto


Navegando por Internet y hundido por grandes olas de desaliento cuando no encuentro un poema VIP, y otra vez emergiendo, eligiendo páginas múltiplos de diez como quien despliega las velas para avistar pronto los acantilados de una isla que oculta el tesoro al final de señales a traducir. Un nombre, no clavado en el  tronco de un árbol fabuloso, sino en la imagen de una tapa marrón claro de un libro:  Henrik Nordbrandt. Es un poeta danés, exhibido con admiración en algunas páginas. En una de ellas se transcribe un poema de su libro "Nuestro amor es como Bizancio".


Nuestro amor es como Bizancio
tuvo que haber sido
la última noche. Tuvo que haber habido
me imagino
un resplandor en los rostros
de los que se agolpaban en las calles
o formaban pequeños grupos
en las esquinas de las calles y en las plazas
hablando en voz baja,
un resplandor que tuvo que haberse parecido
al que tiene tu cara
cuando te echas el pelo para atrás
y me miras.


La traducción convirtió el contenido del cofre en monedas de hojalata. No interesa conocer el original. De ningún modo me permito leer en español "tuvo que haber sido (...) Tuvo que haber habido...(...)" y celebrar el poema.

Hasta mañana. Feliz día del Trabajador y viva el infinitivo compuesto

1 comentario:

  1. Buen poema el de Henrik. Ya lo buscaré.
    Saludos.

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