Vittorio Sereni

Cita a una hora insólita





La ciudad —me digo— donde la sombra
casi más deliciosa es de la luz
apenas brilla renovada en la mañana…
«…seca la tormenta de esta noche» —ríe
mi alegría retornada junto a mí
tras un breve desapego.
«Seca al sol sus contradicciones»
—torvo, casi a punto de creer, replico.
Mas la forma la imagen el semblante
—de ángel habría dicho en otros tiempos—
renacido a mi lado en el escaparate:
«Querido —se burla abiertamente— querido,
con ese aire de vacaciones. ¿Y piensas
en la ciudad socialista?».
Ha vencido. Y ya me relajo: «No
llegaré a verla» le respondo.
                                               (No estaremos
más juntos, debería decir). «Pero es justo,
haces bien en no atenderme si digo estas cosas,
si las digo por odio hacia alguien
o rabia por algo. Pero cree en la otra
cosa que se abre camino en mí de tanto en tanto
que en sí las otras incluye y las hace espléndidas,
rara como esta mañana de septiembre…
justo para mis adentros hablaba:
de la alegría».
                      Me toma del brazo,
«No es cierto que sea rara —me corrijo— está,
se lleva como una herida
por las calles deslumbrantes. Es
esta hora de septiembre en mí reprimida
durante todo un año, es el zorro robado que el niño
escondía bajo la ropa y la cadera desgarraba,
un arma que se lleva con abuso, fuera
del breve sueño de unas vacaciones.
                                                         Podría
con ella asesinar, con la sola alegría…»

Pero dónde estás, ¿dónde te has perdido?

«Es en esto en lo que pienso si alguien
me habla de revolución»
digo al escaparate de nuevo desierto.


Vittorio Sereni (1913, Luino / 1983, Milán, Italia)
Versión: Mónica Cantos

Imagen: www.formavera.com




Appuntamento a ora insolita





La città — mi dico — dove l'ombra
quasi più deliziosa è della luce
come sfavilla tutta nuova al mattino...
«...asciuga il temporale di stanotte» — ride
la mia gioia tornata accanto a me
dopo un breve distacco.
«Asciuga al sole le sue contraddizioni»
— torvo, già sul punto di credere, ribatto.
Ma la forma l'immagine il sembiante
— d'angelo avrei detto in altri tempi —
risorto accanto a me nella vetrina:
«Caro — mi dileggia apertamente — caro,
con quella faccia di vacanza. E pensi
alla città socialista?».
Ha vinto. E già mi sciolgo: «Non
arriverò a vederla» le rispondo.
                                               (Non saremo
più insieme, dovrei dire). «Ma è giusto,
fai bene a non badarmi se dico queste cose,
se le dico per odio di qualcuno
o rabbia per qualcosa. Ma credi all'altra
cosa che si fa strada in me di tanto in tanto
che in sé le altre include e le fa splendide,
rara come questa mattina di settembre...
giusto di te tra me e me parlavo:
della gioia».
                    Mi prende sottobraccio.
«Non è vero che è rara, — mi correggo — c'è,
la si porta come una ferita
per le strade abbaglianti. È
quest'ora di settembre in me repressa
per tutto un anno, è la volpe rubata che il ragazzo
celava sotto i panni e il fianco gli straziava,
un'arma che si reca con abuso, fuori
dal breve sogno di una vacanza.
                                                 Potrei
con questa uccidere, con la sola gioia...»

Ma dove sei, dove ti sei mai persa?

«E' a questo che penso se qualcuno
mi parla di rivoluzione»
dico alla vetrina ritornata deserta.



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NOTAS

// ALICIA SILVA REY: Una presentación solemne / Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida. // VALERIA CERVERO: En septiembre de 2016 salió "Sin órbitas", en la bella edición de El ojo del mármol, y el mes pasado presenté "madrecitas", gracias a la cuidada edición de Barnacle. Podría ser la última tarde aquí o tal vez el tiempo se detenga sin pedir permiso. El cielo es allá afuera, casi árido, y esta casa se esfuerza en su tarea de abrigar, de sostener lo suyo. Las risas de los hijos quiebran el volumen que permite entender las voces; la mirada llega sola a cada personaje y la historia es la misma y otra a la vez. In the mood for love: insiste la palabra a través de la muerte. La música multiplica el instante y casi invita a olvidar cada tono. Pero el secreto es un hoyo pequeño en un muro que brota. (De Sin órbitas)