24 octubre 2014

Sin fe

Destreza lingüística potenciada al máximo (cómo hacen), culteranos, emocionantes, los poetas sutiles me arrinconan a mi ya reducido espacio literario y me resigno por mucho tiempo a ver el fuego sagrado desde lejos. En cambio, la poesía de Alejandro Schmidt me invita a transponer el pórtico de la otra cuadra, aquel que dice "Creación". Desesperado tipeo en mi cabeza las letras de una posible línea. Es el principio, el esqueleto del poema, casi siempre, eso, el esqueleto.