Sara Vanegas


Paseo 





una torre de hojas se desploma contra tu sombra 
y tu sombra cruje toda verde 
húmeda y libre mientras te alejas 

un pájaro extraviado sueña anidar en ella 





La espera 





antiguos muros oxidados 
el sol es una brasa triste sobre las piedras 
mientras el musgo milenario torpemente se arrastra de los postigos a tus ojos 
cansados de tanta espera  





Al ángelus 





se recogen los pájaros 
en la tarde transparente 
(mi corazón es un ave más 
arrodillada) 





Inútil 





inútil la espera y la esperanza 
inútil la carcajada roja 
de la tarde 
demasiado tarde para recuperar el anillo  
plateado de su risa 
la gaviota sin cuerpo 
que cruzó mi espalda a la mañana 
y se perdió por siempre 
en la arruga impiadosa de los días  






Sara Vanegas Coveña (1950, Cuenca, Ecuador)
Filóloga (Munich). Magíster en Docencia Universitaria (Cuenca). Profesora de Lengua y Literatura Española (Madrid). Ex profesora en las universidades de Munich y Bielefeld (Alemania). Catedrática de la Universidad del Azuay. Embajadora Universal de la Paz (Ginebra). Premio Nacional de Poesía Jorge Carrera Andrade, 2000, 2004. Premio Hoja de Encina, Asociación Prometeo de Poesía, Madrid, 2001. Mención Especial de Pegaso Editores, Rosario, 2000. Finalista en el Concurso de Poesía “Sor Juana Inés de la Cruz”, Valparaíso, 1995. - Mención de Honor en el Primer Concurso de Poesía y Relato El Fausto, 2006. Seleccionada en elCertamen Literario Internacional Literatura Fugaz (www.ajaenigma.org) 2006. -Directora-fundadora de la Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo Cuenca y su revista MARGINALIA. Directora de la revista internacional de literatura y arte FRANCACHELA (Buenos Aires), representación Ecuador.Miembro Fundadora del Parlamento Hispanoamericano de Escritores, México, 2006. Representante Regional de la Red Mundial de Escritores en Español (Remes). Coordinadora en Ecuador de la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos (SELAE, Italia) Miembro de la Asociación Cultural Myrtos (Córdoba, España). Corresponsal de la Asociación Prometeo de Poesía (Madrid), de la revista Goizaldia/Alborada (Bilbao). - Su nombre consta en la Enciclopedia Mundial ENCARTA. - Organizó y presidió el Primer Encuentro Internacional de Literatura Francachela, Cuenca 2007 (12 al 15 de julio de 2007). Dirige dos talleres literarios.

Fuente: Arte poética
Referencia: Facebook Jonio Gonzalez



Imagen: www.actaliteraria.blogspot.com

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Notas

Los hijos de Bob Dylan, de Gordon McNeer, Valparaíso Ediciones
EASY RIDER


(fragmento)

Nadie sabe quién te hizo la foto
en la Paynes Prairie aquel día.
Podría haber sido Janabanana, Susan o Ron.
Desde este recóndito lugar pareces seguro,
como si tuvieras el control, y algo nostálgico.

La película salió en el 69, junto con todo lo demás.
Por aquel entonces, todos los políticos habían muerto.
JFK, Bobby y Martin ya no estaban,
víctimas los tres de un pistolero solitario.
La ofensiva del Tet seguía con nosotros,
como un mal viaje de ácido.
Nuestro gobierno asesinaba a sus niños: sé el primero
del barrio en tener a tu hijo de vuelta a casa en una caja.

Jime, Janice y Jimi aún estaban vivos.
A John le quedaban once años de vida.
Las palabras de Dylan, ¿qué se siente, ahhh,
qué se siente al estar solo,
sin camino a casa alguno, como un total desconocido,
como una bala perdida?,
prendían nuestros corazones. Estábamos listos
para cualquier cosa, excepto
para lo que nos esperaba.




ALICIA SILVA REY/ Una presentación solemne: Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida.