Dana Gioia

Insomnio







Escuchas lo que tiene que decir la casa.
Tuberías ruidosas, fugas de agua en lo oscuro, 
muros hipotecados que, inconformes,
se trocan y voces que se apilan en barullo infinito
de quejas cortas, como sonidos de familia
que año con año has ido aprendiendo a ignorar.
Debes oír las cosas que posees, 
todo aquello por lo que trabajaste en los últimos años,
el rumor de los bienes, de cosas averiadas,
partes flojas a punto de caer desprendidas.
Enrollado en las sábanas, recuerda todos
esos rostros que nunca te fue dado amar.
Cuántas voces te habían esquivado hasta ahora,
el horno ventilado, la duela bajo el pie
y las acusaciones constantes del reloj
que cuenta los minutos registrados por nadie.
La claridad terrible que trae este momento,
la perspicacia inútil, la oscuridad intacta.





Dana Gioia (1950, Hawthorne, California, Estados Unidos de Norteamérica)
Traducciòn: Hernán Bravo Varela

Imagen: dailytrojan.com

Insomnia

Now you hear what the house has to say. / Pipes clanking, water r unning in the dark, / the mortgaged walls shif ting in discomfort, / and voices mounting in an endless drone / of small complaints like the sounds of a family / that year by year you’ve lear ned how to ignore. // But now you must listen to the things you own, / all that you’ve worked for these past years, / the mur mur of property, of things in disrepair, / the moving parts about to come undone, / and twisting in the sheets remember all / the faces you could not bring yourself to love. // How many voices have es - caped you until now, / the venting fur nace, the floorboards underfoot, / the steady accusations of the clock / numbering the minutes no one will mark. / The ter rible clarity this moment brings, / the useless insight, the unbroken dark.

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NOTAS

// ALICIA SILVA REY: Una presentación solemne / Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida. // VALERIA CERVERO: En septiembre de 2016 salió "Sin órbitas", en la bella edición de El ojo del mármol, y el mes pasado presenté "madrecitas", gracias a la cuidada edición de Barnacle. Podría ser la última tarde aquí o tal vez el tiempo se detenga sin pedir permiso. El cielo es allá afuera, casi árido, y esta casa se esfuerza en su tarea de abrigar, de sostener lo suyo. Las risas de los hijos quiebran el volumen que permite entender las voces; la mirada llega sola a cada personaje y la historia es la misma y otra a la vez. In the mood for love: insiste la palabra a través de la muerte. La música multiplica el instante y casi invita a olvidar cada tono. Pero el secreto es un hoyo pequeño en un muro que brota. (De Sin órbitas)