Fina García Marruz



Las últimas palabras



¿Quién nos abrió los ojos
sin dejarnos noticia
del regalo?
¿Sobre qué lágrimas
dormimos una noche?
¿Quién aserró los árboles
y encendió luego el fuego
de la cena?
¿Entenderá alguna vez
la vida ciega
esa delicadeza que se oculta?





La llama




Haces de fuego hacen arder
los rollos inservibles de películas,
las variantes violinísticas de un hueco
de agua, de una escalera rodante,
las cómicas variantes de cualquiera
de nuestros sucedidos diarios.
Haces de fuego borran
el trabajo inaudito de lograr lo simple.
Mientras otros se jactan del monto de su esfuerzo
tú lo ocultas, como hace la flor, o hace el arte.




Fina García Marruz (
Josefina García-Marruz Badía, 1923, La Habana, Cuba)
Fuente: f de Marina Kohon

Imagen: cubadebate.cu

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NOTAS

// ALICIA SILVA REY: Una presentación solemne / Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida. // VALERIA CERVERO: En septiembre de 2016 salió "Sin órbitas", en la bella edición de El ojo del mármol, y el mes pasado presenté "madrecitas", gracias a la cuidada edición de Barnacle. Podría ser la última tarde aquí o tal vez el tiempo se detenga sin pedir permiso. El cielo es allá afuera, casi árido, y esta casa se esfuerza en su tarea de abrigar, de sostener lo suyo. Las risas de los hijos quiebran el volumen que permite entender las voces; la mirada llega sola a cada personaje y la historia es la misma y otra a la vez. In the mood for love: insiste la palabra a través de la muerte. La música multiplica el instante y casi invita a olvidar cada tono. Pero el secreto es un hoyo pequeño en un muro que brota. (De Sin órbitas)