Blaise Cendrars



Panamá o las aventuras de mis siete tíos



A Edmond Bertrand, barman del Matachina



Libros
Ciertos libros hablan del Canal de Panamá
Ignoro qué dicen los catálogos de las bibliotecas
Y no escucho los periódicos financieros
Aunque los boletines de la Bolsa sean nuestra plegaria cotidiana

El Canal de Panamá se halla íntimamente vinculado a mi infancia...
Yo jugaba bajo la mesa
Disecaba moscas
Mi madre me narraba las aventuras de sus siete hermanos
De mis siete tíos
Y cuando recibía alguna carta
¡Qué deslumbramiento!
Aquellas cartas de hermosas estampillas exóticas con versos
              de Rimbaud como leyenda
Este día no me contó nada
Y me quedé muy triste debajo de mi mesa

También por aquel tiempo leí la historia del terremoto de Lisboa
Pero estoy seguro
Que el crac de Panamá es de una importancia más universal.
Pues trastornó toda mi infancia.
Tenía un bello libro de estampas
Y veía por primera vez
La ballena
El nubarrón
La morsa
El sol
La Gran Morsa
El león el oso el chimpancé la serpiente de cascabel y la mosca
La mosca
La terrible mosca
-¡Mamá, las moscas las moscas! ¡Y los troncos de los árboles!
-duerme, duerme hijo mío
Ahasverus es un idiota


Tenía un bello libro de estampas
Un gran galgo llamado Durak
Una niñera inglesa
Banquero
Mi padre perdió las tres cuartas partes de su fortuna
Como tantas honradas gentes que perdieron su dinero en aquel crac
Mi padre
Menos tonto
Perdió el de los demás,
Tiros.
Mi madre lloraba.
Y aquella noche me enviaron a dormir con la niñera inglesa

Al cabo de un largo número de días...
Debimos mudarnos
Y las pocas habitaciones de nuestro departamentito estaban
              atiborradas de muebles
Ya no nos hallábamos en nuestra villa de la costa
Pasaba a solas días enteros
Entre los muebles amontonados
Hasta se podía romper la vajilla
Tajear los sillones
Demoler el piano...
Al cabo de un largo número de días
Llegó una carta de uno de mis tíos

¡El crac de Panamá hizo de mí un poeta!
Cosa sorprendente
Todos los de mi generación
También son muchachos
Que han sufrido peripecias extrañas
Ya no jugamos con los muebles
Ya no jugamos con trastos viejos
Nos embarcamos
Se cazan ballenas
Se matan morsas
Siempre se tiene miedo de la mosca tsetsé
Pues a nosotros no nos gusta dormir.

El oso el león el chimpancé la serpiente de cascabel me
            enseñaron a leer...
Oh aquella primera carta que descifré solo más efervescente
            que la creación entera
Mi tío decía:
Soy carnicero en Galveston
Los mataderos quedan a seis leguas de la ciudad
Y soy yo quien transporta los animales aún chorreantes de sangre, 
                al atardecer, a lo largo de la playa
A mi paso los pulpos se yerguen en el aire
Mientras se pone el sol...
Pero había ahí algo más
La tristeza
Y la añoranza de su país.

Tío, desapareciste durante el ciclón de 1895
He visto después la ciudad reconstruida y he paseado a la
orilla del mar por donde tú llevabas las reses ensangrentadas.
Una banda del Ejército de Salvación tocaba tras las rejas de un kiosko
Me ofrecieron una taza de té
Nunca encontraron tu cadáver
Y al cumplir veinte años heredé los 400 dólares de tus economías
También poseo la caja de bizcochos que te servía de relicario
Es de hojalata:
Toda tu pobre religión
Un botón de uniforme

Una pipa cabila
Unos granos de cacao
Una docena de acuarelas pintadas por ti
Y las fotos de las bestias, los toros gigantes que llevas del ronzal
Estás en mangas de camisa con un delantal blanco
A mí también me gustan los animales
Bajo la mesa
Solo
Jugaba entonces con las sillas
Armarios puertas
Ventanas
Mobiliario moderno-style
Animales preconcebidos
Que reinan en las casas
Como la reconstitución de las bestias antediluvianas en los museos
¡El primer escabel es un uro!
Destrocé las vitrinas
Y arrojé todo aquello
La villa entera, como alimento a mi perro
Las estampas
Los libros
La mucama
Las visitas
¡Qué risa!

¿Cómo quieren que prepare mis exámenes?
Ustedes me han enviado a todos los pensionados de Europa
Liceos
Gimnasios
Universidad
¿Cómo quieren que prepare mis exámenes
Cuando pasa una carta bajo la puerta?
He visto
¡Hermosa pedagogía!
He visto en el cine el viaje que hizo
Tardó sesenta y ocho días en llegar a mí
Cargada de faltas de ortografía
Mi segundo tío:
Me he casado con una mujer que hace el mejor pan del distrito
Mi vecino más próximo está a tres días de viaje
Ahora soy buscador de oro en Alaska
Nunca he encontrado más de 500 francos de oro en mi pala
¡La vida ya no se paga en su valor!
Tres dedos se me helaron
Hace frío...
Pero había ahí algo más
La tristeza
Y la añoranza de su país.
Oh tío, mi madre me ha contado todo
Robaste unos caballos para huir con tus hermanos
Te empleaste de mozo a bordo de un cargo-boat
Te quebraste una pierna al saltar de un tren en marcha
Y después del hospital, estuviste en prisión por haber detenido una diligencia
Y hacías poesías inspiradas en Musset
San Francisco:
Allí leíste la historia del general Suter aquél que conquistó
California para Estados Unidos
Y que, ya millonario, se arruinó por el descubrimiento de minas de oro
              en sus tierras
Largo tiempo cazaste en el valle de Sacramento, en donde
               he trabajado roturando el suelo
¿Y qué ocurrió?
Comprendo tu orgullo
Comer el mejor pan del distrito y la rivalidad de los
vecinos 12 mujeres cada 1.000 kilómetros cuadrados
Te encontraron
Con la cabeza agujereada por un tiro de fusil
Tu mujer no estaba allí
Tu mujer volvió a casarse de nuevo con un rico fabricante
de confituras

Tengo sed
Santo Dios
De la gran puta
De la gran puta
Querría leer “El Avisar de Neuchâtel” o “El Correo de Pamplona”
En medio del Atlántico no se está más cómodo que en una
               sala de redacción
Giro en la jaula de los meridianos como una ardilla en la suya
¡Vaya! he ahí un ruso de cabeza simpática
Adónde ir
Tampoco él sabe dónde dejar su equipaje
En Leopoldville o en la Sedyerah cerca de Nazaret, en lo de
                    mister Junod o en casa de mi viejo amigo Perl
En el Congo en Besaravia en Samoa
Conozco todos los horarios
Todos los trenes y sus correspondencias
Las horas de llegada las horas de partida
Todos los paquebotes todas las tarifas y todas las taxas
Me da lo mismo
Tengo algunas direcciones
Vivir de arriba
Regreso de América a bordo del “Volturno” por 35 francos
de Nueva York a Rotterdam
Es el bautismo de la línea
Las máquinas incesantes golpean con fuerza
Boys
Platch
Los baldes de agua
Un americano con los dedos entintados marca el compás
La telegrafía sin hilos
Se baila de rodillas entre las cáscaras de naranja y las latas
              de conserva vacías
Una delegación visita al capitán
El ruso revolucionario experiencias eróticas
Gaupa
La mayor blasfemia húngara
Acompaño a una marquesa napolitana encinta de 8 meses
Soy el que conduce a los emigrantes de Kichinev a Hamburgo
Fue por 1901 cuando vi el primer automóvil
Descompuesto,
En una esquina
Ese trencito al que los soleurinos llaman la plancha
Telefonearé a mi cónsul
Deme inmediatamente un billete de tercera clase
The Uranium Steamships Cº
No me den de menos por mi dinero
El navío está en el muelle
Desaliñado
Y las troneras abiertas de par en par
Dejo el bar como quien deja una sucia puta

En marcha
No tengo papel para limpiarme
Y salgo
Como el dios Tangaloa que al retirar la línea con que pescaba
              sacó el mundo del fondo de las aguas
La última carta de mi tercer tío:
Ppeeere, 1º septiembre de 1887.
Hermana, mi muy querida hermana:
Soy budista y miembro de una secta política
Vine aquí para comprar dinamita
La venden en las tiendas de ultramarinos como entre ustedes venden achicoria
En paquetitos
Luego regresaré a Bombay para volar a los ingleses
La cosa arde
Nunca más volveré a verte...
Pero había ahí algo más
La tristeza
Y la añoranza de su país.
Vagabundeo
Estuve preso en Marsella y a la fuerza me mandan de regreso a la escuela
Todas las voces gritan a coro
Los animales y las piedras
El habla más hermosa es la del mudo
He sido un libertino y me permití todas las intimidades con el mundo
Tenías fe porque no llegó a tiempo
A tu edad
Tío
Eras un lindo muchacho y tocabas muy bien la trompeta a pistón
Eso fue lo que te perdió como se dice vulgarmente
Te gustaba tanto la música que preferías el zumbido de las
                 bombas a las sinfonías de los fracs negros
Trabajaste con alegres italianos en la construcción de una
                 vía férrea en los alrededores de Baghavapur
Animador
Eras el jefe de fila de tus compañeros
Tu buen humor y tu talento de orfeonista
Eras el preferido de las mujeres del campamento
Como Moisés aplastaste a tu jefe de equipo
Huiste
Durante doce años no tuvimos la menor noticia tuya
Y como a Lutero, un rayo te hizo creer en Dios
En tu soledad
Aprendiste el bengalí y el urlu para poder fabricar bombas

Te vinculaste a los comités secretos de Londres
en White-Chapel volví a encontrar tu rastro
Convicto
Tienes la vida circuncisa
A tal punto
Que siento ganas de asesinar a alguien a morcillazos para
               tener la oportunidad de verte
Porque nunca te vi
Has de tener una larga cicatriz en la frente
En cuanto a mi cuarto tío
Era ayuda de cámara del general Robertson, el que luchó
contra los boers
Sólo de vez en cuando escribía cartas en estos términos:
Su Excelencia se ha dignado aumentarme 50 libras
O
Su Excelencia lleva a la guerra 48 pares de zapatos
O
Todas las mañanas le arreglo las uñas a Su Excelencia...
Pero yo sé
Que había ahí algo más
La tristeza
Y la añoranza de su país

Tío Juan, eres el único de mis tíos al que haya podido ver
Regresaste a la patria al sentirte enfermo
Tenías un gran cofre de cuero de hipopótamo siempre cerrado con una cadena
Te encerraste en tu habitación para cuidarte
Tu rostro reflejaba un profundo dolor
Una larga barba
Hacía quince días que dormías
Y al inclinarme sobre ti
Despestaste
Estabas loco
Quisiste matar a la abuela
Te encerraron en el hospicio
Y allí fue donde te vi por segunda vez
Oprimido
Por la camisa de fuerza
Te impedían desembarcar
Y movías penosamente las manos
Como si fueras a remar
Trasvaal
Estaban en cuarentena y los horse-guards habían apuntado
                   un cañón al barco de ustedes
Pretoria
Un chino estuvo a punto de estrangularte
Tougela
Muere Lord Robertson
Regreso a Londres
El guardarropa de Su Excelencia cae al agua lo que te parte el corazón
Mueres en Suiza en el asilo de alienados de Saint-Aubain
Tu criterio
Tu entierro
Allí te vi por tercera vez
Nevaba
Detrás de tu carroza fúnebre discutí con los sepultureros a
               propósito de su propina
Solamente dos cosas amaste en este mundo:
Una cacatúa
Y las rosadas uñas de Su Excelencia
No hay esperanza
Y es necesario trabajar
Las vidas concentradas son las más densas
Tejidos estegánicos
Remy de Gourmont vive en el número 71 de la calle Saints-Pères
Filagore o seizaine
“Si dos hombres se separan pueden encontrarse pero una
montaña jamás encuentra a otra montaña”
Dice un proverbio hebreo
Los precipicios se cruzan
Me hallaba en Nápoles
1896
Cuando recibí el “Petit Journal Ilustrè:
El capitán Dreyfus degradado ante el ejército
Mi quinto tío:
Soy chef en el Club-Hotel de Chicago
Tengo cuatrocientos mozos bajo mis órdenes
Pero no me gusta la cocina de los yanquis
Tomen nota de mi nueva dirección
Túnez etc
Amistades de la tía Adela
Tomen nota de mi nueva dirección
Biarritz etc.
Oh tío fuiste el único que nunca padeció la añoranza de su país
Niza Londres Budapest Bermudas San Petersburgo Tokio Menphis
Todos los grandes hoteles se disputan tus servicios
Eres un maestro
Has inventado una infinidad de dulces platos que llevan tu nombre
Tu arte
Te das te vendes te comen
Nunca se sabe en dónde estás
No te gusta quedarte en ningún sitio
Según parece cuentas con una “Historia de la cocina a través
               de todas las edades y en todos los pueblos”
En 12 vol. in-8º
Con el retrato de los más famosos cocineros de la historia
Conoces todos los acontecimientos
Siempre estuviste allí donde algo sucedía
Quizá estés en París
Tus menús
Son la nueva poesía

Ya todo eso no me interesa
Espero
La guillotina es la obra maestra del arte plástico
Su martinete
Movimiento perpetuo
La sangre de los bandidos
Los cánticos de la luz conmueven los campanarios
Los colores se desploman sobre la ciudad
Un afiche más grande que tú y yo
Boca abierta y aullante
En la que ardemos
Las tres muchachas ardientes
Hananie Mizaël y Azarie
Adam’s Express Cº
Detrás de la Ópera
Hay que jugar a dar vueltas carnero
A la oveja que pace
Mujer-trampolín
El juguete de la publicidad
¡En marcha!
“Simeón, Simeón”
París-adiós

¡Qué divertido!
Dan las horas
¡Quai-d’Orsay-Saint-Nazaire!
Un paso bajo la torre Eiffel -cerrar el pico- para caer en las antípodas

Después se continúa
Las catapultas del sol asedian los trópicos irascibles
Rico peruano propietario de la explotación de guano de Angamos
Se lanza la Acaraguan Bananan
A la sombra
Los hospitalarios mulatos
He pasado más de un invierno en esas islas afortunadas
El pájaro-secretario es un deslumbramiento
Bellas damas desbordantes
Se beben bebidas heladas en la terraza
Un torpedero arde como un cigarro
Una partida de polo en los campos de ananás
Y los manglares abanican a las jóvenes estudiantes
My gun
Un tiro
Un observatorio en la ladera del volcán
Grandes serpientes en el río seco
Campos de cactus
Rebuzna un asno la cola al aire
Una indiecita bizca quiere irse a Buenos Aires
Un músico alemán me pide prestada mi fusta con pomo de
                 plata y un par de guantes de Suecia
Ese gordo holandés es geógrafo
Jugamos a los naipes mientras se espera el tren
Es el aniversario de la Malasia
Recibo un paquete a mi nombre, 200.000 pesetas y una carta
                 de mi sexo tío:
Espérame en la factoría hasta la próxima primavera
Diviértete mucho bebe licores fuertes y no ahorres mujeres
Es el mejor remedio
Sobrino mío
Y aún había ahí algo más
La tristeza
y la añoranza de su país

Oh tío he esperado un año entero y no has venido
Te fuiste con una compañía de astrónomos que iban a
inspeccionar el cielo en la costa occidental de la
Patagonia
Les servías de intérprete y de guía
Tus consejos
Tu experiencia:
No había dos como tú para apuntarle al horizonte con el sextante
Y los instrumentos en equilibrio
Electro-magnéticos
En los fiords de Tierra del Fuego
En los confines del mundo
Pescaban musgos protozoarios a la deriva entre dos aguas al
                  fulgor de los peces eléctricos
Coleccionaban aerolitos de peróxido de hierro
Un domingo por la mañana
Viste salir de las aguas un obispo con su mitra
Tenía una cola de pescado y te asperjaba con señales de la cruz
Huiste a la montaña aullando como un vari herido
Esa misma noche
Un huracán destruyó el campamento
Tus compañeros debieron renunciar a la esperanza de hallarte vivo
Cuidadosamente se llevaron sus documentos científicos
Y al cabo de tres meses
Los pobres intelectuales
Llegaron una noche a una fogata de gauchos donde se hablaba
                  justamente de ti
Salí en tu busca
Tupa
La hermosa naturaleza
Los padrillos se enculan
200 toros negros mugen
Tango argentino

Aunque ya no existan hermosas historias
“La vida de los santos”
“Das Nachtbuechlein von Schuman”
“Cymbalum mundi”
“La tariffa delle Puttane di Venegia”
“Navigation de Jean Struys”, Amsterdam, 1528
“Shalom Aleichën”
“Le crocodile de Saint-Martin”
Strindberg ha demostrado que la tierra no es redonda
Ya Gavarni había abolido la geometría
Pampas
Disco
Los iroqueses del viento
Salsa picante
La hélice de los retoños
Byrrh
Daily Chronicle
La ola es una cantera de la que el vendaval como un escultor arranca
              trozos para tallar
Cuadrigas de espuma que tascan el freno
Eternamente
Desde el comienzo del mundo
Silbo
Un airecillo que se quiebra
Mi séptimo tío
Nunca se supo qué fue de él
Dicen que me parezco a ti

Le dedico este poema
Señor Bertrand
Usted me invitó con licores fuertes para prevenirme de las fiebres del canal
Usted se suscribió al “Argos de la Prensa” para recibir todos
                los recortes que me concernieran
Último francés de Panamá (no llegan a 20)
Le dedico este poema
A usted barman del “Matachina”
Millares de chinos murieron donde hoy se alza el bar
resplandeciente
Usted destila
Usted se enriqueció enterrando a las víctimas del cólera
Envíeme la fotografía de la selva de alcornoques que crece
sobre las 400 locomotoras abandonadas por la empresa francesa
Cadáveres vivientes
La palmera injertada en la canasta de una grúa cargada de orquídeas
Los cañones de Aspinwall picoteados por los tucanes
La draga de las torgutas
Los pumas guarecidos en el gasómetro desfondado
La exclusa perforada por los peces-sierra
La tubería de las bombas tapada por una colonia de iguanas
Los trenes detenidos por la invasión de las orugas
Y el ancla gigantesca con las armas de Luis XV cuya
                presencia en la selva no supo explicarme
Todos los años cambia las puertas de su establecimiento
cubiertas de firmas
Todos sus clientes
¡Qué testimonio esas 32 puertas!
Lenguas vivientes de ese sagrado canal que usted ama tanto

Esta mañana es el primer día del mundo
Istmo
Desde donde simultáneamente se ven todos los astros del
                 cielo y todas las formas de la vegetación
Preexcelencia de montañas ecuatoriales
Zona única
Todavía existe el vapor de la Almidón Paterson
Las iniciales en colores de la Atlantic Pacific Tea Trust
En Los Ángeles Limited que parte a las 10.02 h para llegar
                  tres días después y que es el único tren del mundo
                  con vagón-peluquería
El Trunk los eclipses y los cochecitos de niños
Para que aprenda a deletrear el ABC de la vida bajo la
férula de las sirenas de las partidas
Toyo Kisen Kaïsa
Tengo queso y pan
Un cuello limpio
La poesía data de hoy
La vía láctea alrededor del cuello
Los dos hemisferios a la vista
A toda velocidad
Ya no hay desperfectos
Si tuviera tiempo de hacer algunos ahorros tomaría parte
en el rallye aéreo
He reservado un asiento en el primer tren que cruzará el túnel bajo la Mancha
Soy el primer aviador que atraviesa el Atlántico en monoplaza
900 millones

Tierra Tierra Aguas Océanos Cielos
Tengo la añoranza de mi país
Soy todos los rostros y los buzones me dan miedo
Las ciudades son vientres
¡Ya no soy los caminos
Las líneas
Los cables
Ni los puentes colgantes!

Soles lunas estrellas
Mundos apocalípticos
Todavía tenéis un hermoso papel que desempeñar
Un sifón estornuda
Los can-can literarios siguen su curso
Muy abajo
En la Rotonda
Como en el fondo de un vaso
Yo espero

Quisiera ser la quinta rueda del carro
Tempestad
Peras en el olmo
Ser nada y estar en todo







                                                                París y sus suburbios
                                                        Saint-Cloud, Sévres, Montmorency,
Courbevoie, Bougival, Rueil, Montrouge,
Saint-Denis, Vincennes, Étampes, Melun,
Saint-Martin, Méreville, Barbizon,
Forges-en-Bière.
Junio 13 de 1914



Prosa del Transiberiano y de Jehanne de Francia / Panamá o las aventuras de mis siete tíos
Versión: Enrique Molina
Ediciones del Mediodía,1968

Imagen: nb.admin.ch


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