Robert Hass




Felicidad 



 Porque ayer por la mañana desde la ventana empañada 
 vimos una pareja de zorros rojos al otro lado del arroyo 
 comiendo, bajo la lluvia, las últimas manzanas caídas  
—alzaron la vista para mirarnos con sus ojos verdes 
 el tiempo suficiente como para simbolizar la alerta de las cosas vivas 
 y después siguieron atendiendo a su comida— 
 y porque esta mañana cuando ella se marchó al cenador con su bolígrafo negro y su bloc amarillo 
 a sonsacarle un alma inquisitiva 
 a lo que ella consideraba la reticencia de la materia, 
 conduje hasta la ciudad a beber té en la cafetería 
 y escribir notas en un diario —la niebla se levantaba de la bahía 
 como el luminoso e indefinido aspecto de un propósito, 
 y una pequeña bandada de cisnes chicos 
 por segundo invierno consecutivo se alimentaba de brotes 
 en los campos empapados; simbolizan misterio, supongo, 
 también se les llama cisnes silbones, son muy blancos, 
 y sus ojos son negros— 

 y porque el té humeaba delante de mí, 
 y el cuaderno, en una nueva página, 
 estaba en blanco excepto por una tenue idea azul de orden,  
escribí: ¡felicidad! estamos en diciembre, hace mucho frío,  
nos despertamos pronto esta mañana, 
y nos quedamos en la cama besándonos, 
nuestros ojos entornados cual murciélagos. 







Robert Hass (1941, San Francisco, Estados Unidos de Norteamérica)

"La poesía de Hass se caracteriza por la claridad de expresión, la precisión en los detalles, la profusión de descripción y por la naturaleza meditativa de un observador colocado en una posición externa. Sus poemas gravitan alrededor de la cuestión de la distancia entre palabra y objeto, no solo como reflexión acerca de la imposibilidad de acercarse a las cosas a través del lenguaje, sino como un continuo preguntarse acerca de si no será el mismo hecho de nombrarlas lo que nos separa de ellas. Es en ese espacio de perplejidad que abre la interrogación constante sobre lo que deseamos y lo que (no) conseguimos donde el poeta sitúa sus poemas. Entre la palabra y su objeto, pero también entre un amante y otro. Ahí, entre lo cómico y lo sublime, lo anecdótico y lo metafísico, lo íntimo y lo público, en la alternancia entre el paisaje de lo privado y el paisaje abierto y salvaje de California, es donde Hass encuentra su espacio de reflexión "”es decir, el poema"” para mirar atentamente todo lo que le rodea...."Fuente: Ediciones Trea / Traducción: Andrés Catalán 
Imagen: daylycal.org


5 comentarios

  1. Mr Hass y muchos otros que necesitamos justificar la felicidad: "Porque ayer..., y porque el té humeaba..."
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  2. Qué maravilla, me recuerda al clima de una película que vi hace poco: Médecin de campagne. ¡Maravilla! Gracias , como siempre, tu blog es una bendición.

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  3. Me fascina,gracias por traer a R.Hass, por eso , por esa especie de pudor de imponer al mundo siempre las propias interpretaciones, un mundo etnocéntrico y egosintónico, o que se pretende lo sea, que, a poco de andar te demuestra de inmediato que no hacés sino equivocarte todo el tiempo, endigándole interpretaciones y razones a todo y a todos. Esta tímida descripción, respetuosa del sucederse de las cosas, donde somos uno más, no está excento de algún mazazo de ironía, sobre todo en el remate final, lo cual hace dudar un poco, digo, tal vez, si la contnción del poeta es un estilo cuidadosamente elegido o cultivado por él o el resultado simple y directo de una férrea educación . Por supuesto creo lo primero, sólo saber qué precursores hubo .Gracias otra vez. Me encantó.

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