Silvia Camerotto traduce a Peter Gizzi

En defensa de nada 





Creo que estos remolques alineados en el estacionamiento lejos de la carretera servirán.
Creo que el eucalipto torcido también.
Creo que esta carretera tiene que servir y los autos
    y la gente en ellos, en camino.
El presente siempre viene a nosotros, rodeándonos.
Es difícil imaginar átomos, es difícil imaginar
   al hidrógeno y el oxígeno combinarse, y tiene que servir.
El cielo con sus nubes sucias también
Y la torre eléctrica a la izquierda, una fila liberada.





In Defense of Nothing


I guess these trailers lined up in the lot off the highway will do.
I guess that crooked eucalyptus tree also.
I guess this highway will have to do and the cars
     and the people in them on their way.
The present is always coming up to us, surrounding us. 
It's hard to imagine atoms, hard to imagine
     hydrogen & oxygen binding, it'll have to do. 
This sky with its macular clouds also
     and that electric tower to the left, one line broken free.


Enlaces: http://elpoetaocasional.blogspot.com.ar/2017/04/peter-gizzi-busca-un-traductor.html





Peter Gizzi (1959, Alma, Michigan, Estados     Unidos de  Norteamérica). Peter Gizzi ha publicado varios libros de poesía, entre  ellos "Archeophonics, 2016, finalista del National Book  Award,  "Canciones de umbral", 2011, "El  Outernationale, 2007 y "Artificial  Heart, 1998. Ezra Pound, los poetas beatniks y John Ashbery  influenciaron en su poesía.  Imagen: www.alchetron.com



Silvia Camerotto (1959, Lomas de Zamora, Provincia de Buenos  Aires, Argentina.) Traductora, publicó los libros de poemas "420 minutos de abstinencia",    2008 y "La Grosse Fuge", 2012, ambos de     Ediciones del Dock. Con Inés Garland tradujo    poemas de Tiffany Atkinson
Poemas de Silvia Camerotto, aquí






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Notas

//Un poco de narrativa a los poemas. Nilton Santiago me desintoxica.

//Los hijos de Bob Dylan, de Gordon McNeer, Valparaíso Ediciones
EASY RIDER

(fragmento)
Nadie sabe quién te hizo la foto
en la Paynes Prairie aquel día.
Podría haber sido Janabanana, Susan o Ron.
Desde este recóndito lugar pareces seguro,
como si tuvieras el control, y algo nostálgico.

La película salió en el 69, junto con todo lo demás.
Por aquel entonces, todos los políticos habían muerto.
JFK, Bobby y Martin ya no estaban,
víctimas los tres de un pistolero solitario.
La ofensiva del Tet seguía con nosotros,
como un mal viaje de ácido.
Nuestro gobierno asesinaba a sus niños: sé el primero
del barrio en tener a tu hijo de vuelta a casa en una caja.

Jime, Janice y Jimi aún estaban vivos.
A John le quedaban once años de vida.
Las palabras de Dylan, ¿qué se siente, ahhh,
qué se siente al estar solo,
sin camino a casa alguno, como un total desconocido,
como una bala perdida?,
prendían nuestros corazones. Estábamos listos
para cualquier cosa, excepto
para lo que nos esperaba.




ALICIA SILVA REY/ Una presentación solemne: Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida.