Federico Díaz-Granados

Hospedaje de paso





Nunca he conocido a los inquilinos de mi vida.
No he sabido cuándo salen, cuándo entran,
en qué estación desconocida descansan sus miserias.
Las mujeres han salido de este cuerpo a los portazos
quejándose de mi tristeza,
en algunas temporadas se han quejado de humedad
de mucho frío, de algún extraño moho en la alacena.
Se marchan siempre sin pagar los inquilinos de mi vida
y el patio queda nuevamente solo
en este hotel de paso donde siempre es de noche.





“He amado el fútbol. He llorado viendo películas como La Guerra de las Galaxias o Cinema Paradiso. He cantado a destiempo canciones de Calamaro, Jim Morrison o Lennon y sin embargo sigo temiendo cada día, por lo cual debo dormir con la luz encendida. Por esos pequeños sucesos, esos pequeños asuntos que siempre me han asombrado y que de tanto repetirlos se han vuelto hogareños y cotidianos, escribo poesía.”
 Federico Díaz-Granados

De: "Hospedaje de paso", Valparaíso Ediciones



Pastelería Metropol
Yo vengo sin idiomas desde mi soledad

Luis García Montero


Miro en la vitrina
el reflejo de mi cuerpo
Sobre el vidrio
Y me veo gordo, cansado, sobre aquellos pasteles de vainilla.

Y pienso en los amigos que no volví a ver
¿y qué sabían ellos de este corazón caduco
donde no cabe ni un centímetro del mundo?

Y cuando no te reconoces en los pasos del hijo, ni en el espejo
harto de esquivar malos presagios
viendo de lejos el esplendor de las pérdidas
lo indescifrable y lo desconocido.

Callo: mi silencio alcanza ese cuerpo que no entiendo,
desmancho mi corazón de su último incendio.

Y sigo extranjero en ese vidrio,
gordo y cansado
y atrás de mí
algunas sombras, gestos de abuelos y tíos muertos
sobre los pasteles de vainilla.



Retornos





No creo en retornos 
pero este amargo corazón de casas viejas y calles rotas 
late en cada regreso 
sin gestos ni ademanes 
y sabe que el mundo es un mal lugar para llegar

Y se regresa a escribir un poema que trate de una muchacha en un aeropuerto
que espera un avión de quién sabe dónde 
o escribir sobre la carta que nunca recibí aquel sábado 
escuchando el viejo casette con mis nostalgias favoritas 
o sobre los versos robados a Salinas, Borges, Walcott 
y las tardes de sol en el estadio de fútbol

No creo en los regresos 
pero este seco corazón de otros días canta a destiempo 
sobre el cielo que quema el nombre de una mujer que amé

No creo en retornos 
pero mi vocación de viajero hace, que siempre que parto hacia la intemperie en el mundo 
deje, como en mis días de boy scout, piedritas y migas de pan 
para no perder el camino de regreso a tu cuerpo.





Federico Díaz-Granados (Bogotá, 1974). Poeta, periodista, profesor de literatura y divulgador cultural. Es codirector de la revista de poesía Golpe de Dados desde el año 2000. Ha publicado los libros de poesía Las voces del fuego (1995), La casa del viento (2000), Hospedaje de paso (tres ediciones: 2003; 2003; 2004). La Universidad Externado de Colombia publicó una antología de sus poemas con el título Álbum de los adioses (2006). Además, es autor de varias antologías poéticas en Colombia y el exterior. En 1998 aparecieron sus versiones de la poesía de Jim Morrison bajo el título Una oración americana. En 2007 preparó la muestra “12 poetas colombianos 1970-1981” para Punto de partida. Ha participado en numerosos festivales, congresos y eventos literarios en Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, Venezuela, Cuba y México.

Fuente: http://www.puntodepartida.unam.mx/index.php/680

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