30 marzo 2017

Ana Enriqueta Terán

marzo 30, 2017


Música con pie de salmo





Intempestivo alcance de la tiniebla;
fino animal que emerge de las alabanzas y los salmos.
Así la profecía, semejante al oscuro, desmesurado
porte de la extranjera y su más alta música.
Sombrío, enjoyado silencio de reina en el palco fastuoso.
Y los trémulos labios de locura
                                    como animalejos súbitos
                                                 entre máscaras y niños furtivos.
Alguien guía sus aves y pide tregua al desprecio.
Alguien pues inevitable entre el primogénito y la nodriza enlutada.
Manto y grieta vivísimos responsables del girasol cuesta abajo
de la negra nupcial cuyas tetas se coronan de avispas
y fugases siseos. Intempestivo alcance de la tiniebla,
fino animal que emerge de alabanzas y los salmos.





Ana E. Terán (1918, Valera, Venezuela)
Enlaces: http://letralia.com/ciudad/hernandez/090211.htm

Imagen: Min Cultura Trujillo

28 marzo 2017

Fernando Ayala

marzo 28, 2017







Flores químicas  





Mantenerse enfermo para ahuyentar
El cólera, para evitar la fiebre,
la gripe, el dolor y el miedo.  
Soluciones florales químicas  
Inversiones de subsuelo  
Elogio de locura instruida,  
Perfectas palabras con razón  
Placeres griegos de esquina  
Romances sórdidos en alta voz  
Las flores químicas  
Las entrañas del pasado quemándose  
En la hoguera histérica de los nervios  
Los ánimos, se llenan de nubes,  
Por el piso flotante.  
Las flores químicas secando bocas  
El camino de los cien metros  
Lleno de vallas, de líneas  
Blancas, que sirven de guías  
Rectas, hacia el fin.  
Ojos brújulas, ojos brujos  
Que mueren, para reencarnar  
En las almas que dejan piedad.  
Las flores químicas sueñan   
Con la tierra; sufren mano de hombre  
Se ríen del hombre que las mata  
Porque él mismo se asesina, 
Anuncia sin remordimientos  
La muerte del hombre por el hombre.  





Un loro  




  
Paro de hablar y sólo te imagino.  
Qué poca estrategia de amor propio.  
Qué le pasa a mi ángel guardián,  
Será que se está enamorando.  
Si ya no estás a mi lado.  
Me dan ganas de llover,   
Otras tantas de nacer, y  
Otro simple, deseo idealizado.  
Hoy, me siento perdedor,   
Aunque no lo soy.  
Lo que pesa es el pasado.  




26 marzo 2017

50 hojas

marzo 26, 2017
26/03/2017

Esperando que el semáforo de peatones me permita cruzar la avenida, recreo vanamente la idea de una realidad circundante, física, compuesta de luces, de estructuras de metal, puertas de vidrio, marquesinas, autos, un ciclista. Cómo reflejar la inconsistencia del mundo alrededor, sutil y vaporoso.
Cuando leí el poema de Jorge Aulicino descubrí la palabra clave. Mis intentos fallidos consistían en no encontrar esa palabra de partida. "Todo flota". Objetos desvinculados, objetos desperdigados en el asiento trasero de un auto. Ideas sin ilación mientras espero la otra luz del semáforo. 

En el magnífico blog de Silvia Camerotto, este poema inédito de Jorge Aulicino

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.

El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante 
en esta hermosa ciudad.


09/02/2016

  • He leído algunos poemas donde las acciones toman la delantera. La supremacía del verbo ante un posible estado atemporal e innominado.
  • Un poco de narrativa a los poemas. Nilton Santiago me desintoxica.
  • "Marie-Claire Walker (1937- ), bisnieta de Oswald Durand, publicó en 1977, en París, una colección de versos con un título muy significativo: Poèmes (Poemas).
  • "Mary Jo Bang: ¡..........!En este blog. http://elpoetaocasional.blogspot.com.ar/2015/04/mary-jo-bang.html

31/12/2014

Observaciones sobre "Las visitas" (ver entrada anterior)
  1. Conversión de lo animado a objetos: pinzones (gorriones) en sillas.
  2. Altura, vuelo liso sintácticamente (hasta el alfeizar) y luego la repisa hasta un plano, el camino.
  3. El arroyo seco, rebosante de anhelos de lluvia. Anhelos, la palabra clave.
  4. Ahora las sillas transmutan en humanos (dos sillas paradas) para esperar las visitas.
  5. Siempre vuelven: lo indudable y su reverso, el anhelo.


11/07/2014

Empiezo a leer "Tres veces al amanecer", de Alessandro Barrico (Editorial Anagrama), y antes de pasar a la  siguiente página, el primer cortocircuito: "Tenía así una forma de caminar un si es no es cansado, y de sujetar...". Dependencia, libros importados, traductores importados.
Cada día me cuesta más leer prosa, sometido por la poesía, por el televisor y la pereza de atender sucesos en el tiempo. A veces, empiezo un libro de poesía por la ultima página. 


24/06/2014


Mark Strand menciona a dos poetas aquí, Joanna Klink y D.A. Powell.No hay traducciones de estos poetas, o al menos, no encuentro en una recorrida apresurada por la web.
Cómo traducir el vacío de palabras apelando a distracciones al borde de la rendición de la cabeza. No hay intercambio de la palabra ilegible por otra que me contacte, no hay traducción de esto que me pasa: nada. 

Lo que queda                                             para Bill y Sandy Bailey

Me vacío de los nombres de los otros. Vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al lado de la ruta.
Cuando se hace de noche arraso los relojes.
Abro el álbum de fotos familiares y me miro de chico.

¿De qué sirve?. Las horas hicieron su trabajo.
Digo mi propio nombre. Me despido.
A las palabras se las lleva el viento, volando una tras otra.
Amo a mi esposa pero la mando lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos, y suben
a las lácteas estancias de las nubes. ¿Cómo voy a cantar?
El tiempo me revela lo que soy, y cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y aún me queda mi vida.



Enlaces: http://elpoetaocasional.blogspot.com.ar/search/label/Mark%20Strand

25 marzo 2017

Germán Arens

marzo 25, 2017



En Facebook  
una chica que no conozco  
dice que en el mar hace frío.  
También que el mes de enero debería durar seis meses  
   
Carina, me cuenta que murió el hijo del rector, 
que estaba por ir a velarlo y una tormenta  
fue la excusa perfecta para no salir. 

Arturo, notifica la detención de una dirigente social.  
Agrega que no debe ser ninguna santa,  
pero que los ciudadanos, ante la situación actual,  
deberíamos  saber dividir los tantos  
y no permitir que un árbol nos tape el bosque. 

Un amigo no puede  dormir… 
Su novia no lo tiene en la cabeza. 

Un poeta me ofrece su libro: 
“Cada tribu tiene sus propios rituales para enfrentar el misterio
La nuestra, la de los poetas solitarios, no es una excepción                                                            
Cuando los poemas se guardan en un libro se vuelven definitivos
nuestro rito es compartirlos                                              
No hacerlo puede provocar la furia de las musas y  
condenarnos al eterno silencio”.  



24 marzo 2017

Próximamente en este blog

marzo 24, 2017
Gracias, Barnacle, editorial independiente: http://www.barnacle.com.ar/home





¡Oh, qué lugar más bello! / Germán Arens 
ISBN-978-987-4044-07-5

Germán Arens logra reencauzar a sus elementos más atómicos e ínfimos —es decir al individuo y sus vivencias—  un acontecimiento, despertar una sensación indeterminada sobre algo diferente, impreciso e inalcanzable (Los misterios no son más que la ausencia de datos) donde el menor mo-vimiento y la mirada se hunden más allá de las cosas conocidas y amables. Una poética.
El volumen no contiene ningún alegre poema para recitar cada mañana antes del desayuno. Tampoco incurre en ninguna evasiva oportuna. Si la palabra supone la experiencia, los héroes de sus poemas son representantes de una experiencia que ya ha tenido lapso para el fracaso, y que aun así son capaces de suscitar comunicación y producir dicha (si no hubiera sabido que eran flores/ les habría dicho sol.); todavía creen en la vida, con la ingenuidad necesaria como para no considerar la desgracia como tal; se quedan solos, con todo lo que sus mentes son capaces de urdir. Y en esas piezas fundan su pacto y acaso su salvación (no hay en las palabras un nombre que nos distinga). Refieren a otros un sueño o un recuerdo que los complace y avergüenza y que amenaza con aniquilar todo a su paso; y es entonces cuando sus confidencias adquieren morosidad, lejanía: (Eran lentos los días de infancia. Nosotros nunca hablábamos de amor).



Tanto amor plateado / Fernando Ayala 
ISBN-978-987-4044-06-8

¿Es la ausencia la raíz de todas las cosas que importan?  En Fernando Ayala, el paisaje y sus marcas, sus tachaduras, comprenden una expresión personal, una identidad y a la vez, un deseo estético. Nos interrogan acerca de qué clase de literatura es aquella que no está sometida en igual medida a la avidez sensual de las palabras y a la fe en ellas. El propósito de los libros no es de este mundo; al leer Tanto amor plateado logramos evocar cómo partir hacia algún lado o malignar un recuerdo ("Buscamos que el cielo monótono nos diga,/ qué techo es mejor."), algo impreciso e inalcanzable donde el menor movimiento y la mirada se hunden más allá de las cosas conocidas y amables. ("Qué fácil es hablar de amor./ ¿Cuándo fue la última vez que comiste?") o el amparo de un mismo dolor que amenaza con aniquilar todo a su paso ("¿Quién nos dará el tiempo y la distancia,/ Quién se llevará nuestro mal? "). 

Hay veces en la que no dispone más que de una oportunidad para decir algo: ("No alcanza con hacer las cosas bien, si estás solo"); cada poema, como una herida o un afán, crece donde no hay nada certero. El autor nunca pierde de vista aquello que supo escribir un diácono anglicano, matemático e insular: No importa el significado de las palabras, lo que importa es saber quién manda.



18 marzo 2017

Nicolás Guillén

marzo 18, 2017


Las águilas





En esta parte están las águilas.
La caudal.
La imperial.
El águila en su nopal.
La bicéfala (fenómeno)
en una jaula personal.
Las condecoratrices
Arrancadas del pecho de los condenados
en los fusilamientos.
La pecuniaria, doble, de oro $20 (veinte dólares).
Las heráldicas.
La prusiana, de negro siempre como una viuda fiel.
La que voló sesenta años sobre el Maine, en La Habana.
La yanqui, traída de Viet Nam.
Las napoleónicas y las romanas.
La celestial,
en cuyo pecho resplandece Altair.
En fin,
El águila
de la leche condensada marca “El Águila.”
(Un ejemplar
realmente original.)





Madrigal





Tu vientre sabe más que tu cabeza
y tanto como tus muslos.
Esa
es la fuerte gracia negra
de tu cuerpo desnudo.
Signo de selva el tuyo,
Con tus collares rojos,
tus brazaletes de oro curvo,
y ese caimán oscuro
nadando en el Zambese de tus ojos.





Nicolás Guillén (1902, Camagüey / 1989, La Habana, Cuba)
Enlaces: http://www.cervantesvirtual.com/portales/nicolas_guillen/

Imagen: cadenaagramonte.cu

16 marzo 2017

Charles Bukowski

marzo 16, 2017


pisando madera





hay 4 ó 5 tipos en el
bar del hipódromo.   

hay un espejo detrás del
bar.

los reflejos no
son  buenos.

de ninguno de los 4 ó 5 tipos
de la  barra.

hay muchas botellas.

pedimos diferentes tragos.

hay un espejo detrás
del  bar.

los reflejos no son
buenos.

"no se requieren sesos para ganar
en los caballos, sólo se requiere dinero
y estómagoʺ.

nuestros reflejos no son
buenos.

las nubes afuera.
el sol afuera.
los caballos calentando afuera. 

permanecemos en el  bar.

ʺhe apostado a las carreras por  40 años
 y sigo sin
 ganarʺ.

ʺpodría apostarle a los caballos por otros
40 años y seguiría sin  ganarʺ.

al barman no le  gustamos,
el timbre de los 5 minutos
suena.

acabamos nuestras bebidas y
nos dirigimos a hacer nuestras
apuestas. 

nuestros reflejos lucen mejor
mientras caminamos:
no se ven nuestros
rostros.

4 ó 5 tipos salen del bar del
hipódromo.

qué mierda. nadie
gana. pregúntale al
César. 




Otros poemas de Charles Bukowski, aquí

Imagen: solobukowski.blogspot.com