30 junio 2018

27 junio 2018

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Marcelo Rizzi: "El libro de los helechos", Barnacle, 2018

Marcelo Rizzi

la adversidad convierte a uno 
en testimonio férreo de lo táctil:
se va hasta los robles más purificados 
como si fuese la primera vez,
y se regresa con los dedos manchados 
de azul para conjeturar la próxima; 
otros son los procedimientos
y las consecuencias si uno se demora 
un poco más, al verse en tales 
circunstancias tratándose de un álamo; 
con el mismo cuchillo de los dones 
habrá de sanarse lo sano,
o cavar con huesos o maderos 
una nueva trinchera;
con palabras sucias de tierra 
ladear los panales de la luna, 
los primeros de cien soles 
esparcidos por la arena

23 junio 2018

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John Burnside

John Burnside


Indeleble



Me gustaría mucho que De Hann viese un estudio mío de una vela encendida y dos novelas (una amarilla, otra rosa), colocadas sobre una silla vacía (precisamente la silla de Gauguin), lienzo de 30, en rojo y verde. Hoy mismo estuve trabajando en su equivalente, mi propia silla vacía, una silla blanca y barata con una pipa y un paquete de tabaco. En ambos estudios, al igual que en otros, he buscado un efecto de luz mediante un color claro. De Haan probablemente comprenderá exactamente lo que busco, si le lees lo que he escrito al respecto.

                                            Vincent van Gogh. “Cartas a Theo”, 17 de enero de 1889.



      Muerta hace cuarenta años, mi madre está cortando un corazón
      en la mesa de la cocina.
      Llueve en la puerta, aunque pronto va a ser aguanieve
      y después, de acá al bosque,
      va a nevar.

20 junio 2018

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Diego Brando, un poema inédito

14


Hay un silencio de catedrales
y un búho atraviesa la noche.
Grazna y me recuerda
que no hay descanso en los ojos abiertos,
que el corazón lleva años latiendo.
Y que no se detendrá hasta el diluvio,
hasta que entregue con mis manos
la memoria que abandoné en el campo.
Soy el hombre peculiar que fuma
y ve en el humo el deseo de una mujer
calcinada como una flor en el verano,
mientras su propia cabeza se asemeja
a una piedra suelta sobre el asfalto.
Erro por los suburbios y veo el fogonazo
de mis huesos sobre la niebla.



Poetas argentinos actualesDe: "Todo lo que se hunde" (inédito)

16 junio 2018

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Diego Colomba

Poetas argentinos


Puedo dividir (mentalmente) la realidad en varios planos 
si lo deseo sentado en la antesala de una morgue 
hospitalaria donde las enfermeras bromean entre sí 
mientras aguardan la ambulancia que pedimos hace un rato. 
Vos también bromeás narrándome tu última aventura 
porque sos un viejo amigo y te sentís autorizado 
aunque la escena en la que actuamos lleve por nombre
“la muerte golpea nuestra puerta”.
En eso te parecés a estas mismas mujeres que conviven
a diario con los muertos: pero te estaba diciendo que puedo
que estoy en condiciones de festejarte la anécdota 
de buena gana riéndome y palmeándote en el hombro 
(como lo hago) porque no hay nadie de la familia 
merodeando y no me importa lo que piensen unas mujeres desconocidas y sin embargo podría estar llorando 
y soplándome los mocos a conciencia
o discutiendo con los de la administración 
por la dudosa factura que hace poco recogí y pagué 
con plata ajena: cualquier de las opciones sería digna 
de esta luz que no quiere dejar nada en la penumbra.


09 junio 2018

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Alicia Silva Rey, un poema inédito

No hay grullas en Dublín.



No hay grullas en Dublín.
Entre mayo y noviembre 
abre el embarcadero Gingelgracht. 
Se recorre la ciudad (Amsterdam) 
en hidropatines 
que provee el mismo embarcadero (no es caro). 
Los padres y sus niños salvajes 
atraviesan ciegamente, aun bajo la lluvia, 
esa mollera fermentada, 
una ciudad( Amsterdam - Dublín), 
bajo cobertores impermeables 
que el embarcadero entrega junto con 
chocolates y mapas metalizados. 
Después, 
dormiré en habitaciones con grullas 
adosadas a paredes de estuco 
(no serían grullas o sí, acaso).



De: “El poder de unos límites”. Publicará en Buenos Aires, Mora Barnacle.
Otros poemas de Alicia Silva Rey, aquí

07 junio 2018

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Presentación de "Herbarium", de Celia Fontán



La mariposa y la iguana presenta Herbarium de Celia Fontán en el Centro Cultural de la Cooperación 
Av. Corrientes 1543, CABA,  viernes 08 de junio a las 19:00 hs.



Amorphophallus titanum



Odoardo Beccari había oído hablar de esa flor, acaso la más grande y extraña de Sumatra, la isla de las flores prodigiosas, y había sonreído con escepticismo, no por su tamaño desmesurado ni por su belleza, sino por el terrible olor que, según los nativos, emanaba del alto espádice y de los pliegues violáceos de la corola, que volvía penosa su contemplación. Sin embargo, aquella mañana, cuando a poco de andar lo sorprendió el olor inconfundible de la carne muerta, no dudó en seguir su rastro, avanzando en medio de la selva. La bocanada honda y sombría  revivió su alma de huérfano y se quedó allí, en puntas de pie, como si estuviera ante el signo del mundo y hubiese regresado al cuarto de Florencia, donde en tardes de lluvia y al paso de los cortejos fúnebres hacia la Puerta Santa, soñó con la espesura viva de las tierras del sur.



Malvaria



En los últimos meses se ha detectado en los viveros la proliferación de la malvaria. A la luz del día, el aspecto de esta malva silvestre es inofensivo, si bien la ausencia de clorofila le confiere una palidez lechosa, similar a la de los peces abisales. Durante las horas de la noche, la malvaria se adhiere a los tallos de las plantas vecinas, transformándolas en involuntarias hospedantes y las penetra por medio de filamentos que retrae con las primeras luces del amanecer. La malvaria recupera, entonces, la apariencia de una pequeña mata de gramínea. Pero la planta succionada sobrevivirá apenas unas horas, antes de apagarse sin remedio. A diferencia del resto de las parásitas, su apetito es voraz.



De: "Herbarium", La mariposa y la iguana, 2018

06 junio 2018

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Lu Menezes

Poesía brasileña


Río congelado



Raro Río frío:
en mañana marina de Leblon
en la esquina de Delfín con Reina Guillermina,
belleza de lo Real -ferina- urdida en azul omnipresente
violado por banderas de alerta rojas, almendros refulgentes...
tachos de basura naranja, transeúntes, velas a lo lejos
y -sí- un perfecto pero:
este perro
negro con pata
enyesada - rota? torcida? Perro cojo
en blanco y negro en el corazón de la realidad hipercolorida
Todo tan vívido engendrado por el DJ del Azar
que ningún disco de Newton
jamás haría girar y generar
saldo amnésico
síntesis de cenizas 

04 junio 2018

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Fernando Ayala

#10



Qué tren, qué tren.
No hay abismo, el tren existe en su ruta callejera
insiste el acero en dejarla rodar,
hay huella marcada en realidad.
Cuentan las estaciones que hubo una vez
y habrá tantas como sean necesarias
hasta que entienda el ganador:
que lo humano se pierde, pero no se olvida.
No hay abismo, hay soledades
como trenes sin estación
dentro de nadie, todo, es algo
ahí donde la sangre está seca
se unen músculos, huesos y piel.
Pero no hay abismo, eso es religión
hay historia en treinta mil pedazos
hay cercos que romper, por los trenes
que aún no salen, por la estación 
amanecer.



b



Nuevos ritmos, viejos aromas, rocío matinal
de maldiciones celestes, ricos de pobreza humana
recreos serviles consientes, reos de la propiedad
fantasmas luminosos de las noches dulces,
aptos de calamidad callejera, 
perecederos de bellas durmientes
dorados de plata falsa, perdurables
claros de luna nueva, hijos del dueño de nada
fieles trepadores del futuro, cíclicos, sistémicos
monitos con cola de paja, dealers de tecnología seca
soñadores del ensueño promiscuo, duros planetas
sin órbita, atletas de golpes bajos, prometeos
del renacimiento, tapones de luna, asteriscos
de estrellas fugaces, matemáticos del calendario,
oportunistas del espacio material, infantes de marina
polvos frescos del ocaso, 
berretines del consuelo amoroso,
van siempre para arriba, porque el día 
que caigan del cielo
ellos saben, no los busca nadie.




De: "Conurbano, mano de obra", Barnacle, 2018

03 junio 2018

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Diego L. García


(gugleo) se trataba del episodio 9
de la segunda temporada titulado
Tren de carga. willie recuerda que
cuando tenía 17 años recorrió el
país viajando en trenes de carga.
es su secreto. no quiere que sus 
hijos copien el (mal)ejemplo. un
derecho típico de la paternidad
temerosa del buen civil: evitarse
en la autoflagelación del encierro
propio. pero quién más que alguien
que proviene de afuera realmente
de afuera para cortar la ley? suena
una armónica vagabunda y oímos
“no hay como una estación de trenes en la noche”
algo vive en esa huida
que titila en el fondo oscuro del cielo



la diversión es una píldora para mirar
otra guerra en 3d mientras el mundo 
se rompe las caderas por patinar en el 
hielo con las zapatillas agujereadas. 
en el retrovisor: una mesa con mantel 
de hule y un helicóptero ardiendo en 
saigón en manos del pequeño johnny
no es gracioso ver cómo se achicharran
los huesos plásticos de los chinos?
escribiré una canción para explicarte 
de qué se trata la vida. tendrá un final 
tan jugoso como esos folletos de la iglesia




cada post quiere convencerte
de tu capacidad de mutación
hacia una zona de neutralidad.
hacer lo correcto. dicen los
avisos publicitarios. pero
si se trata de leer no debería
ser bueno? mirá aquel
rostro de ojos azules cómo
sonríe. como si entráramos
en un templo todo se vuelve
milagrosamente protector.
iré a poner unas tostadas
en la máquina y cuando regrese
el mundo habrá cambiado
a una plantilla elegante



reconstrucción de las viandas pasadas)



un miami beach con ron cubano
tapa de revista 

un peso por cargar el televisor hasta
las gomas quemadas

como un amigo, como un viejo enemigo
se canta en las vidrieras

sánguche presidencial para el escenógrafo 
que barre el fondo de la piscina

bronceado el canónico
da su campanada vip

la época 

un táper olvidado en el fondo de la heladera


De: "Una cuestión de diseño", Barnacle, 2018

01 junio 2018

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Lorine Niedecker


Entrevista de Antonio Gómez Ribelles a Natalia Carbajosa en El coloquio de los perros (fragmento)

—ECP: Es complicado hacerse una idea del ambiente literario estadounidense, no solo el de Nueva York o Chicago. Sabemos de grupos como los modernistas, imagistas y objetivistas, que se vieron influidos por las vanguardias artísticas europeas y el desembarco en Estados Unidos del arte europeo con el Armory Show en 1913 o la creación del MOMA en 1929, y la llegada de artistas y escritores exiliados. Pero ¿cómo una persona que vive aislada de los centros culturales, en una zona pantanosa e inundable de Wisconsin, llega a un conocimiento y a una práctica de la poesía más vanguardista del momento?

—NC: Se ha especulado mucho, a veces interesadamente, sobre ese aislamiento de Lorine Niedecker que la convierte en una rara avis de la poesía de vanguardia norteamericana y la emparenta con otro ilustre ejemplo del aislamiento y la experimentación, Emily Dickinson. En el caso de Lorine Niedecker, sin embargo, esa imagen idílica de la inspiración innata no es del todo exacta. Niedecker siempre fue muy consciente de su vocación poética: leía metódicamente y recibía la revista Poetry desde Chicago, paradigma de la poesía más avanzada del momento, y en la que ella misma publicó; revisaba cada poema hasta la saciedad, y de hecho escribió relativamente poco tras una vida entregada a la poesía; organizó cuidadosamente su legado hasta donde pudo, y vivió su falta de repercusión con bastante desaliento. Es verdad que hay algo “innato” en su manera de escribir poemas surrealistas y objetivistas incluso antes de entrar en contacto directo con los centros de referencia de estos movimientos; pero su estilo se fue afinando gracias a dicho contacto, en persona cuando viajó a Nueva York, por carta y con visitas puntuales de artistas el resto de su vida. Por otro lado, las influencias directas de su entorno inmediato (la naturaleza fluvial, el folclore autóctono y las cuitas de la clase trabajadora empobrecida a la que pertenece) sí aportan matices personales que hacen casi de cada uno de sus poemas una pieza inconfundible

FIN DEL EPISODIO