04 junio 2018

,   |  0 comentarios  |  

Fernando Ayala

#10



Qué tren, qué tren.
No hay abismo, el tren existe en su ruta callejera
insiste el acero en dejarla rodar,
hay huella marcada en realidad.
Cuentan las estaciones que hubo una vez
y habrá tantas como sean necesarias
hasta que entienda el ganador:
que lo humano se pierde, pero no se olvida.
No hay abismo, hay soledades
como trenes sin estación
dentro de nadie, todo, es algo
ahí donde la sangre está seca
se unen músculos, huesos y piel.
Pero no hay abismo, eso es religión
hay historia en treinta mil pedazos
hay cercos que romper, por los trenes
que aún no salen, por la estación 
amanecer.



b



Nuevos ritmos, viejos aromas, rocío matinal
de maldiciones celestes, ricos de pobreza humana
recreos serviles consientes, reos de la propiedad
fantasmas luminosos de las noches dulces,
aptos de calamidad callejera, 
perecederos de bellas durmientes
dorados de plata falsa, perdurables
claros de luna nueva, hijos del dueño de nada
fieles trepadores del futuro, cíclicos, sistémicos
monitos con cola de paja, dealers de tecnología seca
soñadores del ensueño promiscuo, duros planetas
sin órbita, atletas de golpes bajos, prometeos
del renacimiento, tapones de luna, asteriscos
de estrellas fugaces, matemáticos del calendario,
oportunistas del espacio material, infantes de marina
polvos frescos del ocaso, 
berretines del consuelo amoroso,
van siempre para arriba, porque el día 
que caigan del cielo
ellos saben, no los busca nadie.




De: "Conurbano, mano de obra", Barnacle, 2018

0 coment�rios:

FIN DEL EPISODIO

FIN DEL EPISODIO
Mis textos