30 agosto 2018

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Artistas


CARL VILHELM HOLSOE (1863-1935)
Estudió en la Academia de Bellas Artes de Copenhague 1882-1884. A partir de entonces, continuó su educación en Kunstnernes Studieskole, escuela estudio del artista PS Kroeyer. Viajó a Italia. En 1889 recibió la Mención de Honor (París) y recibió la beca de la academia en los años entre 1890 a 1898. Fue también en la Academia que ganó el premio de oro en 1901 y el premio Eckersberg en 1908, así como numerosas otras becas y premios. Carl Holsøe convirtió en miembro de la junta directiva de la academia y Kunstforeningen. Expuso por muchos años. Se hizo amigo de Vilhelm Hammershoi y se inspiraron e influenciaron mutuamente. Sus obras están relacionadas con relatos con la casa, como se ilustra en  estas piezas. Con frecuencia se concentró en interiores con una técnica magistral que refleja la influencia de los maestros holandeses como Vermeer de Delft. También pintó paisajes, bodegones y cuadros de flores. Está representado en el Statens Museum for Kunst (la Galería Nacional de Dinamarca), Nationalmuseet (Museo Nacional), entre otros. Su obra se puede encontrar en galerías y colleciones de todo el mundo. 
Http://Revistaelbosco.Blogspot.Com/2013/08/Carl-Vilhelm-Holsoe-Pintura-.Html



Matteo Massagrande nació en Padua, Italia en 1959. Massagrande es un consumado pintor y grabador talentoso. Ha expuesto en más de cien exposiciones a nivel internacional en los últimos 30 años. En la serie de pinturas a la que pertenecen estos magníficos interiores, Massagrande explora estancias íntimas en diversos estados de deterioro. Estos espacios urbanos abandonados y al mismo tiempo tan llenos de vida son representados por Massagrande de una forma inquietante a través del uso de la luz, la sutileza de la paleta y el uso de la perspectiva cinematográfica.
https://lapaseata.net/2018/04/26/mateo-massagrande-realista/

Fuente: 
  • https://www.hammershoi.co.uk/carl-holsoe/
  • https://artodyssey1.blogspot.com/2011/01/matteo-massagrande.html?m=1


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Marina Yuszczuk



Ahora, estamos saliendo de la cueva
o ya salimos
tenemos una casa que parece un hogar
tenemos ropa
pero los otros meses me escondí con mi hijo en una cueva
estuve con la teta al aire como una amazona
con la teta desnuda y lastimada
la mente suspendida, el cuerpo tenso
una flecha en el arco, tenso y listo
listo para abrazar, alimentar
siempre cerca
siempre vigilante y siempre cerca
de vez en cuando venían personas y me preguntaban cómo estás
yo creo que tartamudeaba
apelaba a los ecos de las conversaciones tenidas y escuchadas
para dar mi respuesta
y después,
contenta o aliviada
me agazapaba con la cría en un rincón oscuro.



No sé cómo empezó
creo que fue el gateo
quizás fue antes
para hacerle lugar
a nuestro hijo
que además de comida y amor
mucho espacio
es lo que necesita
levantamos las sillas
pusimos la mesa contra la pared
sacamos las macetas al pasillo del edificio
así empezó la fiebre
que todas las semanas
se come un poco más de nuestra casa
estoy mirando mi biblioteca
y sueño con guardarla en cajas
eso me pone eufórica
necesito dedicarme a lo único que me sale bien
para lo único que sirvo
mirar una cosa por vez
con una intensidad
que me llena de melancolía
ser fiel a eso
este año es un baile con la destrucción
o algo menos drástico, puede ser
pero que sí
tiene su ritmo
significa que quiero tener menos
adentro y afuera
tener menos
quiero tener menos
más plata, menos cosas
plata para gastar
solamente en las cosas
que no se guardan
los taxis, las comidas
los paseos
las experiencias
las experiencias que se pagan con plata
un auto que me lleve a todas partes mientras miro todo
y caminar
no quiero guardar nada
no quiero guardar nada.




Marina Yuszczuk (1978, Buenos Aires, Argentina)
Fuente: http://elcielodelmes.com.ar/

Imagen: Página12


28 agosto 2018

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René Palacios More

La bella de Sâo Paulo



Qué pudo arriesgar tu madrugada espesa
entre aquel mi desorden que construía y desandaba palabras hasta
desgastar los objetos
los insanos objetos que supieron rodearnos con bulliciosa inquietud.
Mujer de madréporas y ataques a mansalva en la noche
yo he visto tu fantasmal agonía tras hallarte entre feroces ráfagas de
locura
suicidios, escándalos e infatuación.
Mi corazón se cubrió de algas
para luego abrirse a la amplia parábola de las tormentas que se sucedieron
al desgaire.
(Y habría de colarse por las hendijas de las habitaciones
en que deambulan los goces que conocí
y el pesar que me entrega lo mejor de mí mismo).
Estas, que son también tus agallas,
nacieron contigo para alcanzar el clamor de los habitantes de la urbe
que te sonreía agradecida por tu presencia.
Hoy, que en tus piernas conoces el regocijo y la tristeza habitual de
los insomnes,
el delirio de la ciudad en que abandono mi orfandad te mesa los cabellos
y en tu seno
(antiguo con la antigüedad de las antiguas fotografías rebosantes de
alfileres
en el regazo de aquella adivina negra dispuesta a presagiar tu felicidad)
se hamaca el vertiginoso paso de mi paso.
Tu belladona se deslizó por las calles en que amanecía nuestra piedad
y en que, a veces, hasta el desprecio supo de nosotros.
Esplendente, entre gritos desenfrenados,
hubo quienes te bendijeron desde sus más serias pasiones
pero tu historia continuaba desde donde provienes y hacia donde le
encuentras.

Nosotros, que cobijamos el silencio para sólo depredarlo ante la firme
resolución de no hallar sustitutos al verano,
nos encaminamos, a veces con excesiva lentitud,
a los mares cálidos de ese norte de tus tierras en que hoy te encolerizas.
Deberíamos preguntarnos
hasta dónde se unirán en tu cuerpo las sucesivas caídas al mar,
las del regocijo para venero de tus fecundas sementeras en el azar de
un hallazgo de oro y manías.
Tu cuerpo, primogénito en la pulpa de los demonios
que adquieren en ti forma y color de bonanza.
Asperga tus metales en el ojo de la escolopendra que devora sin consideración
a su propia especie para deslizarte luego por el dominio
de las avenidas
en que el légamo
es un trozo de lucidez contra el cielo lejano de las inmoladas en las
altas horas de la noche.
Los que te entregan sus dineros
ignoran que en sus rostros se leen fragmentos de tus fabulosos sueños



René Palacios More (1939 / 2018, Buenos Aires, Argentina)






25 agosto 2018

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Alessandra Molina: El invierno no había terminado...

Poetas cubanos

Patria del idioma



El invierno no había terminado
pero en los árboles sonaba el corazón de una hoguera,
el rumor de los brotes que hinchan la vieja piel
y parten las puntas más finas de las ramas una a una.
Con sus alas, con su breve posarse,
con su pico y sus garras minúsculas,
los pájaros llenaban el aire del color y los fragmentos
de aquel fuego primaveral

24 agosto 2018

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Presentación de "Geología", de Claudia Masin

La imagen puede contener: una persona, planta, texto y exterior
Poligrafía


Escribías con una piedrita en la tierra tu nombre, palabras
al azar: arena, río, spider man. Como si creyeras que una historia
se escribe por la suma, la discreta acumulación de partículas.
O como si dibujar una casa bastara para poder habitarla. Pero
¿quién vive una vida real en una casa dibujada?
Hay un ligero, sutil desasosiego en las largas horas
de la siesta, que hace que todos prefieran dormir. Aún así,
resistías despierta. Es extraño pensar en una vigilia en pleno día,
cuando nada escapa a la visión y cada sonido resuena
amplificado en el silencio.
Los climas violentos crean una sensación de inminencia,
la ilusión de que nada va a quedar igual después del vendaval
o del calor intenso: una fiesta que se celebra
por un acontecimiento imaginario. Y es la imaginación,
y no los hechos, quien te deja asombrada una y otra vez
frente a cosas idénticas.
En esa hora en que son intensas niñez y desdicha,
como agujas en preciosa sincronía, ¿cuál
sería el objeto de tu espera? ¿Un naufragio, un estallido,
acaso el descubrimiento de la tristeza,
esa grieta que modifica tu mundo para siempre?
No es otra cosa que ese momento
lo que dirían las palabras, si alguna palabra
dijera alguna vez algo cierto.


Otros poemas de Claudia Masin, aquí


20 agosto 2018

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Derek Mahon



Cocina de campo



Caminando por la eternidad
a lo largo de la playa que respira
hay esa modalidad
al inmediato alcance de la mano –
desove, ruinas, mar asombroso
y Cabo Howth más allá.

Así es como comienza,
devoción a las cosas reales
de una mañana límpida:
hoja goteando y canto de pájaro,
sonidos de faena, el rico
aire de una cocina de campo.

Jugamos con el ritmo y la rima
junto a un fogón recién encendido:
desde abajo de una manta cerrada
de neblina la tierra
se abre a una corriente de nubes
hacia el oeste en el Atlántico.

El mundo de lo simple
brilla con el agua, cede
al arado. Un vuelo de gaviota
sigue al tractor que trabaja.
Quidditas: los campos usados
de Ulster y la antigua Grecia;
y siempre el mismo río,
el oráculo y el universo
sin circunferencia, ese infinito recurso.
Si una cosa sucede una vez
sucede una vez para siempre.


Mi nota: quidditas > lo esencial



Derek Mahon (1941, Belfast, Irlanda del Norte)
Traducción: Adam Gai
Enlaces:


17 agosto 2018

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Joan-Elies Adell

Poesía española

Conversación de ascensor



No tengo hoy más que palabras para un invierno
que aún no ha comenzado, en la extrañeza
de un octubre en que no acaba de irrumpir el frío.
El armario reclama una renovación, la ropa de verano
que empiezo a detestar. Pacientemente, esperan
los abrigos un sólido aire helado.

16 agosto 2018

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Matthew Sweeney

El artista del hambre en su hogar

Al modo de Kafka                                                  

                                        
En los días que siguen a mis ayunos
me siento en mi jaula vacía, la puerta abierta,
oyendo de nuevo las burlas de la multitud
que me tocan, me acusan de esconder comida,
me insultan cuando no respondo.
¿qué saben  esos imbéciles?
Con alegría, me gustaría duplicar mis cuarenta días
si ellos me lo permitieran. Entonces podría
acercarme al estado de hueso cubierto de piel
al que aspiro, ver en la noche –
convertirme en una criatura tan liviana como las cosas
con las que me rodeo; la calabaza,
el huevo  vacío del avestruz, el cráneo del cuervo.
Ellos no pueden imaginar esto, de tontos que son.
Yo mordisqueo mis mendrugos de sabor horrible,
estiro la mano para hacer girar
el globo de la luna, cierro los ojos
para imaginar un esqueleto caminando lentamente
a través de la superficie de la luna, luego trepando
a un cráter para yacer allí y estar quieto.





The  hunger artist at home

After Kafka 


In the days following my fastings 
I sit in my empty cage, the door open, 
hearing again the taunts of the crowds 
who poke me, accuse me of stashed food, 
curse me when I don’t respond. 
What do they know, the imbeciles? 
I would gladly double my forty days 
if they’d let me. Then I might 
approach the state of skin-covered bone 
I aspire to, see in the night – 
become a creature as light as the things 
I surround myself with: the melon gourd, 
the empty ostrich egg, the crow’s skull. 
They cannot imagine this, the fools. 
I nibble my foul-tasting crusts, 
reach out a hand to set spinning 
the globe of the moon, close my eyes 
to imagine a skeleton slowly walking 
across the moon’s surface, then climbing 
into a crater to lie there and be still. 




Matthey Sweeney
Matthew Sweeney (1952, Lifford. Irlanda / 2018, Londres, Inglaterra) 
Traducción: Adam Gai
Enlaces: https://circulodepoesia.com/2018/08/poesia-irlandesa-matthew-sweeney/
Imagen: Poetry Foundation


07 agosto 2018

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Kei Miller

Jamaica

Topónimo


Me-No-Sen-You-No-Come. En inglés llano:
                         no entrar sin invitación. Pues
                         considérense las aventuras había-una-vez
                         de una tal mocosa que respondía al nombre de
                         Ricitos de Oro: tantísimas niñas, auto-invitadas a la
                         casa de osos, asumiendo al instante su colonial
                         derecho a la avena, a las camas, y a las sillas. La
                         bobalicona niña entró así nomás, sin siquiera
                         un ofrecimiento simbólico de miel, y así como así
                         empezó a desconchinflar cosas. Si aunque sea hubiera
                         dado un penique por los nombres secretos de los sitios. Me-
                         no-sen-you-no-come: sin invitación,
                         no eres bienvenido. O bien, entra como te
                         dé la gana: pero has de saber que este suelo, estas
                         matas, estos árboles te observan con
                         una profunda sospecha de muchos siglos.



Place Name

Me-No-Sen-You-No-Come. In plain English:
                         do not enter without invitation. For
                         consider the once-upon-a-time adventures
                         of rude pickney answering to name
                         Goldilocks – nuff-gyal, self-invited into
                         house of bears, assumed at once her colonial
                         right to porridge, to beds, and to chairs. The
                         baff-hand child went in just so, not even a
                         token offering of honey, and just like that
                         proceeded to bruck up things. If only she
                         had pennied the secret names of places. Me-
                         no-sen-you-no-come: without invitation
                         you’re not welcome. Or else, come in as you
                         please – just know that this ground, these bushes,
                         these trees observe you with
                         suspicion many centuries deep.



Kei Miller (1978, Kingston, Jamaica)
Fuente: Punto de partida
Enlaces:
Imagen: Writers online


05 agosto 2018

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Gary Snyder: éste nuestro cuerpo

Poeta beat

El baño



Lavando a Kai en la sauna,
La lámpara de queroseno sobre una caja
afuera del ventanal a ras de suelo,
Ilumina el borde de la estufa de hierro y la
palangana sobre la losa
Vapor y sonido de gotas de agua
esparcidas en la pila de rocas de arriba
Él está de pie en el agua tibia
Jabón por entre toda la suavidad de sus muslos y estómago
“¡Gary no me enjabones el pelo!”
—miedo a que le escuezan los ojos—
la mano enjabonada que siente
a través y alrededor de los relieves y curvas de su cuerpo
hasta la entrepierna,
Y le lavo cosquilleando el escroto, su pequeño ano,
su pene que se curva y endurece
cuando retiro la piel e intento lavárselo
Ríe y salta, revoleando los brazos
me acuclillo desnudo también,
¿es este nuestro cuerpo?

04 agosto 2018

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Eugenio Montale: "Fluye entre tú y yo en el mirador..."

Dos en el crepúsculo



Fluye entre tú y yo en el mirador
un claror submarino que deforma
perfiles de colinas y tu rostro.
Está en un fondo huidizo, cada gesto
tuyo es ajeno a ti; entra sin huella
y se esfuma, en el medio que cubre
cada estela, cerrándose a tu paso:
tú aquí conmigo, en este aire bajado
para sellar el sopor de las rocas.
Yo, caído
en el poder que pesa en torno, cedo
al sortilegio de no reconocer
de mí ya nada fuera de mí: si alzo
el brazo apenas, se me vuelve ajeno
mi acto, se parte en un cristal, ignota
y oscurecida su memoria, y ya
el gesto no me pertenece; si hablo,
yo escucho atónito aquella voz
descender a su gama más remota
o muerta en el aire que no la sostiene.
Así, en el punto que resiste a la última
consunción de la luz,
dura el desmayo; y luego un soplo eleva
los valles en frenético temblor
y arranca de las frondas un rumor
muy leve que se extiende
entre rápidos humos y las luces primeras
dibujan ya los muelles.
…las palabras
entre nosotros caen suaves. Te miro
en un blando reflejo. Yo no sé
si te conozco; sé que nunca estuve
de ti tan separado como en este tardío
retorno. Unos instantes han quemado
todo de nosotros: salvo dos rostros,
dos máscaras donde se graba una sonrisa
desganada.



Otros poemas de Eugenio Montale, aquí
Traducción: Jesús López Pacheco
Fuente: https://blogs.20minutos.es/poesia/tag/italia/

Imagen: Italian-poetry-org




03 agosto 2018

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X Festival Latinoamericano de Poesía



X Festival Latinoamericano de Poesía
21 al 24 de agosto de 2018 – Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini

Av. Corrientes 1543 (C1042AAB) Ciudad de Buenos Aires – Argentina
[54 11] 5077-8000


PROGRAMA


[MAR 21] Sala Solidaridad [2° S]

19:00. Apertura. La poesía y la canción: Débora Infante / Palabras de bienvenida / Presentación de los poetas internacionales invitados: Benjamín Chávez (Bolivia), Elicura Chihuailaf Nahuelpán (Chile), Rolando Kattan (Honduras), Claudia Magliano (Uruguay), Mario Meléndez (Chile), Mauricio Molina Delgado (Costa Rica), Soleida Ríos (Cuba), Jairo Rojas Rojas (Venezuela) y Sara Vanégas Coveña (Ecuador).

[MIE 22] Sala Osvaldo Pugliese [PB]

18:00 – 19:10. Mesa de homenaje a los poetas argentinos Antonio Requeni, Horacio Salas, Rafael Vásquez y Vicente Zito Lema. Coordina: Susana Szwarc

19:20 – 20:40. Mesa de lectura. Con Carolina Biscayart (Argentina), Bruno di Benedetto (Argentina), Liliana Heer (Argentina), Mauricio Molina Delgado (Costa Rica), Ricardo Rojas Ayrala (Argentina) y Sara Vanégas Coveña (Ecuador). Coordina: Patricia Díaz Bialet 

[JUE 23] Sala Osvaldo Pugliese [PB]

18:00 -19:10. Mesa de reflexión Vicente Huidobro: el hombre que fue vanguardia. Con Vicente García-Huidobro Santacruz (Chile) y Mario Meléndez (Chile). Coordina: Carlos J. Aldazábal

19:20 – 20:40. Mesa de lectura. Con María del Rosario Andrada (Argentina), Benjamín Chávez (Bolivia), Mercedes Halfon (Argentina), Miguel Martínez Naón (Argentina), Soleida Ríos (Cuba) y José Luis Visconti (Argentina). Coordina: Romina Dziovenas

[JUE 23] Sala Jacobo Laks [3º P]

19:00 – 20:30. Mesa teórica Poéticas comparadas. Poesía y teatro. Con Patricia Díaz Bialet, Jorge Dubatti, María Marta Guitart, Daniela Horovitz y Nara Mansur. Por cuarto año consecutivo, el grupo de investigadores del Área de Investigaciones en Ciencias del Arte (AICA) y del Instituto de Artes del Espectáculo (IAE-UBA) organiza esta mesa teórica sobre las relaciones entre poesía y teatro e invita, además, a Guitart y Horovitz, creadoras  de algunos de los espectáculos más emblemáticos de esta tendencia en los últimos años.

[VIE 24] Sala Jacobo Laks [3º P]

18:30 – 20:00. Mesa de reflexión Poesía argentina actual. El feminismo es literatura. Con Ana Arzoumanian, Laura Estrin, Daniel Gigena y Laura Klein. Coordina: Nara Mansur. La sociedad argentina atraviesa y celebra una revolución feminista que tiene en la ley de despenalización y legalización del aborto su punto culminante ¿Cómo la poesía, la literatura, están tematizando y elaborando nuevas técnicas compositivas en relación a este movimiento de transformación social?

[VIE 24] Sala Osvaldo Pugliese [PB]

18:00 – 19:15.  Mesa de lectura. Con: Ana Guillot (Argentina), Felipe Herrero (Argentina), Mario Meléndez (Chile), Jairo Rojas Rojas (Venezuela) y Gabriela Yocco (Argentina). Coordina: Marina Cavalletti

19:20 – 20:40. Mesa de lectura. Con Elicura Chihuailaf Nahuelpán (Chile), Nora Hall (Argentina), Rolando Kattan (Honduras), Claudia Magliano (Uruguay), Víctor Hugo Morales (Uruguay-Argentina) y Diego Rosake (Argentina). Coordina: Juano Villafañe

21:00. Entrevista pública y lectura de cierre con Diana Bellesi. Coordina: Vicente Muleiro.

Brindis. 

FIN DEL EPISODIO