mayo 18, 2019

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Carl Rakosi

Carl Rakosi

Ago. 7, 1972


El otro día
                  estaba tipeando Ago. 7, 1972
y olvidé
                  poner la minúscula.
Instantáneamente un mensaje
                                                apareció
que circula usualmente
sólo entre los de su propia clase:
                                               AGO. &, !( &@.
Tenía el aura de lo impenetrable.
                                                                   De hecho,
no necesitaba ser entendido en absoluto,
incluso si concernió a los seres humanos.
Ése fue su mayor encanto.
                                                En síntesis
estaba basado
                                       en lo incondicional,
uno de los atributos de la belleza.


Aug. 7, 1972


The other day
                       I was typing Aug. 7, 1972
and forgot to
                       drop to lower case.
Instantly a communication
                                                    appeared
which circulates ordinarily
only among its own kind:
                                    AUG. &, !( &@.
It had the allure of the impenetrable.
                                                     In fact,
it didn't have to be understood at all,
even on whether it cared for human beings.
That was its greatest charm.
                                               In short
it was grounded
                       on the unconditional,
one of the attributes of beauty.



mayo 17, 2019

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María Belén Sánchez

Quietud


En un bastidor
mi cuerpo
espera
ser cosido
por el tiempo
y sus hilos invisibles.


Reconocimiento


Con un hilo rojo
me bordo
las uñas
de los pies

ahora
me pertenecen.


Transparencia


Todavía se ven hilos
bajo las cicatrices
antiguas heridas
en silencio.


Definición


Cicatriz:
enredadera o
puente tejido

puntadas de la memoria.


Temporal


Río mental
la corriente arrasa
y levanta los últimos hilos
que te sujetan
a mi memoria.


Búsqueda


Para mirar adentro
cosí mis párpados
ojos cerrados
mirando

lejos.


María Belén Sánchez (1984, Santa Fe, Argentina) Es Profesora en Letras egresada de la Universidad Nacional del Litoral. Estudió fotografía y participó en diversas Muestras Fotográficas. Coordina Talleres Literarios y proyectos de formación artística donde las letras se amalgaman con las fotografías. Las palabras y las imágenes han sido las principales líneas que interpelan en forma permanente su producción literaria. Publicó “Costuras” su primer libro de poesía (Modesto Rimba, 2018). Actualmente reside en la capital de la provincia donde se desempeña como docente en escuelas secundarias públicas.
Envio de María Belén Sánchez
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mayo 16, 2019

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Idea Vilariño

O fueron nueve

Tal vez tuvimos sólo siete noches
no sé
no las conté
cómo hubiera podido.
Tal vez no más que seis
o fueron nueve.
No sé
pero valieron
como el más largo amor.
Tal vez
de cuatro o cinco noches como ésas
pero precisamente como ésas
tal vez
pueda vivirse
como de un largo amor
toda una vida.


No hay nadie

No estoy
no esperes más
hace tiempo me he ido
no busques
no preguntes
no llames que no hay nadie.
Es una loca brisa de otros días
que gime
es un pañuelo al viento
que remeda señales.
No llames
no destroces tu mano
golpeando
no grites no preguntes
que no hay nadie
no hay nadie.



Tan arduamente el mar...


Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso...

Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado
ser cayendo como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo...

Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.




mayo 15, 2019

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Héctor Giuliano

No soles ni escalpelos
Que impiden el paso
De carros triunfantes,
En el zócalo de la tierra
Sombras y mentiras granizan.


L
la realidad sus partes
sustancia de vastas superficies
me enfrasqué
descripción puntual de apariencias
efecto sobreimpreso
variantes incompatibles
prolijo valor explicativo
transición del modo verbal
gracioso cuello renacentista
refutación de Astrea.
Descolgué una oreja
dubitación codificada
virtud dormitiva.


Wake up!


Escamas en el cuerpo amenazado,
Amarillos repliegues;
Ya no hay hijos
Tan vivaces que gocen
De perros desgarrados.


Dentro de tu corazón
El arroyo
Fluye.
Soneto
Que lastima
El alba en Pérsepolis.



Héctor Giuliano (1947, Murazzano, Piamonte, Italia. Reside en Argentina)

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mayo 13, 2019

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Azucena Salpeter


Los puentes de Madison



La señorita Zito no soporta las cortinas
todas las mañanas tiembla con el cisne del pintalabios
se sostiene de las alas del sombrero
cruza el viejo puente abandonado
ata una cinta roja a la armadura de hierro
guarda en el corpiño la de ayer
a medianoche cena con candelabros
acaricia a los gritos la cinta del pecho
me hace fuck you
sonríe a Clint Eastwood.


§


"Imagine", dijo John Lennon
Y me regaló seis paltas
las puse en la frutera al lado de los limones
son negras y brillantes
todavía cerradas al tacto
nadie sabe qué guardan
no cantan del modo habitual
son más negras que los cabellos del mar
tienen un mechón rojo en la sien
sin embargo al lado de los limones
emiten cierto resplandor.


Milagro de una pájara para el siglo XXI


Una anciana florista de la plaza Cibeles
Afirma que una pájara migra tras los océanos de su cerebro
Y gracias al viento Norte
Pudo superar antes que el Concorde
Los 15.000 km del canto de amor de las ballenas
De modo que vino a caer justo al lado del balde de lluvia
En la escuela de Pozo del Tigre
A la hora exacta de servir los 40 jarros de mate cocido y galleta

Ave raris
Esta pájara
Las rodillas iguales a las de mi abuela
A pura guitarra sobrevuela el Aconquija los patios de San Telmo
Los aguaribay y yerba santa
Sin pronunciar un discurso ni una fórmula
Para multiplicar el pan y los peces
Acampa en el Pilcomayo junto a mujeres que bañan niños de verdad
Al margen de la historia
Pero de tanto en tanto
Improvisa nombres que caen como ungüentos para el alma
Ybirapitá, por ejemplo
No es un satélite ni un país
Ni siquiera un comando secreto
Ni son cartas credenciales de un diplomático tuerto
Ybirapitá
No es una orden al mérito ni un escudo nuclear
Pero ¿quién no se va a curar las arritmias de león enjaulado
Bajo la fronda valseada del Ybirapitá?


No corras como loca por Venecia


Quería ser Fred Astaire
pegaba tapitas de cerveza en los zapatos
cantaba somewhere my love
iba de Lwów a Venecia
el bolso abultado de mapas como plegarias
pasaportes picoteados por la nieve
nombres en idish y en lunfardo
fotos de grullas en las partidas de nacimiento
vestida entera de papelitos arrugados
desplegados en la mesa de la cocina y vuelta a arrugar
una mariposa en el puño del corazón
abrió la ventanilla
rasgó un pedazo de pollera
y me colgó hilos tiernos a modo de corbata
te alcancé un ramo de rosas de zapallo en papel madera
para que me escribas
al menos tengas a quién contar
si hay paz
si encontraste los pájaros perdidos
el país de la mariposa
de la boca del puño del corazón
por lo menos las rosas de zapallo en papel madera
saben escuchar
como el sombrero de Dios
ahora
que el andén comenzó a marchar en sentido contrario
igual que la eternidad
todavía estoy aquí
agitando la corbata
para que me sepas

no corras como loca por Venecia
con tapitas de cerveza en los zapatos
nunca te voy a abandonar.


Babas del diablo


Hace unos años
yo cuidaba el jardín de otra manera.
Estaba atenta a las chinches de las lechugas
a las arañitas rojas del tomate.
En la noche cazaba caracoles y babosas
en las tardes colgaba móviles
para espantar a los pájaros que comen las frutillas.
Tenía un plan perfecto para la siembra
todo muy bien organizado y correcto
para enfrentar la vida.
Hasta que me dije
por qué razón hablar continuamente con las lavandas,
ellas también, como cualquier humano
necesitan estar a solas.
Las semillas que se esparcen por sí mismas
eligen el lugar apropiado y crecen felices
como los poemas
cuanto más libres
más responsables de su propio destino.
De manera que ahora cuido el jardín
sólo cuando me necesita.
Riego si hay sequía
por ahí sujeto alguna tomatera
o cubro los canteros si hay granizo.
Ahora vienen miles de pájaros amigos
a ovillar babas de diablo.

Frutos rojos


Abrió la jaula se desató las trenzas el vestido
se sentó a mi lado
a tejer las olas del telar
tensó hilos aflojó nudos
me enseñó a nadar a respirar
a leer por transparencia a correr
faisanes en la niebla
me lavó los ojos sacudió las mantas
me dió de beber nenúfares del Nilo
comimos frutos rojos
y ya no tuve dudas
contó que alguna vez alguien la engañó
pero ahora le da risa
que no le gusta que le saquen fotos
el amor es éso.



Azucena SapelterAzucena  Salpeter (1942, Formosa, Reside en La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina )
Enlaces:

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mayo 11, 2019

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Franco Buffoni

Bajo la estatua del constructor de barcos de guerra



Bajo la estatua del constructor de barcos de guerra
la canoa más grande tiene un motor de diésel,
hasta atraviesa el canal
el puente en que han dejado
su huella los camiones que intentaban pasar,
lleva hasta un centenar de soldaditos
en un ritual eslavo bizantino.
El culto se había difundido
en las provincias de más allá de Sava
con la Virgen en medio del retablo,
el mantel puesto a secar
y plasmada sobre un cuadrado rojo
la marca alemana de una radio.
«¿Son ostras, comandante?»,
preguntó contemplando el cesto
el joven teniente,
«Son veinte kilos de ojos de serbios,
obsequio de mis hombres»
contestó sonriente el coronel. Tenía
junto a la mesa del despacho
los ojos que los croatas
habían arrancado a sus rehenes.

mayo 07, 2019

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Michal Habaj

Michal Habaj

Destino del humano



una infinita noche polar: cayó sobre el paisaje: el paisaje vasto:
tú y yo: vagamos uno dentro del otro: en medio de las tinieblas:
que envolvieron al mundo: cortina de la muerte cortina del
vacío:
has visto un pájaro volando en el cielo: has visto una corza
arrojarse sobre el matorral: has visto el agua del manantial
el aire respirable: has visto el mundo fuera del monitor:
¿cuándo fue la última vez cuándo fue la última vez?: córtame un
pedazo
del teclado: del alajú más dulce: toca
la pantalla: de la piel más suave: el cielo está adentro para
siempre:
en el escafandro: caminamos en las tinieblas: el guante dentro
del guante:
los ojos detrás del parabrisas: te gusto dilo
te gusto: el ordenador aún no me ha hecho tal pregunta:
¿la aprendió él de nosotros o nosotros de él?:
en medio del planeta muerto: en medio del universo
inhóspito: solo amar es posible: amar, únicamente. 



The fate of man 



polar night without end: has fallen upon the land: upon the broad land:
you and I: we stray each in the other: amidst the darkness:
that has shrouded the world: drape of death drape of emptiness:
you have seen a bird fly in the sky: you have seen a doe
hop into the thicket: you have seen spring water
and breathable air: you have seen a world beyond the monitor:
when did you last when did you last: break me off a bit
of the keyboard: of the sweetest gingerbread: touch
the screen: the most delicate skin: heaven is forever within:
in a space suit: we are walking in darkness: glove in glove:
eyes behind protective glass: do you like me tell me
do you like me: my computer has not asked me this question before:
he has heard it from us or we have heard it from him:
amidst the dead planet: amidst the inhospitable
universe: one can maybe only just love: only love from the heart.


[Alajú: dulce de origen árabe con forma de torta]

Michal Habaj (1974, Bratislava, Eslovaquia)
Traducción del eslovaco: Lucía Duero 
Texto original en inglés
Fuente: https://ed-argonautica.blog/2019/04/19/cinco-poemas-de-michal-habaj/

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mayo 06, 2019

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Ender Rodríguez

Mirada


A Noelia

He visto una nube amamantar jaurías de babosa
no he visto en cambio a la noche atragantarse de pezones ardiendo
y aún sin verlo sabría cuándo calla un útero al viento

¿Has visto a un hombre amamantar diez hijos y morir menstruando
arroyos de ginebra?

¿Intuirías en el aliento de una madre ese espinoso crujir de madrugadas?

¿Has imaginado a un niño pez desactivar almas de mariposa en el
columpio al dormirse?

¿Besarías a un moribundo jabalí mientras gime su último cántico para
desdoblar su aura?

Me pregunto por las angustias de un atolondrado desierto
la premura de un ánima en su portal de sabuesos
o por el trueno que la sangre deja al rezar

De hecho entregaría mis ojos a la hambrienta parca
con tan sólo saborear en rocíos el rumbo umbilical
de mi asesinada abuela en el hospital



Ellos

A Diana

Ella
de su vagina salían muchos cangrejos rosados y verdes con amarillo y
arrastraban fuego en la baba que dejaban
llegaban a sus pies mordidos y desilachaban las uñas como a un pastel

Él
de su pequeño pene salían animales hambrientos y perros tragafuegos
y el silencio les era insoportable así que entre los pelos del cuerpo
se arrastraban lentamente

Ella
su madre murió de espalda con las piernas abiertas sin estallar magnolias
los niños de la muerte lamían sus orejas en la hora exacta

Él
murió como su padre angustiado viendo agujeros en el alma de su otro yo
No supo nada más

El hombre invisible sin manos se extinguió colgado de su último orgasmo


Ender Rodríguez (1972, San Cristóbal, Venezuela)
Escritor y artista multidisciplinario. Licenciado en Educación Integral.
Ha publicado: Cantos del origen (2001, CONAC); El sofá de Beatrice (2006, CENAL); Primavera cero (IPASME, 2007); Creactivo I (BARIQUÍA , 2007); Rabo de Pez Nuevos idiomas en la creación formato e-book (FEUNET, 2014), Ex sesos y asa res Borrones para textos no tan perversos (CENAL, 2016), El Blues de la Parca cuentos grotescos (AMAZON, 2017) y Creactivo II (AMAZON, 2017) entre otros publicados en internet, y en físico como coautor. http://enderodrigueznomeempoeme.blogspot.com/

Envio de Ender Rodríguez

mayo 05, 2019

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Ron Padgett: Poema de amor

Ron Padgett

Tenemos muchísimos fósforos en casa.
Siempre  los  tenemos  a  mano.
En  este  momento  nuestra marca  favorita  es  Ohio  Blue  Tip,
aunque  antes  preferíamos  las  Diamond.
Eso  fue  antes  de  descubrir  los  Ohio  Blue  Tip.
Tienen  paquetes  perfectos,
cajas  duras  en  azul  claro  y  oscuro  y  etiquetas  blancas
con  palabras  grabadas  con  forma  de  megáfono,
como  para  decirle  más  alto  al  mundo
“Acá  está  el  fósforo  más  hermoso  del  mundo,
sus  cuatro  centímetros  de  pino  suave  coronados
por  una  cabeza  rojo  oscuro,  tan  sobria  y  furiosa
y  decidida  siempre  a  estallar,
y  encender,  quizás,  el  cigarrillo  de  la  mujer  que  amás,
por  primera  vez,  y  ya  nada  nunca
vuelve  a  ser  igual.  Todo  eso  te  vamos  a  dar».
Eso  es  lo  que  me  diste,  yo
soy  el  cigarrillo  y  vos  el  fósforo  o  yo
el  fósforo  y  vos  el  cigarrillo,  quemándonos
con  besos  que  arden  hacia  el  cielo.



Love Poem



We have plenty of matches in our house
We keep them on hand always
Currently our favourite brand
Is Ohio Blue Tip
Though we used to prefer Diamond brand
That was before we discovered
Ohio Blue Tip matches
They are excellently packaged
Sturdy little boxes
With dark and light blue and white labels
With words lettered
In the shape of a megaphone
As if to say even louder to the world
Here is the most beautiful match in the world
It’s one-and-a-half-inch soft pine stem
Capped by a grainy dark purple head
So sober and furious and stubbornly ready
To burst into flame
Lighting, perhaps the cigarette of the woman you love
For the first time
And it was never really the same after that
All this will we give you
That is what you gave me
I become the cigarette and you the match
Or I the match and you the cigarette
Blazing with kisses that smoulder towards heaven



Ron Padgett (1942, Tulsa, Estados Unidos de Norte América)
De: "Cómo ser perfecto", Zindo&Gafuri, 2018
Traducción: Aníbal Cristobo y Patricio Grinberg

Enlaces en español:
Enlace en inglés: 

Imagen: New York Times

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mayo 03, 2019

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Luljeta Lleshanaku

Luljeta Lleshanaku


Fresco


Ahora no hay gravedad. La libertad no tiene sentido.
No peso más que un cabello
sobre un cuello almidonado.
Unos labios se encuentran en la elipsis al final de una confesión
asfixiante; en la arena, un cangrejo cierra herméticamente sus pinzas
y da un paso adelante y dos pasos a la derecha.
Hace mucho tiempo que me rompí por primera vez en un temblor
con el toque de tus dedos;
no más timidez, no más curación, no más muerte.
Ahora soy ligera como una pluma india, y puedo fácilmente alcanzar la luna,
una luna limpia como el sexo de un ángel
en los frescos de la iglesia.
A veces puedo incluso ver asteroides muriendo como zánganos
en éxtasis por su amor, su reina.


abril 29, 2019

abril 28, 2019

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Feria del Libro

Irene Gruss

https://www.el-libro.org.ar/

El tiempo que demoras en terminar cada cosa
igual al de las cosas a medio hacer.
Nada perturba:
ni la conciencia ni la ensoñación de ver algo
hecho y cerrado.
A modo de hilván y a medias todo. 
Que un límite no cierre lo que no quieres cerrar: parece más vivo
lo inacabado. Allí el vestido sin doblar,
allí los hijos, idos; así un final, como un principio, entremezclado y sucio
de arena del reloj.
Así irresuelta, desparramado un eco, 
la brasa sin atizar. 


Poemas de Irene Gruss, aquí

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abril 25, 2019

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Reina María Rodríguez

Reina María Rodríguez

anochece



anochece sobre las tejas de Madrid
pero en las manos traigo la humedad
de las aguas del Báltico.
todavía húmedas,
frías,
me han quemado con esos verdes que no maduran.
es la travesía desde los ojos de los cisnes
tras una fruta opaca. anochece
y estoy tan cerca de tu cuerpo en una casa extraña
contra los pies que en la madera quieren frotar
una textura adormecida sobre un paisaje irreal
(me han devuelto a la conciencia las palabras
que no están donde sueño o donde miro
busco un sueño donde están las sensaciones
porque ya no hay nada que mirar)
y busco algo que querer antes que la noche
irrite mis párpados que sobre las aguas del Báltico
han bebido toda su humedad. porque también anochece
sin prisa sobre las tejas de Madrid y yo miro
por la abertura oblicua de mi piel
la tuya.

abril 22, 2019

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Aino Huusko: "ya que nuestro motor anda con el espíritu santo..."

Aino Huusko

La mano y mitad de la espalda



Cuando caminamos te gusta
acogerme el medio de la espalda,
por un momento y adivinar
entre mis divisiones, tan marcadas
como pomos sobre los que descansas
tus manos con calma indecisa.

Cantamos baladas sentimentalmente pop
de memoria interpuesta, en diferentes idiomas; un destello inesperado
en el ojo de cerradura. Algo se movía allí. Te gusta,
que nada me sobresalta y después de mucho tiempo, eso me puso a reír.
Esta noche el latido de un reloj solitario se salió a través de unas rajas
poco impermeables y aunque mi péndulo no se paró,
tu compañía fue fácil; un bus en la hora pico como una cuna
de la humanidad, donde una mano alcanzándote no es del robo,
sino de un amigo, que jala mis contradicciones más cerca entre ellas
y dice: “ Mire, ahora” y “Érase siempre”.

abril 21, 2019

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Gabriela Clara Pignataro

Gabriela Clara Pignataro

Mareo de invocación 



A la cascada
                    de jazmín
a la pregunta de los días
respondo: practico
el oficio silencioso
de invocar caballos.
                        Pude decir
decapiten esa estatua
vayamos a la guerra
daguen la fruta en la pared,
pero insisto en la lentitud
            permanezco
anzuelada a la furia del torrente
¿Quién vió
la casa incendiándose en el río?
La mueca perversa del dique
¿Quién contó
los zapatos en el pasto?
y no gritó
y se llenó la boca
y durmió sin sobresaltos
¿Cómo sobreviví
al verano de los camaleones?
Todos
me mostraron su faz infecta
el pliegue secreto
de su piel reversa
de amiguitos con escamas
¿Cómo resistí
a la implacable belleza
del llamado de mis muertos?
Invoqué caballos
día tras día
y no obedecieron
vinieron, sin doma
lo presentí perdida en la estepa
en el café negro de un bar del trópico
tuve la revelación, antes del fin del verano
ellos sabían mi nombre:
                         mi corazón es
la ola escondida
en la voz de una piedra
que dice hija quiebra
el bambú rompe el arco
desiste, descansa, destruye
toma la flecha
entonces, partí la caña en dos
la clavé en la tierra
resolví el trayecto
del disparo,
junté las manos
hundí la cabeza.

Para mí, a mis pies
la bala dorada
para los enemigos,
la flecha en la garganta.
Una tropilla oscura
cruza el río:
                         soy yo.
A mis espaldas
el fuego no deja nada,
tan sólo la marca reluciente
la cola del zorro,
el rastro de mi oficio.

abril 18, 2019

abril 17, 2019

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Francisca Aguirre

Francisca Aguirre

Desmesura

A Javier Statié


Dijo que no. Y el Tiempo se quedó sin tiempo.
Luego, la vida hizo una pausa
y todo pareció recomponerse
como esos acertijos infantiles
en los que sólo falta una palabra,
una palabra necesaria y rara.
Pero dijo que no. Cerró los labios
y escuchó el gorgoteo de las sílabas
luchando por vivir a la intemperie.
Dijo que no. Y el tiempo oyó el silencio.
Luego, la vida hizo una pausa.
Y todo fue distinto: el dolor fue
más cauto, más sensato,
la lujuria lloró en su madriguera.
Y el tiempo inauguró sus máscaras:
hubo un pequeño espanto en los rincones,
temblaron los espejos agobiados
defendiendo impotentes el azogue.
Los pájaros callaron esa tarde
y la luna brilló blanca y sin manchas.
Ardió la noche como vieja tea
con la absurda avaricia de la muerte,
con su luto distante y pegajoso,
y un rencor resabiado y carcomido
descargó como lluvia en el desierto.
Entonces, sólo entonces,
oyó a su corazón ladrando
y se volvió despacio a los espejos
y los vio tiritar con mucho frío
y pedir compasión desde su escarcha.
Y no supo qué hacer con tanta desmesura:
cerró los labios y escuchó al silencio.

abril 16, 2019

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Golgona Anghel

Golgona Anghel

No me interesa lo que
dicen los disidentes de la dictadura.
Pero confieso que me gustaban los chocolates Toblerone
que mi tía me traía en Navidad.
No creo en los presos políticos,
ni me impresionan los niños descalzos
que les muestran los dientes a las máquinas Minolta
de los turistas italianos.
No voy a pedir asilo.
Desconozco los avances
o retrocesos económicos de mi país.
Ya he hablado de Drácula lo bastante.
Ya he recogido fresas en Andalucía.
Ya he sido gitana, ya he sido puta.
No necesitan volver a preguntármelo.
Lo que me preocupa —y, eso, sí puede ser relevante
para el fin de la historia— es saber
cuándo fue que me transformé,
yo que era una loba solitaria,
en este caniche de apartamento que les habla ahora.



FIN DEL EPISODIO: MIS TEXTOS