Blaise Cendrars


Sao Paolo Railway C°





El rápido está levantando presión
Nos instalamos en un Pullman pompeyano que se asemeja a los
.....confortables vagones de los ferrocarriles egipcios
Estamos en torno a una mesa de bridge en anchos sillones de
....mimbre
Hay un bar en el extremo del vagón donde tomo el primer café
....de Santos
Al partir nos cruzamos con un convoy de vagones blancos que
....llevan esta inscripción
Caloric Cy
Qué va
Me ahogo





Escribir





Mi máquina golpea ritmicamente
Suena al cabo de cada línea
Los engranajes producen sonidos guturales
De tanto en tanto me recuesto en mi sillón de junco y suelto una
......gran bocanada de humo
Mi cigarrillo está siempre encendido
Entonces escucho el ruido de las olas
El gorgoteo del agua estrangulada en la cañería del lavabo
Me levanto y baño mi mano en el agua fría
O me perfumo
Tapé el espejo del armario para no verme escribir
El ojo de buey es una rodaja de sol
Cuando pienso
resuena como la piel de un tambor y habla fuerte





Adrienne Lecouvreur* y Cocteau





Compré otros dos titís pequeñitos
Y dos pájaros con plumas como de papel tornasolado
Mis monitos tienen pendientes
Mis pájaros tienen las uñas doradas
Bauticé al mono más pequeño Adrienne Lecouvreur al otro Jean
Dí un pájaro a la hija del almirante argentino que está a bordo
Es una joven tonta y que bizquea con ambos ojos
Le da un baño de pies a su pájaro para desdorarle las patas
El otro canta en mi camarote dentro de algunos días imitará todos
.....los ruidos familiares y sonará como mi máquina de escribir
Cuando escribo mis monitos me miran
Yo los divierto mucho
Se imaginan que me tienen enjaulado






Blaise Cendrars (Neuchatel, Suiza, 1887 / París, Francia, 1961
De Poesía Completa, Ediciones Librerías Fausto, 1975

*Adrienne Lecouvreur, actriz francesa del siglo XVIII


Imagen:www.directmatin.fr








3 comentarios

  1. Sí, el descubrimiento. Estos poemas pertenecen a "Hoja de ruta", escritos o publicados en 1924. Pasaron muchos años y hoy uno lee lo que lee más otras cosas. La hija del almirante argentino. Desdorar, sacar el oro, el brillo, desaparecer.
    Gracias Silvia por la recomendación en tu blog

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  2. Muchas gracias, Manuel. Nos visitaremos.

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Notas

Los hijos de Bob Dylan, de Gordon McNeer, Valparaíso Ediciones
EASY RIDER


(fragmento)

Nadie sabe quién te hizo la foto
en la Paynes Prairie aquel día.
Podría haber sido Janabanana, Susan o Ron.
Desde este recóndito lugar pareces seguro,
como si tuvieras el control, y algo nostálgico.

La película salió en el 69, junto con todo lo demás.
Por aquel entonces, todos los políticos habían muerto.
JFK, Bobby y Martin ya no estaban,
víctimas los tres de un pistolero solitario.
La ofensiva del Tet seguía con nosotros,
como un mal viaje de ácido.
Nuestro gobierno asesinaba a sus niños: sé el primero
del barrio en tener a tu hijo de vuelta a casa en una caja.

Jime, Janice y Jimi aún estaban vivos.
A John le quedaban once años de vida.
Las palabras de Dylan, ¿qué se siente, ahhh,
qué se siente al estar solo,
sin camino a casa alguno, como un total desconocido,
como una bala perdida?,
prendían nuestros corazones. Estábamos listos
para cualquier cosa, excepto
para lo que nos esperaba.




ALICIA SILVA REY/ Una presentación solemne: Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida.