Lawrence Ferlinghetti

Fuente: www.instaplanet.blogspot.com

I


En las más grandes escenas de Goya nos parece ver
                                                                       a la gente del mundo
exactamente en el momento en que
               consiguieron el título de
                                                 "sufriente humanidad"
Se contorsionan sobre la página
                                en una verdadera furia
                                                                de adversidades
Apilados
           gimiendo con niños y bayonetas
                                             bajo cielos de cemento
en un paisaje abstracto de árboles marchitos
         estatuas dobladas alas y picos de murciélagos
                             horcas reabalosas
        cadávares y gallos carnívoros
        y todos los monstruos finales
                  de la
                         "imaginación del desastre"
ellos son tan barbaramente reales
                   es como si aun realmente existieran

Y existen
    sólo el paisaje ha cambiado

Todavía están en línea en los caminos
         plagados de legionarios
                          falsos molinos de viento y gallos dementes


Es la misma gente
                          aunque más lejos de casa
en carreteras de cincuenta hileras de ancho
                                   en un continente de concreto
                            espaciado con carteleras blandas
                      ilustrando imbéciles ilusiones de felicidad


La escena muestra menos artillería
          pero más ciudadanos mutilados
                                        en autos de colores
              Y ellos poseen extrañas licencias
Y motores
                 que devoran a América   


Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919, Estados Unidos de Norteamérica)
De: "Antología", Ediciones del Medioddía, 1969. Traducción de Marcelo Covián

Imagen: articles.sfgate.com

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Notas

Los hijos de Bob Dylan, de Gordon McNeer, Valparaíso Ediciones
EASY RIDER


(fragmento)

Nadie sabe quién te hizo la foto
en la Paynes Prairie aquel día.
Podría haber sido Janabanana, Susan o Ron.
Desde este recóndito lugar pareces seguro,
como si tuvieras el control, y algo nostálgico.

La película salió en el 69, junto con todo lo demás.
Por aquel entonces, todos los políticos habían muerto.
JFK, Bobby y Martin ya no estaban,
víctimas los tres de un pistolero solitario.
La ofensiva del Tet seguía con nosotros,
como un mal viaje de ácido.
Nuestro gobierno asesinaba a sus niños: sé el primero
del barrio en tener a tu hijo de vuelta a casa en una caja.

Jime, Janice y Jimi aún estaban vivos.
A John le quedaban once años de vida.
Las palabras de Dylan, ¿qué se siente, ahhh,
qué se siente al estar solo,
sin camino a casa alguno, como un total desconocido,
como una bala perdida?,
prendían nuestros corazones. Estábamos listos
para cualquier cosa, excepto
para lo que nos esperaba.




ALICIA SILVA REY/ Una presentación solemne: Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida.