diciembre 25, 2011

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Omar Pimienta








































































3














He was Cassious Clay!





Me dicen que escriba       que escriba y guarde


que entre y salga      al papel        al teclado


 el uno-dos               algún intercambio





que recuerde: verso fallido desgasta el doble





que salte la cuerda por lo menos dos horas diarias


alimentarme bien     dos      uno-dos     libros       más libros





que no diga todo       que levante la guardia       que me guarde hasta el final





Me sugieren que me ponga a escribir para mí: Shadow Writing





pero al verme con los ojos hinchados   la boca reventada mi sparring me dice:


hazlo como cuando creías en tu magia  


                                                            tú puedes muchacho    lo tienes en ti


           


            por tu madre que también luchaba con su puño y letra


            Por tus hermanos que te ven desde su propio ring


            por tu padre que se partió el lomo





por ella que pide a gritos la campanada





y entro y salgo      con intercambios cada vez menos favorables


el hígado               cuídate el hígado


la retina despegada                       las manchas que te confunden





               me dicen que ya: 7               


            que no me levante: 8


que me darán la revancha: 9


que no puedo seguir pensando que escribir es de vida o muerte.














Omar Pimienta (1978, Tijuana, Baja California, México)


De: www.revistapingpong.org





Imagen: laestafetadelviento.es







diciembre 24, 2011

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Hugo Padeletti









Hoy, en Revista Ñ, Miguel Ángel Petrecca y Darío Rojo, entrevistan al poeta. Pocas cosas, definición de una poética en http://www.revistaenie.clarin.com/.



Pocas cosas











y sentido común


y la jarra de loza, grácil,

con el ramo

resplandeciente.



                   La difícil


extracción del sentido

es simple:



         el acto claro


en el momento claro

y pocas cosas-

                         verde

sobre blanco.











Hugo Padeletti (1928, Alcorta, Provincia de Santa Fe, 2018, Buenos Aires, Ar
gentina)



Imagen: filba.org.ar

diciembre 22, 2011

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Fabián Casas




Fabián Casas

Me detengo frente a la barrera











Me detengo frente a la barrera.

Es una noche clara y la luna se refleja

en los rieles. Apago las luces del auto.

Está bien, pienso, es bueno que nos demos un tiempo.

Pero no comprendo nuestra relación:

no sirvo para eso. ¿Acaso serviría de algo?

Tu padre está enfermo y mi madre está muerta;

pero igual podría ir y tirarme encima tuyo

como todas estas noches. Eso es lo que sé.

Ahora la tierra vibra y un tren oscuro

lleva gente desconocida como nosotros.











Fabían Casas (1965, Buenos Aires, Argentna)

De: "El salmón", Libros de Tierra Firme, 1996)



Enlaces: El poeta ocasional

Imagen: eblogtxt.wordpress.com


diciembre 21, 2011

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Jorge Aulicino

Hueso duro de roer



decir
una mujer se parece a una catedral
es mezclar el arte con la naturaleza

una mujer sólo se parece a sí misma
reino velado, luz en tinieblas
hueso duro de roer

una mujer es obvia, impenetrable.



Romance de barrio



Tres versiones sobre vos son posibles.
Una, la estación de lluvias y una dama de pique que baja de un taxi;
otra, la enfermedad, el desasosiego, las
polillas aplastadas con el dedo en un ventanal frente al mar;
la última: la cita lejana de abril, la humedad,
las sequías, la fuga al galope tendido hacia el desierto,
un hombre entre los restos de un naufragio construyendo
casas con mesas, jardines con madera podrida, estopa,
un casco con la vieja cacerola para parar la lluvia de meteoritos,
la simplicidad del momento.



Cezanne

                                        a Santiago Kovadloff


sólo con inclinarme de derecha a izquierda
de izquierda a derecha, me basta,
escribía Cezanne

podría pasarme la vida aquí
inclinándome de derecha a izquierda
y de izquierda a derecha
y no agotaría la realidad, explicaba

espacios en blanco en las últimas telas de Cezanne
indican a los expertos
que había llevado su teoría hasta el último extremo

otros
los atribuyen a problemas de la vista:
Cezanne dejó en blanco lo que no podía ver

en este caso (o en ambos)
¿por qué Cezanne no esforzó la imaginación?

el interrogante debe hacer pensar
a esos esoteristas vernáculos, a
distintas especies de mistificadores

¿por qué Cezanne no quiso pintar lo que sus ojos
- aun moviéndose con su cuerpo de derecha a izquierda
de izquierda a derecha - no podían ver?

¿por qué escriben sobre lo que el corazón no ve?
¿por qué escriben sobre lo que la inteligencia no celebra o llora?



Enlaces: Jorge Aulicino
De: "Poeta antiguo", de Jorge Ricardo, Ediciones Botella al Mar, 1980

diciembre 17, 2011

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César Vallejo, que la Luz es tísica, y la Sombra gorda
















Espergesia
















Yo nací un día

que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,

que soy malo; y no saben

del diciembre de ese enero.

Pues yo nací un día

que Dios estuvo enfermo.



Hay un vacío

en mi aire metafísico

que nadie ha de palpar:

el claustro de un silencio

que habló a flor de fuego.

Yo nací un día

que Dios estuvo enfermo.



Hermano, escucha, escucha...

Bueno. Y que no me vaya

sin llevar diciembres,

sin dejar eneros.

Pues yo nací un día

que Dios estuvo enfermo.



Todos saben que vivo,

que mastico... Y no saben

por qué en mi verso chirrían,

oscuro sinsabor de féretro,

luyidos vientos

desenroscados de la Esfinge

preguntona del Desierto.



Todos saben... Y no saben

que la luz es tísica,

y la Sombra gorda...

Y no saben que el Misterio sintetiza...

que él es la joroba

musical y triste que a distancia denuncia

el paso meridiano de las lindes a las Lindes.



Yo nací un día

que Dios estuvo enfermo,

grave.
















Imagen: es.www.wikipedia.org







diciembre 16, 2011

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Edgar Bayley








Es infinita esta riqueza abandonada











esta mano no es la mano ni la piel de tu alegría

al fondo de las calles encuentras siempre otro cielo

tras el cielo hay siempre otra hierba playas distintas

nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada

nunca supongas que la espuma del alba se ha extinguido

después del rostro hay otro rostro

tras la marcha de tu amante hay otra marcha

tras el canto un nuevo roce se prolonga

y las madrugadas esconden abecedarios inauditos islas remotas

siempre será así

algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo

pero otro sueño se levanta y no es el mismo

entonces tú vuelves a las manos al corazón de todos de cualquiera

no eres el mismo no son los mismos

otros saben la palabra tú la ignoras

otros saben olvidar los hechos innecesarios

y levantan su pulgar han olvidado

tú has de volver no importa tu fracaso

nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada

y cada gesto cada forma de amor o de reproche

entre las últimas risas el dolor y los comienzos

encontrará el agrio viento y las estrellas vencidas

una máscara de abedul presagia la visión

has querido ver

en el fondo del día lo has conseguido algunas veces

el río llega a los dioses

sube murmullos lejanos a la claridad del sol

amenazas

resplandor en frío



no esperas nada

sino la ruta del sol y de la pena

nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada









Edgar Bayley (1919 / 1990, Buenos Aires, Argentina)

De: "Todo el viento del mundo", Grijalbo, 2000 



diciembre 13, 2011

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Rafael Mendoza









El arte de morir

















Uno puede morirse de entusiasmo


De frío en la mirada


De exceso de calor.


Uno puede


Escupir al cielo su desgracia


Y ser aplastado fácilmente


Por media docena de cometas


Visiblemente indignados.


O caerse de sus mitos


Y ensartarse la vida


En cualquier unicornio transeúnte.


Pero no somos uno. Somos muchos.


Y a veces nos morimos de vacío


                               De tristeza


                               De muerte nacional.















Rafael Mendoza (1943, San Salvador, El Salvador)


De. www.artepoetica.net





Imagen: oscarperdomoleon.wordpress.com







diciembre 11, 2011

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Alejandro Carrizo








26





ars poetica I





algunos periodistas me preguntan sobre mis antecedentes

en la literatura y no tengo respuesta razonable, mi padre

y mi madre no pasaron el segundo grado de la primaria,

en mi casa no había muchos libros, no teníamos amigos

intelectuales y el pueblo siempre fue bastante chato

pero

si pienso bien, todo se lo debo a “la loca leila”,

esa bella mujer salía todas las noches a caminar

por las calles del pueblo vestida como para una fiesta:

polleras cortas, ojos bien pintados y tacos altos,

una y otra vez recorría las pequeñas calles (nunca

miraba a nadie; miraba lejos y hacia arriba –y pasaba.

en el lenguaje que no se dice era una puta una loca

una trastornada (los hombres –incluido el cura

la deseaban y las mujeres la envidiaban, claro,

pero sobre todo le tenían miedo, entonces, con

sacrosanta piedad la perdonaban / yo también la miraba

en silencio y con ojos de niño (pero un día entendí:

leila hablaba con las estrellas, y les ofrecía su cuerpo

para que derramasen la luz en su piel. era libre

(y eso no es fácil para

los ojos de una sociedad correctamente correcta

bueno, me dije,

alguien tiene que dejar registro

espejo selvático de las acelgas

(qué largo este verso

me digo (jorge levanta una ceja y me cuenta de

“cantinas enfermas de sombras” en la araucanía

y de “viejas casas envueltas en mortajas de

bruma” (¿hay otro sabor más exquisito? pienso.

y a coro vociferamos

“agua de luz volcada de la copa del silencio”

cuando llegamos a las aromáticas es como ver

la enagua en las piernas del deseo.

luego volvemos despacio hacia el puente

en fin, días así

de dar de comer a la poesía











30.











sé que te gusta

quedarte desnuda sobre mi pecho

mirando por la ventana las luces

anaranjadas del puente

escuchando

la lejana musiquita

que sube desde el caserío

yo fumo

dibujo trenes con el humo

y pienso:

              puto mundo

              puta muerte

              acá tienen su merecido











34.











me gustan los sábados de feria en la terminal:

busco a jorge teillier y vamos a mirar manos (a

alimentarnos de esa ternura

olor a comino y a rumor y a sexo escondido

entre las papas milenarias y la soberbia de los

pimientos y el api morado (manos que

descuidadas suben al cielo negro del pelo y

cuelgan un pendón detrás de la oreja para que

aparezca la niña tímida de una sonrisa en el

espejo selvático de las acelgas

(qué largo este verso

me digo (jorge levanta una ceja y me cuenta de

“cantinas enfermas de sombras” en la araucanía

y de “viejas casas envueltas en mortajas de

bruma” (¿hay otro sabor más exquisito? pienso.

y a coro vociferamos

“agua de luz volcada de la copa del silencio”

cuando llegamos a las aromáticas es como ver

la enagua en las piernas del deseo.

luego volvemos despacio hacia el puente

en fin, días así

de dar de comer a la poesía











Alejandro Carrizo (1959, Ledesma, Provincia de Jujuy, Argentina)

De: "Tocata y fuga", Cuadernos del Duende. 2010



Imagen: Centro Cultural Héctor Tizón




diciembre 10, 2011

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Samuel Trigueros










Antes de la explosión 






He pensado en la excitación del gas,

he imaginado los lentos remolinos que se hinchan en secreto

antes de la explosión,

el instantáneo girar inútil de cabezas,

la onda expansiva y su manotazo de vidrio,

los cuerpos partidos, desmembrados sin instrumento,

sólo por el cálido aire convertido en arma;

y he pensado en la transparencia de la vida y de la muerte,

en la frágil condición de fiera que tiene la existencia

y en la dificultad de atraparla en la redoma transitoria de la piel,

llena de inestable sangre,

colmada de horas y de días confabulados en la terrible

manifestación de lo que fue y no vuelve.

Entonces

otra vez he vuelto a recordar a Fullton,

a Conrad y Zósimo Zara dormidos en la colina;

y he pensado que un cementerio burgués es igual a un vertedero

en la retina de los pobres

y que el jardín del pobre es lo mismo que un basurero

en la ceguera de los potentados;

hecha con el perfume con que la belleza hiere, mortal, la iniquidad;

y he pregonado que muerta la injusticia

se acaba la necesidad.

El gas gira y se expande.

El gas tiene la misma seducción del abismo,

el mismo extraño magnetismo que luego, convertido en noticia,

publica los restos de la vida,

la increíble comprobación de la eternidad

reducida a unos amoratados trozos,

esparcidos para la fría pupila del forense.

El gas tiene la elocuencia de un dios tranquilo en cuyo seno

descansa el estro de la sombra y del subsuelo.

Antes de la explosión

el gas canta una vieja canción de cuna

y cuenta los pesares en la pesadilla del pobre, y dice que aún

el que tiene sus dedos cuajados de oro,

alguna vez escarba en su nariz y encuentra primicias del sepulcro

entre las heces del llanto y el vaticinio de la muerte.

Así he aprendido a diafanizar mi pecho

aceptando la suma de todos los errores,

soportando el destello brutal de las virtudes;

he compartido el pan soso del humillado y he bebido

el vino amargo de la desesperación.

Alguien que supo mis carencias

Entre la inmensa turba enemiga

mantengo a salvo mi cáliz compartido y en secreto

me nombro sobreviviente de mí mismo.  He domesticado

la poderosa seducción de llaves y conjuros

y me he quedado quieto adentro de mí mismo

cuando la desconfianza arrecia y arde mi corazón en medio de la noche

como un auto desmantelado que ahora es joya

y tálamo de los enamorados.

Ahora, dentro de poco, han de arrebatarme

los mismos corceles de gas mortal que  se llevaron a Elías

y vivieron sus últimos momentos entre flores silvestres

en un campo baldío de suburbio.

La distensión de su carne y el resplandor de sus huesos

hicieron germinar el pasto de la humildad.

Y voy tranquilo

pues he visto al amor sin techo

hacer castillos en el aire negro del consuelo,

bajo el palio de las constelaciones impasibles.







Chat






Tecleas una y otra vez palabras

llenas de imágenes tu mente

pero tu corazón frío

sólo escucha el golpe seco

de las teclas que nada significan

En la distancia alguien te contesta

Legión de rostros cruzan la pantalla

                afantasmados

y los nombras:

“espuma” “casa” “campos” “sirenas”

Descubres que el frío es superior

a cualquier nomenclatura del deseo o la seducción

Él establece tu cuota de escepticismo en las conversaciones

te convierte en un gran manipulador de materiales

aptos para una novela o un poema

donde no hablan más que espejismos

¿Una trampa? Sí

probablemente todo sea una trampa

esto de inventar palabras cuyo eco

           paraísos flotantes en el sopor del desierto

mientras los interlocutores se desvanecen

en un mundo ya extinto

Sigue entonces la pregunta

¿quién caza y quién es el cazado

quién ostenta la herida abierta

y hacer puntas de sangre llenas de sarcasmo y juego

para envolverlas en palabras?

Ríete de tus misterios

Habla de una vez con honestidad

Dile “sirena congelada” “carcomido mástil de lo eterno”

“rancia carne de tus necesidades”

y sólo entonces

tal vez

puedas dejar de teclear palabras insensatas

y la pantalla te devuelva el cadáver de tu corazón

la grotesca verdad que a nadie dices:

quieres

deseas

anhelas

Nada de lo que fue te pertenece ahora

y el futuro consiste en jugarle trampas a la trampa

saberse rata fauno ondina o mofeta

enamorado corazón de una imagen fugaz

binario desengaño

Pero teclea una vez más la gran palabra o la gran frase:

“A la mierda todo”

Luego has elegante mutis

y vuelve a las cuatro paredes

al cósmico techo

a tu suelo en llamas

oprime “enter” y vete por las calles

confiésate con el taxista

compra una fruta oxidada y sé feliz

Al menos

ayudaste a confirmar las convicciones de alguien

fundaste sus prejuicios

le diste ese manual para el suicidio

le hiciste soñar que su felicidad consiste

en la posible trasfiguración de rata a trampa.





Samuel Trigueros (1967, Tegucigalpa, Honduras)

De: www.arterpoetica.net



Imagen: Fabricio Estrada

diciembre 09, 2011

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e.e. cummings





Señora del Silencio




 de la dulce jaula de

 tu cuerpo

 se alzó

          en la sensitiva

 noche

 un

 pájaro veloz



 (tierna sobre

 el prodigioso rostro de lo oscuro

 tu

 voz

        extiende alas colmadas de

 perfume

 escoltando de pronto

 con soleados

 pies



 la punzante belleza de la aurora)







e.e. cummings (1894, Massachusetts / 1962, New Hampshire, Estados Unidos de Norteamérica)

De: e.e. cummings poemas, Alberto Corazón Editor

Traducción: Alfonso Canales



Enlaces: Material de lectura UNAM



diciembre 08, 2011

diciembre 06, 2011

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Raúl Gustavo Aguirre






Juego de naipes







Todos teníamos adentro

el sol

la sombra



un sol distinto para cada uno

una sombra idéntica



todos teníamos razón

cartas que dar que recibir

la mesa no era grande

la casa era de todos.





Raúl Gustavo Aguirre (1927 / 1983, Buenos, Argentina)

De: "Antología", Monte Ávila Editores, 1978




Imagen: nuestrospoetas.telam.com.ar

diciembre 02, 2011

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José Watanabe
















El árbol








                                                              Para Alicia y Lucho Delboy





En el bosque que bordea la carretera


un árbol ha desenterrado una de sus poderosas raíces


                 para abrazar una peña blanca.


La tierra no le fue suficiente:


                       la raíz es una extremidad


donde el árbol se apoya para subir aún más alto.





No conozco el nombre del árbol


pero sus largas ramas caen lacias y rápidas


              como una cascada 


                        sobre la peña.





Como te lo digo: para el lenguaje


subir y bajar son dos conceptos enfrentados,


                     y nunca se funden.





Mejor ven a la carretera,


la mismidad del doble movimiento del árbol


sólo se resolverá limpiamente en nuestros ojos.














En las aguas termales













Las aguas termales afloran


entre bocanadas de vapor blanco y denso.


             Cuando se disipa


deja ver las piedras que rodean la fuente, caprichosas


formas erosionadas por el agua hirviente


        que sólo se muestran un  instante


                            y luego


como un grupo de seres extraños


             vuelven


a su territorio brumoso.





El agua desciende burbujeando hacia los baños,


se entibia en canales y pozas


donde ancianos adormecidos y tullidos


                     sueñan un nuevo vigor.





Aquí arriba, en la fuente,


yo vivo otro engaño: los vapores


me permiten entrever la silueta de una mujer,


no bíblica


      sino de bien moldeado culo (ay nostalgia),


                  pero ya se desvanece


entre el humo y mi doliente memoria.













José Watanabe (1945, Trujillo / 2007, Lima, Perú)


De: "La piedra alada", Bajo la luna, 2009





noviembre 27, 2011

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Alan Mills












Soliloquio en chat 















Es ruta para hacer sin sueño

con decisión de hilar e hilar

trocando este vacío en urna griega

o quema de palabras huecas.

La pantalla enfrente/

su brillo de dios sin cansancio.

Quiero desdecir esto que veo

escrito por quién sabe quién

y reiniciar la charla.

Nadie contesta.

Mojo la mirada en rabia.



En el salón un rumor denso.

Advierto que todos me esquivan

defendiendo la angustia de sus ojos.

Uno decide con quién hablar











Alan Mills (1979, Ciudad de Guatemala, Guatemala)

De: artepoetica.net



Imagen: http://alanmills.blogspot.com/






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Ulla Hahn













Cuidado











Mi anhelo tiene nuevamente

un nombre que me colma

con felicidad y dolor.

Sin embargo no hubo cambios notorios

Recorro los días sonriente

al igual que él me recorre

con su aroma y su voz

su presencia que conforma mi deseo

su cuerpo cubre el mío por entero

Intento con todas mis fuerzas

no decir

Ven o Vete o Quédate











Despedida











No te cierro los párpados

No te ato el mentón

No te cruzo un brazo sobre el pecho



Puedes abrir todavía la boca

y alzar la mano mientras el tren silba











Ulla Hahn (1946, Brachthausen, Alemania)

De: "Cercanía inusitada", 1988

Traducción:  Raúl Bochardt



Imagen: blog.zeit.de

noviembre 25, 2011

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Germán Arens, un poema inédito



Pandemia



La amenaza
hizo
que las
autoridades sanitarias de Río Negro
mantengan
una vigilancia epidemiológica constante
en el
paso  de La Adela (La Pampa) a Río Colorado (Río
Negro).
Se
detectaron treinta y siete viajeros
con  síntomas de gripe aviar.
La Organización Mundial de la Salud
alertó que
la principal diseminación del virus
es a través
del transporte aéreo.
En Patagonia
se obligó a posponer viajes.
La cantidad
de afectados en Argentina
es de tres
mil trescientas veinticuatro personas,
de las
cuales murieron trescientas ochenta y tres.
China
demoró en cuarentena a quienes
retornaban
de zonas infectadas.
Estados
Unidos, país en que se declararon los primeros casos,
ordenó  una emergencia nacional de salud,
En Europa los
pilotos de vuelos internacionales
deben
informar si trasladan pasajeros con síntomas
antes de obtener
el permiso de aterrizaje.
Corea del
Sur, Singapur, Indonesia, Tailandia,
Japón y
Filipinas, activaron scanners termales
y examinan
a todos aquellos que  provienen de
Norteamérica.
En México
los casos ascienden a veintisiete mil afectados
y dos mil
cuatrocientos setenta y tres muertos.
El virus se
extiende, implacable… por todo el planeta.
El virus se
transmite, implacable… de persona a persona.
Científicos
del  mundo entero trabajan en la elaboración
de una vacuna protectora.
El impacto
es devastador. Nos enfrentamos al peor bioterrorista
de la
historia… La Naturaleza.



De: "Clase B", inédito
Enlaces: Germán Arens