agosto 30, 2012

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Natalia Litvinova




Fuente: N. Litvinova


 













mi cuerpo
cambió de curso.


entró en el
recuerdo.


allá donde no
sirve la luz.


había dejado
un camino


de migas de
pan.





pero me
tenté,





llamé a los
pájaros.








(de Balbuceo de la
noche
, Melón Editora, 2012)














Caigo en el origen


















Soy
Casandra. Pero no puedo


recordar
el futuro.





Caigo
en el origen de cada cosa.


Me
asusto. Corro de mí en todos


los
cuerpos.





Colibrí
del tiempo


succiona
mi néctar.








(de
Grieta, inédito)














Yo debajo

















me rompí la paciencia para que el mundo entre en mí sin
suavidad.


en cuatro partes de desigual exactitud: boca, manos,
pies, sexo.


el sexo para escribir. las manos para cavar un pozo.


enterrar mi sauce llorón de tinta. y yo debajo. vamos a
crecer juntos.


los pies para ir hacia mi boca y recitar loas del pasado.


no morir de fugacidad.








(de Todo ajeno,
inédito)














Por lo que se debe rezar

















como una casa incesante


o como una despedida innecesaria


es la vida


y se repite


por eso arrodillada rezo


por la resurrección de algún santo


por la palabra no sujeta a la muerte


por el ojo que es linterna miedosa


del que regresa del otro lado








(de Esteparia,
Ediciones del Dock 2010)


   











Natalia Litvinova  nació en Gómel, Bielorrusia, el 10
de septiembre de 1986 y reside en Buenos Aires, Argentina. Traduce a poetas rusos.
Publicó el poemario Esteparia (Ediciones del Dock, 2010) y tradujo la
antología Rumbo a Karachnay (Editora Casa Refugio Citlaltépetl A.C. y
Bonobos Editores, México, 2011) de Shajriza Bogatyreva. Este año se
publicarán: Balbuceo
de la noche
, plaqueta con versiones en francés de Stéphane Chaumet, (Melón
Editora) y los poemarios Todo ajeno y Grieta.
 


agosto 28, 2012

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John Keats, suave es la noche


Poesía inglesa







Oda a un ruiseñor
















1



Me duele el corazón y un pesado letargo

Aflige a mis sentidos, como si hubiera bebido

Cicuta o apurado un opiato hace sólo

Un instante y me hubiera sumido en el Leteo:

Y esto no es porque tenga envidia de tu suerte,

Sino porque feliz me siento con tu dicha

Cuando, ligera dríade alada de los árboles,

En algún melodioso lugar de verdes hayas

E innumerables sombras

Brota en el estío tu canto enajenado.



2



¡Oh, si un trago de vino largo tiempo enfriado

En las profundas cuevas de la tierra

Que supiera a Flora y a la verde campiña,

Canciones provenzales, sol, danza y regocijo;

Oh, si una copa de caliente sur,

Llena de la mismísima, ruborosa Hipocrene,

Ensartadas burbujas titilando en los bordes,

Purpúrea la boca: si pudiera beber

Y abandonar el mundo inadvertido

Y junto a ti perderme por el oscuro bosque!



3



Perderme a lo lejos, deshacerme, olvidar

Que entre las hojas tú nunca has conocido

La inquietud, el cansancio y la fiebre

Aquí, donde los hombres tan sólo se lamentan

Y tiemblan de parálisis postreras, tristes canas,

Donde crecen los jóvenes como espectros y mueren,

Donde aún el pensamiento se llena de tristeza

Y de desesperanzas, donde ni la Belleza

Puede
salvaguardar sus luminosos ojos

Por los que el nuevo amor perece sin mañana.



4



¡Lejos! ¡Muy lejos! He de volar hacia ti.

No me conducirán leopardos de Baco

Sino unas invisibles y poéticas alas;

Aunque torpe y confusa se retrase mi mente:

¡Ya estoy contigo! Suave es la noche

Y tal vez en su trono aparezca la luna

Circundada de mágicas estrellas.

Pero aquí no hay luz, salvo la que acompaña

Desde el cielo el soplo de la brisa cruzando

El oscuro verdor y veredas de musgo.



5



No puedo ver qué flores hay a mis pies

Ni el blando incienso suspendido en las ramas,

Pero en la embalsamada oscuridad presiento

Cada uno de los dones con los que la estación

Dota a la hierba, los árboles silvestres, la espesura:

Pastoril eglantina y blanco espino,

Violetas marcesibles recubiertas de hojas

Y el primer nuevo brote de mediados de mayo,

La rosa del almizcle rociada de vino,

Morada rumorosa de moscas en verano.



6



A oscuras escucho. Y en más de una ocasión

He amado el alivio que depara la muerte

Invocándola con ternura en versos meditados

Para que disipara en el aire mi aliento.

Ahora más que nunca morir parece dulce,

Dejar de existir sin pena a medianoche

¡Mientras se te derrama afuera el alma

En semejante éxtasis! Seguiría tu canto

Y te habría escuchado yo en vano:

A tu réquiem conviene un pedazo de tierra.



7



¡No conoces la muerte, Pájaro inmortal!

No te hollará caído generación hambrienta.

La voz que ahora escucho mientras pasa la noche

Fue oída en otros tiempos por reyes y bufones;

Tal vez fuera este mismo canto el que una senda

Encontró en el triste corazón de Ruth, cuando

Enferma de añoranza, se sumía en el llanto

Rodeada de trigos extranjeros,

La misma que otras veces ha encantado mágicas

Ventanas que se abren a peligrosos mares

En prodigiosas tierras ya olvidadas.



8



¡Olvidadas! El mismo tañer de esta palabra

Me devuelve, ya lejos de ti, a mi soledad.

¡Adiós! La Fantasía
no consigue engañarnos

Tanto, duende falaz, como dice la fama.

¡Adiós! Tu lastimero himno se desvanece

Al pasar por los prados vecinos, el tranquilo

Arroyo y la colina; ahora es enterrado

En los calveros del cercano valle.

¿He soñado despierto o ha sido una visión?

Ha volado la música. ¿Estoy despierto o duermo?








John Keats (1795, Londres, Inglaterra / 1825, Roma, Italia)


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Los poetas de Mascaró / Los Villafañe








Presentación de los libros:




Los poetas de Mascaró 


Ediciones Desde la Gente




 Los Villafañe


Ediciones Colihue




Martes 28 de agosto, Sala Solidaridad [2º S] 19:00 hs.





[Entrada gratuita. Capacidad limitada]










Presenta: Noé Jitrik, Leopoldo Castilla y Juan Carlos Junio (Director del CCC)















     




Los poetas de Mascaró. Ediciones Desde la Gente.
Autores:
 Juano Villafañe, Luis Eduardo Alonso, Leonor García Hernando, Nora Alicia Perusin y Sergio Kisielewsky. "Podemos decir que este libro lo compartimos entre quienes tuvimos que vivir experiencias límites entre lo poético y lo político. Pertenecemos a una generación que fue diezmada por el terrorismo de Estado. Esta situación por cierto no determina una condición de lo literario en cuanto a la legitimación de una obra. Pero la dictadura nos atravesó a todos. El dolor se proyectó más allá de la propia obra, se instaló a pesar de la literatura y se estableció en el centro de los discursos, las imágenes y las palabras." J.V.






Los Villafañe - Poesía Familiar. Ediciones Colihue. Poemas de Javier Villafañe, Elba Fábregas y Juano Villafañe."Tributo de hijo, el vástago, protegido sin duda e inoculado en sus venas el veneno de la poesía, reúne, como si se tratara de una comida dominical o una cena navideña, libros de poemas de los tres, con una intención sin duda no disimulada de crear entre los poemas que los componen un diálogo silencioso que, al mismo tiempo, es un tributo, a una memoria, a una gratitud." Noé Jitrik






Auspicia: Fondo Nacional de las Artes







 




Se realizará una función de Los Poetas de Mascaró con los actores Patricio Contreras, Leonor Manso, Ingrid Pelicori, Walter Quiróz, Elena Tasisto y Claudia Tomás, con textos de Luis Eduardo Alonso, Leonor García Hernando, Sergio Kisielewsky, Nora Alicia Perusin y Juano Villafañe.




Juano Villafañe cumple 60 años y 45 años de actividad artística, literaria y política cultural




Organizan: Departamentos de Artes, Espacio Literario Juan L. Ortiz, Área de Políticas Culturales y Ediciones del CCC



agosto 26, 2012

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Billy Collins








Taller de poesía en una antigua...





Taller de poesía en una antigua fábrica de cigarros 


de Cayo Hueso













Después de nuestra última clase, cuando nos marchamos

igual que en otro tiempo marcharon los torcedores de cigarros
-levantándose por última vez de sus taburetes
mientras el hombre que les leía durante los turnos de trabajo
cerraba el libro sin marcar la página donde se había quedado-
me felicité, digo, por mi moderación.

En ningún instante en aquel edificio blanco y soleado
tracé comparaciones entre hacer cigarros y escribir poesía.
Ni siquiera después de haber contemplado en una vitrina
la cuchilla afilada, el calibrador circular
y la guillotina manual con su regla de medición,
sugerí que el cigarro pudiera servir de modelo al poema.

No se me ocurrió mencionar la producción ejemplar
de los torcedores y cortadores anónimos
(300 cigarros diarios frente a 3 poemas acabados en toda una vida, y eso con suerte)
que transformaban las grandes hojas de tabaco
en cilindros listos para ser sostenidos suavemente en la mano.

Ni una sola vez insinué que enrollando una intuición
hasta convertirla en una forma artesanal y perfecta
podría animar al lector a retirar la banda de vivos colores,
deslizarla entre sus dedos y hacer suyo al poeta
en una repentina nube de humo como si fuera su pareja.
No, he guardado todo esto para mí, hasta este momento.





Otros poemas de Billy Collins,  aquí


De: Horoscopes for the dead (Random House, 2011)

Traducción: Jesús Jiménez Dominguez en jesusjimenezdominguez.blogspot.com.



Imagen: cprw.com

agosto 25, 2012

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Marina Kohon, poemas inéditos



del Pabellón de las Orquídeas y Wang Xizhi…






día de Purificación

tercer mes lunar

en la tierra del monte Kuaiji

los poetas deshojan orquídeas



-las copas de licor se hacen flotar

en los torrentes

y la poesía estalla en los dulzores-



del pincel del calígrafo

florece la belleza, lo blanco resalta lo negro



cuando el sol pisa el horizonte

sus manos pliegan un barco de papel

que se esfuma

en el arroyo de aguas tinta



el viento lo regresará a casa

-el universo se basta a sí mismo-







del corazón blanco de Hsiung Hung…






Hsiung Hung

tiene el corazón blanco

neblina y nube en sus sueños



los caminos congelados

en verano

todos miden la distancia de su amor



el frío retrata la imagen

como un cristal de hielo

guarda la belleza

-la simetría hexagonal del agua-



se atesora el instante



-la fugacidad

dormita en la nieve-



lo efímero persiste

en la huella



Hsiung Hung

- flor alba-

las palabras perfumadas

vencen el peso del tiempo

pervive el amor

en su pecho polar.







Hsiung Hung Poeta Taiwanesa (1940- ), sobre su poema “Aquí el verano se hiela”






Silencio de nieve

un ardor en las ventanas

que amenaza

quebrar al cielo.







//







Ver descender el otoño

por los reflejos

de un reino de espuma.




De:“Chinataun” (inédito)


















Marina
Kohon nació en Mar del Plata en 1965. Es profesora de inglés y
poeta. Publicó “
La
Ruta
 del Marfil”, Editorial
Alción y próximamente “Banshee”, una colección de poemas sobre leyendas celtas,
Editorial Hemisferio Derecho. Coordina desde hace tres años un Club de Lectura
de Literatura Irlandesa. Fue finalista en el concurso de poesía de Ruinas
Circulares 2011 y Jurado en el concurso de poesía de María Pilar Escalera
Martínez 2012 (España). Ha traducido a varios poetas: W.B. Yeats, Paul
Muldoon, Billy Collins,
Elizabeth Jennings, y Jaan Kaplinski entre otros. Colabora como traductora con
el blog de Jorge Aulicino. Admistra
el blog: Ogham, de Arte Celta-Irlandés y traducciones, 
http://oghamirlanda.blogspot.com.ar/ 




Fuente: Foto de Catalina Boccardo en www.intercuerpos.blogspot.com









agosto 23, 2012

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John Berryman




Canción ideal 14. La vida, amigos, es aburrida...







La vida, amigos, es aburrida. No deberíamos decirlo.

Después de todo, el cielo brilla, el majestuoso mar anhela,

Nosotros mismos brillamos y anhelamos,

además, mi madre me decía cuando niño

(repetidamente) “cada vez que dices estar aburrido

significa que no tienes



Vida interior”. Concluyo que no tengo

vida interior, porque estoy muy aburrido.

La gente me aburre,

la literatura me aburre, especialmente la gran literatura,

Henry me aburre, con sus aprietos & líos

tan desafortunados como los de Aquiles,



que amaba a los demás y el arte valiente, lo cual me aburre.

Y las apacibles colinas, & el gin estorbando

y de alguna forma un perro

ha sido capturado desvaneciéndose

entre las montañas, el mar o el cielo, dejándome

atrás como a un payaso. 













John Berryman (1914, McAlester, Oklahoma / 1972, Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos de Norteamérica)

Fuente: Obsturaciones



















Dream song 14- Life, friends, is boring...





Life, friends, is boring. We must not say so.
After all, the sky flashes, the great sea yearns,
we ourselves flash and yearn,
and moreover my mother told me as a boy
(repeatingly) "Ever to confess you're bored
means you have no

Inner Resources." I conclude now I have no
inner resources, because I am heavy bored.
Peoples bore me,
literature bores me, especially great literature,
Henry bores me, with his plights & gripes
as bad as Achilles,

who loves people and valiant art, which bores me.
And the tranquil hills, & gin, look like a drag
and somehow a dog
has taken itself & its tail considerably away
into the mountains or sea or sky, leaving
behind: me, wag.






El poeta estadounidense John Berryman, cuyo verdadero nombre era John Smith, nació el 25 de octubre de 1914 en el estado de Oklahoma.


Su vida no fue fácil. Con sólo diez años de edad tuvo que enfrentar el duro trance de haber encontrado muerto a su padre, un banquero de Florida que había decidido suicidarse.


Años más tarde, este estudiante de la Universidad de Columbia que había reemplazado su apellido original por el de su padrastro, se volvió alcohólico y comenzó a desarrollar un perfil depresivo que, poco a poco, le fue alterando la capacidad de hablar en público, de expresarse por vía escrita y, en definitiva, de trabajar de forma normal.


Pese a sus problemas, Berryman no sólo consiguió publicar varios libros (en los cuales se puede apreciar la influencia que escritores como William Shakespeare, Mark Van Doren, Robert Lowell y Michael Butler Yeats ejercieron sobre él), sino que también sumó experiencia como profesor en distintas instituciones universitarias de su país, tales como las universidades de Wayne State, Harvard, Princeton y Minnesota. Además, en 1966, este poeta que contrajo matrimonio en tres oportunidades (primero con Eileen Simpson, luego con Ann Levine y, por último, con Kathleen Donohue) resultó elegido miembro de la Academia de Poetas Americanos.


Sin embargo, de nada sirvió triunfar en el mundo de las letras, llegar a ser considerado como uno de los representantes más destacados de la poesía norteamericana de la segunda mitad del siglo XX ni recibir premios como el que le concedió la Academia Americana, el del Instituto Nacional de las Artes y las Letras y el Pulitzer de Poesía, entre otros: el 7 de enero de 1972, John Berryman decidió seguir el ejemplo de su padre y se quitó la vida arrojándose desde un puente de Minnesota.



De:http://www.poemas-del-alma.com/blog/biografias/biografia-de-john-berryman




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Definiciones








vaffanculo

[vaf-fan-cù-lo]

interiez.

volg. Imprecazione usata per esprimere sdegnoso disprezzo, rabbiosa impazienza, profonda irritazione ...

‖ Insulto che esprime violento disprezzo, biasimo incondizionato, richiesta perentoria di non essere più importunato...




vaffanculo


[vaf-fan-cù-lo]esclamazionesi dice nel linguaggio volgare a chi fa arrabbiare, perdere la pazienza.






Imagen:  www.otro-cine.blogspot.com. Alberto Sordi en Il vitellone (1953) de Federico Fellini

agosto 22, 2012

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Joan Margarit









Los ojos del retrovisor













Los dos nos hemos ido acostumbrando,

Joana, a que esta lentitud,

cuando, al bajar del coche, apoyas las muletas,

despierte a los cláxones y su insulto abstracto.

Me hace feliz tu compañía,

la sonrisa de un cuerpo tan lejano

de lo que siempre se llamó belleza,

la penosa belleza, tan distante.

Yo la he cambiado por la seducción

de la ternura iluminando el hueco

que la razón dejó en tu rostro

Cuando me miro en el retrovisor

veo unos ojos que no reconozco,

pues brilla en ellos el amor dejado

por las miradas, y la luz, la sombra

de todo cuanto he visto,

y la paz que me da tu lentitud,

tan grande es su riqueza

que no parece míos los ojos del espejo.











Enlaces: El poeta ocasional

De: Libro de poesía





agosto 19, 2012

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Marcelo Díaz




Fuente: Nadina Marquisio










Satélites








Para el ojo del
astrónomo


somos pequeñas gotas que caen en la
tierra


desde un cielo ladeado en sus
extremos.


Y para el ojo de los seres queridos


brillan los paneles de los
satélites.


No sé explicarlo: es un candado de
luz


ahogando la materia oscura.















Newton y yo









La manzana que cayó
durante la siesta de Newton


descansa en mis manos


como un agujero negro hambriento de
sentidos.


La muerte de los cometas cabe en su
núcleo.


Escribo el poema


con lo que tarda un rayo de luz


en aparecer en el mundo.


Newton sabía que los árboles


trabajan a la inversa de la
gravedad,


lo leyó debajo de sus píes:


en cada hombre, comprimida,


hay una descarga universal


del tamaño de un planeta.














De: "Newton y yo", Editorial Nudista, 2011








Marcelo Daniel Díaz nació en 1981. Vive en Río Cuarto, Provincia de
Córdoba, Argentina. Es profesor y Licenciado en Letras egresado de la Universidad Nacional
de esa ciudad,  colabora con la cátedra "Análisis del
discurso". Participó en la antología “Es lo que hay”. Ese mismo año
publicó el libro de poemas “La sombrilla de Wittgenstein” y un conjunto de
relatos que se llamó “Los límites de Tlön” (Ambos premiados en el concurso
provincial de Editorial Cartografías). En 2010 participó de las residencias
literarias del Centro de Arte Contemporáneo de Córdoba a cargo de Silvio
Mattoni
, María
Teresa Andruetto
 y Alejo Carbonell. En
2011 publicó el libro de poemas “Newton y yo” con Editorial Nudista. Y hace
unos meses publicó el texto de lingüística “La palabra y la acción: la máquina
de enunciación K” con el sello de EDUVIM. Integra el consejo editorial de la
revista de estudios literarios Borradores de la Universidad Nacional
de Río IV y  ha colaborado con reseñas y textos críticos en No retornable,
La guacha  y El lince miope
.






agosto 18, 2012

agosto 17, 2012

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Thomas MacGreevy











De Civitate Hominum



                                      Para A.S.F.R.














El cielo de la mañana tiene


un resplandor azul invernal.


La tierra es de un blanco níveo,


con su brillo cándido responde a la luz del sol,


salvo donde los obuses han dejado nuevos hoyos,


manchas negras en la blancura:





una composición a la Matisse.





Las sombras de los pálidos tocones


son un blanco más.





Y hay huesos blancos.





El Lago Zillebeke y Hooge,


gris hielo, brillan de otro modo,





como los zapatos argénteos de la modelo.





La modelo es nuestro mundo,


un mundo de lo más perro.


Puede que no lo sepan quienes viven entre guerras


pero sí quienes nos consumimos entre paces


tanto si morimos como si no.





Hace mucho frío


y, entre mi sensibilidad


y mi impecable uniforme de subalterno,


bien podría ser el proverbial gris que pela,


el accesorio de la nature morte.





¡Morte…!


Es la naturaleza muerta la que vive,


y no la carne viva.





Hay flores asesinas, blancas como vellones,


que se despliegan con primor


y envuelven a su piloto


quien, sobrevolando Gheluvelt,


hace un reconocimiento matinal,


todo él de seda y plata


en lo alto azul.





Oigo el zumbido de un motor


y nubes de humo blando que martillean el aire


al desplegarse las flores blancas como vellones.





No sabría decir con qué flor se ha quedado


pero de pronto se siente un temblor,


aparece un zigzag de trazos sobre lo azul


y él se desliza hasta


adentrarse en lo blanco,


una llama delicada,


una pincelada de naranja en el vestido de
                                                                 [la mañana.





En voz baja, mi sargento dice: «¡Dios santo!


Qué muerte tan horrible».





El santo Dios no responde


aún.
















De Civitate Hominum








To A.S.F.R.





The morning sky glitters


Winter blue.


The earth is snow-white,


With the gleam snow-white answers to sunlight,


Save where shell-holes are new,


Black spots in the whiteness –





A Matisse ensemble.





The shadows of whitened tree stumps


Are another white.





And there are white bones.





Zillebeke Lake and Hooge,


Ice gray, gleam differently,





Like the silver shoes of the model.





The model is our world,


Our bitch of a world.


Those who live between wars may not know


But we who die between peaces


Whether we die or not.





It is very cold


And, what with my sensations


And my spick and span subaltern’s uniform,


I might be the famous brass monkey,


The nature morte accessory.





Morte…!


’Tis still life that lives,


Not quick life –





There are fleece-white flowers of death


That unfold themselves prettily


About an airman


Who, high over Gheluvelt,


Is taking a morning look round,


All silk and silver


Up in the blue.





I hear the drone of an engine


And soft pounding puffs in the air


As the fleece-white flowers unfold.





I cannot tell which flower he has accepted


But suddenly there is a tremor,


A zigzag of lines against the blue


And he streams down


Into the white,


A delicate flame,


A stroke of orange in the morning’s dress.





My sergeant says, very low, ‘Holy God!


’Tis a fearful death.’





Holy God makes no reply


Yet.








Thomas MacGreevy (1893, Condado de Kerry / 1967, Dublin, Irlanda)


Enlaces: Ibi Oculus


Traducción: Luis Ingelmo