agosto 30, 2015

agosto 29, 2015

,   |    |  

Roberto Appratto











Levemente ondulado






Esos momentos en los cuales no vacilo,
cuando la noche, en pleno descenso,
abre un espacio en el aire
delante de mí. Los sonidos
en presente puro,
disponibles.



Llego y me instalo para pedir un café:
no vacilo. Este es el arte
de mantenerse solo,
como sobre una cuerda en su máximo
estado de tensión. Mientras tanto
miro al vacío y silbo: la melodía, breve,
intempestiva,
proyecta el cuerpo hacia fuera;
el sentimiento canta para mí,
estoy bien. El dominio sobre el lugar
es el dominio sobre el tiempo,
de un modo que el mozo parece comprender
sin esfuerzo. Si un aire de legítima tristeza
corta mi respiración un instante,
no es nada: la presión que la realidad ejerce sobre nosotros
es siempre variable, y es esto
lo que tengo para dar esta noche; ese
es el presente que un segundo café
retiene junto a mí,
más denso y más
iluminado.











Roberto Appratto (1950, Montevideo, República Oriental del Uruguay)

Imagen: ucu.edu.uy




agosto 28, 2015

,   |  3 comentarios  |  

Mario Montalbetti


Objeto y fin del poema









Es de noche y tiene que aterrizar

antes de que se acabe el combustible,

Así terminan todos sus poemas,

tratando de expresar con un lenguaje

público un sentimiento privado.



Su ambición es el lenguaje del piloto

hablándole a los pasajeros

en medio de una situación desesperada:

parte engaño, parte esperanza, parte verdad.



Todos los poemas terminan igual.

Hechos pedazos contra un cerro oscuro

que no estaba en las cartas.



Luego hallan los restos: el fuselaje,

la cola como siempre, intacta,

el olor a cosa quemada consumida por el fuego.



Pero ninguna palabra sobrevive.







Mario Montalbetti (1953, Lima, Perú)



Imagen: buensalvaje.com










agosto 24, 2015

, ,   |  1 comentario  |  

Diego Colomba











La ocasión











En la penumbra

azul verdosa

de los eucaliptos

me preguntás

como si fuese

la cosa

más natural

del mundo

si creo

en Dios.



Pero no esperás

que te responda

y tus pies de barro

ahuyentan

las gallinas

que hurgan

la hojarasca

viva

del bosque

se pierden

en el espejo

de agua estanca

que pudre

lentamente

algunos árboles.



Estamos en la zona

de los deseos

cumplidos.



Y no lo sabemos:



ni vos

que acariciás

de espaldas

los racimos

rosados

del pantano



ni yo

que titubeo

descalzo

en la otra

orilla.











Diego Colomba (1972, San Nicolás, Provincia de Buenos Aires. Reside en Rosario, Santa Fe, Argentina)



Fuente: http://www.diegocolomba.com/

Imagen: lacanciondelpais.com.ar

agosto 23, 2015

, ,   |  1 comentario  |  

Los poetas y el trabajo: Ezra Pound

Los poetas y el trabajo



La isla en el lago











Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrono de los ladrones,

dadme a su tiempo -os ruego- una pequeña tabaquería

con las cajitas relucientes

                      apiladas con esmero en los estantes

y el cavendish suelto y aromático

                      y el fuerte shag,

y el rubio Virginia



                       en hebras bajo el vidrio reluciente

                       de los mostradores,

y una balanza no muy engrasada,

y las putas que entran a cambiar una o dos palabras al pasar,

a soltar un insulto, y arreglarse un poco el pelo.



Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrono de los ladrones,

prestadme una tabaquería

                       o instaladme en cualquier profesión

excepto esta maldita profesión de escritor,

                       en que uno necesita su cerebro todo el tiempo.










Otros poemas de Ezra Pound, aquí

Enlaces: Antología poéticaClásica y moderna: un acercamiento a la poética de Ezra Pound



Imagen: poesiaparalaresistencia.wordpress.com

agosto 22, 2015

agosto 17, 2015

  |    |  

Fabián Casas




Sin llaves y a oscuras






Era uno de esos días en que todo sale bien.

Había limpiado la casa y escrito

dos o tres poemas que me gustaban.

No pedía más.



Entonces salí al pasillo para tirar la basura

y detrás mío, por una correntada,

la puerta se cerró.

Quedé sin llaves y a oscuras

sintiendo las voces de mis vecinos

a través de sus puertas.

Es transitorio, me dije;

pero así también podría ser la muerte:

un pasillo oscuro,

una puerta cerrada con la llave adentro

la basura en la mano.








Otros poemas de Fabián Casas, aquí.













agosto 16, 2015

,   |    |  

Nilton Santiago









Las cenizas de Ulises











Ahora lo sabemos, tu país era la sonrisa de Ulises,

la frontera más allá de la frontera,

donde las vacas y los cangrejos escapan de algún Chagall

y donde los autobuses, como hospicios para dramaturgos,

son misteriosos escarabajos atrapados en las autovías.

Sí, nuestro país es una nena de veintipocos que aún piensa que los chicos

creen en el matrimonio,

en esa luz que se parece demasiado al sexo de los ángeles.

Deberíamos dejar de hablar de nosotros,

del New York Times envolviendo los anónimos recuerdos de los campos de guerra,

como si fuesen pescado fresco,

allí donde los cascos azules caen como moscas

(total, por la cuenta que les trae a los banqueros y a los gorriones)

Por esos lares, los honorarios de las estrellas

son los mismos que el de los pájaros que brotaban de tu sonrisa

cuando éramos pequeños y los árboles recogían los frutos graves de la noche,

la frágil materia de las aves migratorias

(que también era la nuestra y la de las enfermeras de guerra)

Hoy he vuelto a casa, a la frontera más allá de la frontera

y tengo que decirte que los árboles son apenas un puñado de otoño

brotando de las chimeneas de los autobuses

(los árboles, que para nosotros eran mucho más que los sindicalistas de los bosques)

que Chagall está en paro,

que las columnas de rebeldes han firmado una tregua

con los murciélagos de traje y corbata

y que ya nadie me conoce, a pesar de que he preguntado por ti.

Déjame contarte que la clase media ha sido embotellada y arrojada por el retrete,

que nuestro amigo, el pescador, el que hablaba el dialecto

de las estrellas de mar,

ha dejado de beber, de colocarse y de hacer chistes sobre los conservadores,

y ahora lo ves deambular repitiendo una y otra vez

aquellas palabras de Céline:

“El amor es el infinito puesto al alcance de los caniches” y lo entiendo,

me pongo la chaqueta y, qué demonios, voy por cigarrillos

y una botella de ginebra.

Le hago otro flaco favor a mi soledad.







Otros poemas de Nilton Santiago, aquí



Fuente: http://nagarimagazine.com/

Imagen: www.vallejoandcompany.com


agosto 14, 2015

,   |    |  

Leopoldo María Panero




Canción para una discoteca











No tenemos fe

al otro lado de esta vida

sólo espera el rock and roll

lo dice la calavera que hay entre mis manos

baila, baila el rock and roll

para el rock el tiempo y la vida son una miseria

el alcohol y el haschisch no dicen nada de la vida

sexo, drogas y rock and roll

el sol no brilla por el hombre,

lo mismo que el sexo y las drogas;

la muerte es la cuna del rock and roll.

Baila hasta que la muerte te llame

y diga suavemente entra

entra en el reino del rock and roll.

















Leopoldo María Panero (1948, Madrid / 2014, Las Palmas, Gran Canaria)

Fuente: http://antologia-de-poesia.blogspot.com.ar/2013/12/leopoldo-maria-panero.html




Imagen: www.editorialhijosdemuleyrubio.com





agosto 09, 2015

,   |    |  

Elena Medel




Aquello en lo que te fijas cuando salimos por las noches











Mi madre me enseñó que la mejor forma de pasar por la

  vida era renunciando a la propiedad particular.

Ella me convenció de que podría transformar los balbuceos

          en música de cámara, con mis zapatos.

Tus zapatos son mágicos, me dijo. Pierde uno y ganarás un marido.

          Vende dos y ante ti se revolverán las semillas de tu reino.

Y yo susurraba: mi reino eterno. Junto a él.

Decidí que los compraría de colores para camuflar mi identidad,

          sobrios si aspiro a desvelar mis secretos.

No tacones ni zapatos planos ni aerodinamismo; le quiero

          suciamente. He descubierto que pasos-pequeños

conducen a una-mujer-seria-con-dos-rayas-absortas. 



Descalza, de puntillas, vuelvo a tener diez años y a morirme

          por dentro de tanta soledad.











Elena Medel (1985, Còrdoba, España)



Imagen: Foto de Daniel Mordzinski.
















agosto 07, 2015

,   |    |  

Mauro Lo Coco









el ruido de la heladera, ese verano








se paraba todas las noches a las tres

y a las tres y diez empezaba de nuevo

nos tenía a todos tarados, Alberto

decía que Roxana se levantaba dormida y la apagaba

y cuando volvía a la cama se despertaba de verdad

y volvía a la cocina y la prendía de nuevo; 



a mí nunca me pareció lo mismo

estaba seguro que era parte de algún mecanismo

interno que descansaba para funcionar

diez minutos por ahí, algo así

que necesitaba girar y cuando llegaba a la pata

que faltaba

giraba en falso, o más lento, no sé 



yo nunca entendí de máquinas 



y te digo que así estuvimos varios días los cuatro

que al desayuno otra cosa no comentábamos

y siempre todos menos Roxana

la habíamos oído sonar y dejar de sonar

hasta que vino ese muchacho

un pibe joven que era amigo del novio de María

la amiga de Roxana, Rodrigo

creo que se llamaba

o Ramiro 



Ramiro;

venían los tres de la playa a tomar mate

era técnico de algo no sé, compac disc, dvd

y nos dice que es normal

que todas las heladeras lo hacen

el ruido a la noche y parar,

y que tal vez sea la costumbre de dormir o de oír

y que también se paran de día pero

que uno no está ahí para escuchar 



se entiende

si te lo explica alguien que sabe









Mauro Lo Coco (1973, Buenos Aires, Argentina)

Fuente: http://circulodepoesia.com/2011/08/poesia-argentina-actual-no-5-mauro-lo-coco/

Imagen: www.laprimerapiedra.com.ar


agosto 06, 2015

,   |    |  

Ángel Faretta: Tapados, raros, fallidos y olvidados








“Tapado” es un término turfístico porteño referido a un caballo ignoto que da lo que se llama un “batacazo”, porque nadie, o muy pocos avisados, apostaban nada por el mismo y termina siendo un ganador. En slang suele decirse “sleeper”.


 “Raro” es todavía lo más preferible en nuestro idioma, al “bizzarro” italiano, vuelto luego “bizarre” francés. Puesto que “bizarro” en castellano es lo opuesto a sus significados anteriores. Parte de la caída babélica de la lengua común.

“Bizarro” en castellano es noble, elegante, sobre todo gallardo. El original italiano de “bizzarro” deviene de “bizzo”, “rulo”, “rizo”, por su forma retorcida, que muy luego pasaría a ser “kinky” en slang, aunque aquí ya reducido al estrecho gueto de la práctica sexual un tanto exótica. Podría tomarse y aplicársele también el concepto de “capriccio” acuñado en italiano que deviene de “capo rizzo”, es decir la cabeza con el pelo erizado por una sorpresa, por algo insólito fuera de norma, algo en lo que interviene más la maniera que la manera. “Extravagante” y “excéntrico” vienen a continuación y en par. El primero refiere a vagar, a irse fuera de cierta estabilidad, y el segundo a salirse o habitar, siquiera mentalmente, fue del centro -o lo que se toma por tal. Pueden emplearse como especie, siendo el género lo raro. Y así se hará.  “Secreto” tiene un mismo patrón etimológico que sagrado. Es algo misterioso que se nos revela nocturnamente. De allí su elogio y exaltación por los románticos alemanes, desde la lírica de “Cantos a la noche” de Novalis, las “Piezas nocturnas” de Hoffmann, hasta el propio modo musical del “nocturno” –creado por el irlandés John Field- para definir una breve composición, de un solo movimiento, para piano solista que parece meditar en lentitud y morosidad como la misma nocturnidad.




Este culto a la noche –además de su simbólica alquímica que ya tratamos en otro lugar- es una postura polémica al culto a la luces y al iluminismo, sobre todo de cuño francés enciclopédico, pero también a su versión alemana conocida como Aufklärung


 “Secreto” entonces es algo que se revela en forma nocturna, mientras –y ya que estamos-, el arcano es un misterio que se revela a la luz del día. De allí que las 22 figuras del Tarot sean llamadas arcanos.




 “Fallidos” no refiere al error, la equivocación involuntaria, el tropiezo verbal, sino a aquello que acercándose a una construcción orgánica o tan siquiera a una forma eficiente, se queda, se detiene ante la puerta que tenía abierta frente a sí.




 En este sitio, a manera de revista o diario en público anotaremos y ensayaremos sobre diferentes obras narrativas de diversos modos y épocas, así como de films, composiciones musicales, operísticas, dramáticas, poéticas y pictóricas que, por una u otra razón -siquiera oblicua- entran en uno de los cuatro troqueles conceptuales que hemos puesto aquí como acápite. Es posible que algunas de ellas entren en más de un cuño a la vez…




 El humor melancólico, ya desde Aristóteles y Galeno, es el humor de lo estético-filosófico por excelencia. A fortiori, el lado más melancólico sería tanto el de quien produce, como el de aquel que disfruta y hasta se deleita con producciones estéticas que guardan algunas de las características anímico-espirituales, cuanto formales, a las que a-y-tendemos aquí.




 Como en nuestros libros y en diversos artículos ya en circulación, hemos puesto en conceptos crítico-polémicos nuestras bases estéticas, es decir el gusto puesto en fundamentos formal-filosóficos a través de las obras maestras o decididamente geniales, esto -y acorde a las enseñanzas y ejemplos de uno de nuestros maestros, Mario Praz-, puede pensarse o tomarse como una paralipomena a tales centros estético-filosóficos. 







En el día de Santa Cunegunda, princesa de Polonia










agosto 05, 2015

,   |    |  

Juan Carlos Galeano









Todo el mundo necesita una caja











Una
caja vestida con su corbatín llega a un pueblo a decir: Todas las cosas
del mundo necesitan una caja.




Y uno
sabe lo que hay en una caja, les dice la caja a los hombres, mujeres
y niños parados a campo abierto, junto a unas cajas que sonríen.




El
universo es una caja con rincones que brillan por aquí y por allá, dice
la caja sacando unos pollitos, unos cortauñas y otras sorpresas.




El
universo es una caja, la tierra es una caja. Razones suficientes para que las gentes
quieran viajar por el universo. Motivos para buscar en las profundidades
de la tierra.




Las
partidas de bautismo, títulos de propiedad y las cartas más preciadas de la gente
necesitan vivir en una caja. Muchos secretos de las parejas se guardan en
una caja.




El
cuerpo es una caja preciosa. Cuando el alma se aleja, sus secretos permanecen
en la carne, depositados cuidadosamente en una caja. Solo la caja sabe lo
que hay adentro.




“Incluso
los árboles, el río y las nubes necesitan de la caja transparente del aire”
¿no se dan cuenta ustedes? les grita la caja.











Juan Carlos Galeano (1958, Caquetá, Colombia)

Fuente: http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2008/12/juan-carlos-galeano.pdf




Imagen: www.jornaldepoesia.jor.br



agosto 02, 2015

,   |    |  

Hernán Lavín Cerda









Sobre una cama ortopédica











Algunos dicen que Nonata Pedroso nació en Pernambuco, 

y ella jura que tuvo relaciones

con el espíritu de Nuestro Señor Jesucristo

sobre el abismo de luz de una cama ortopédica.



-Eres la puritana mística- me dijo Él

con una voz tan suave 

como el roce de las alas de un colibrí

por encima de mi pecho tan joven y lleno de leche.

Eres la puritana más láctea de todo el Universo, 

me dijo después de sonreír como una criatura de luz,

aquella criatura de mirada perdida

a la que acaban de rozar, más allá del crepúsculo,

con alas de colibrí que tiemblan como la cama ortopédica.



-¿Yo la puritana mística?- dijo Nonata entre sollozos.

¿Yo la ortopedia del puritanismo, la puritana más láctea?

Aunque ustedes no lo crean, juro que tuve relaciones 

con el espíritu de Nuestro Señor Jesucristo

sobre el bramadero de luz de una cama ortopédica.



Él me decía no puedo más, éste es el fin.

Yo le dije no te arrepientas, casi todo perdura.

Él me decía no puedes más, ¿por qué te has vuelto heroica?

Yo le dije lo que tú digas, pero no te arrepientas.



Él me besó tres veces, dijo no te apresures, éste es el fin.

Yo le mordí sus labios, tres veces, toda la luz del mundo 

en la trinidad de sus labios, pero no tuve el valor 

para decirle tu boca es mía, sólo mía.











El fantasma











Cuando murió Marcello Mastroianni, mi mujer se puso a llorar con un entusiasmo envidiable, como si nuestra galaxia, que nunca ha sido nuestra, se hubiese desprendido apocalípticamente de sí misma, evaporándose entre las nebulosas de otra galaxia.

–No te preocupes –le dije con una sonrisa de monje medieval–. Aquí estoy yo, no sufras tanto, no me atormentes y ya no llores así, a lo bestia. Ven y abrázame, amor mío, micifuz, Muñeca de los Espíritus, fucsia mía, ragazza, Minina del Perpetuo Socorro. Ven semidesnuda y tócame una vez más: recuerda que aún soy tu fantasma de carne y hueso. ¿Por qué no me abrazas y me besas con absoluta devoción, como en la primera noche del primer día? Tratándose de fantasmas, todos somos iguales. ¿Qué virtudes tiene aquel Mastroianni que no tenga yo?














Hernán Lavín Cerda (1939, Santiago de Chile, Chile)






Imagen: www.humbral.blogspot.com




agosto 01, 2015

,   |  2 comentarios  |  

Yusef Komunyakaa









Nunca sabemos











Se tambaleó por un momento

entre la hierba alta, como si estuviese bailando

con una mujer. Nuestros cañones

se pusieron al rojo vivo.

Cuando me acerqué, 

un halo azul de moscas volaba sobre él. 

Cogí de sus dedos

la foto deteriorada.

No hay otra manera 

de decirlo: Me enamoré. 

La mañana empezaba a clarear,

menos para un mortero lejano

y para algunos helicópteros que despegaban

                    en alguna parte.

Le metí la cartera en el bolsillo

y le di la vuelta para que no siguiera 

besando el suelo.













Otros poemas de Yusef Komunyakaa, aquí

De: "Dien Cai Dau", Valparaíso Ediciones



Imagen: thedocumentarygroup.com