Florencia Fragasso, poemas inéditos


Vacaciones /






Hacer la lista de lo que hay que llevar 
es lo que más saboreo de los viajes 
Después, ya en medio del asunto, 
puede llegar la epifanía 
cuando veo funcionar a esos objetos 
que antes solo eran 
palabras prolijas en mi lista-poema 
Solo así 
como contexto difuso  
empiezo a descubrir el paisaje, 
para cuando hago foco 
ya pasaron cuatro o cinco días, 
ahí 
entonces 
disparo. 





Familia tipo  






Por el frío nocturno no voy a preocuparme 
hay frazadas de sobra 
mantas de estilos varios 
rústicas con bolitas 
o escocesas de lana 

Y si no, siempre está la opción 
de dormir apretados, hacernos uno solo 
un monstruo de ocho piernas y ocho brazos 
soñar cuadruplicado 






Paternal Chacarita Caballito 





Como un perro que sale del mar 
en cámara lenta, la ciudad 
se sacude la lluvia 
Mi amiga no duerme desde las 4 am 
su hijo con tos su hija con miedo 
Nos manda un mensaje en letras de molde sobre la pantalla  
que pasó a ser nuestra superficie lunar de contrabando 

Mi otra amiga quisiera, cuando llueve, 
vivir, como sus abuelos, en el campo 
y sentarse a esperar que pare 

Una membrana flexible 
se mece entre los barrios  
y nos conecta acunándonos, 
las tres acariciamos con deseo la palabra 
siesta 
soplamos sobre ella para que se materialice 

Cada una espera 
-guirnaldas de lluvia en las ventanas de la cápsula- 
un nuevo mensaje que atraviese las zonas 
y reverbere –urgente- 
en la pantalla 





Paralelas 


                                                                Dibujar algo bien es tocar su resistencia. J Berger  



Mientras corremos por la casa 
volviendo maratónicas las tareas  
que si fuéramos ricos o budistas  
haríamos de a una, parsimoniosas: 
mirar un vaso bien de cerca,  
detectando las migas  
con peso específico, en el fondo 

Mientras nos preguntamos qué hacer con las furias 
que nos dejan exhaustos, 
dónde poner el espiral  
para protegernos sin ahogarnos 
-otra vez ese hilo fino entre la muerte y el confort - 
Él, mientras tanto, 
dibuja 

descubre 
y libera 
las líneas que estaban asfixiadas 
bajo el blanco de la página 
que no es tierra fértil sino una telita 
cobertora de lo que no supimos ver 

Él, en cambio, en el blanco intuye 
geografías 
bosques petrificados 
las riega con su mano 
los puntos negros de un marcador se ensanchan 
para ir a estrellarse 
contra el gramaje de la hoja 

Mientras vamos y venimos 
haciendo de la casa un sembradío 
y recogemos 
a punto lo sembrado para trasladarlo 
en canastas hechas con los brazos 
de un ambiente a otro 
midiéndonos el pulso, la distancia 
midiendo cómo va mutando el amor 
que nos tenemos, que nos tiene 

Él, mientras tanto 
a mano alzada 
en pose del que riega, del que reza 
dibuja 
toca la resistencia de algo 
la nuestra, 
cuando dibuja encorvado 
como quien recalcula, quien reconstruye 
toca y trastoca 
las propias paredes de la casa 


(Inéditos)


Los modos





Son modos: mi madre, por ejemplo,
va destendiendo la ropa
poco a poco
según se sequen, a su turno,
una y otra prenda;
con un tacto veloz
detecta la humedad 
de los bordes de las telas
que el sol menos tocó

aunque no haya amenaza de tormenta
ni haga falta el espacio
para colgar más prendas
ella lo hace así -son modos-:
yendo y viniendo

en sus intercaladas excursiones
desde y hacia el patio
-a la ida, con brazos sueltos
a la vuelta, a manos llenas-
danza sus días y las partes
de sus días en un pentagrama
salpicado de blancos

mientras sin querer y sin saberlo 
va burlando la inquietud
que murmuro en silencio, 
son modos: donde yo desespero
ella pasea



De: "Superpoderes", El ojo de mármol, 2015



Florencia Fragasso (1975, Provincia de Buenos Aires, Argentina)

Imagen: www.elinfinitoviajar.blogspot.com.ar







1 comentarios

  1. Gracias por demostrarnos que la cotidaneidad y lo ocasional puede ser poesia y que además nos refleja a todos los que las leemos con placer y autoreconocimiento

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NOTAS

// ALICIA SILVA REY: Una presentación solemne / Estábamos, unos 6 años atrás, en la Biblioteca Nacional de Argentina, un poeta notable, un sociólogo refinado y yo, presentando un libro de poemas de grande y querida poeta argentina. Comienza a leer su ponencia el poeta y mi celular, en el silencio de la sala, suena. El poeta hace gesto de repugnancia ante la interrupción inconcebible. Me río, pido "disculpas, disculpas" en tanto manoteo el celular en mi cartera y logro apagarlo. El poeta de marras recomienza su extraordinariamente bien modulada lectura. Yo no advertí la repudiable magnitud de lo "hecho" por mí en el marco de tal presentación. La distracción es mi casa y ahí soy y supervivo. Luego, notabilísimo narrador presente entre el público dictaminó que fue una presentación "solemne". Entonces me lo creí. Hoy, cuando la poeta amiga me llama para decirme que acaba de reencontrar mi lectura de ese libro y que le gusta más que entonces porque "está tan bien escrita", comprendo que la inteligencia sumada a la gracia sí pueden resultar divertidas. Y la distracción, bueno, es la sal de la vida. // VALERIA CERVERO: En septiembre de 2016 salió "Sin órbitas", en la bella edición de El ojo del mármol, y el mes pasado presenté "madrecitas", gracias a la cuidada edición de Barnacle. Podría ser la última tarde aquí o tal vez el tiempo se detenga sin pedir permiso. El cielo es allá afuera, casi árido, y esta casa se esfuerza en su tarea de abrigar, de sostener lo suyo. Las risas de los hijos quiebran el volumen que permite entender las voces; la mirada llega sola a cada personaje y la historia es la misma y otra a la vez. In the mood for love: insiste la palabra a través de la muerte. La música multiplica el instante y casi invita a olvidar cada tono. Pero el secreto es un hoyo pequeño en un muro que brota. (De Sin órbitas)