4 de febrero de 2018

,   |  0 comentarios  |  

Nikola Madzirov




Luz y polvo




Te encontraré en un momento
entre las cuatro estaciones,
cuando llevan a los niños de paseo,
y las almas regresan
como platos sucios en
una cantina obrera.
No somos una religión
y nadie cree en nuestras
sagradas escrituras.

Nuestras miradas se esconden
en los pliegues de las cortinas,
que dejan pasar oraciones ajenas
y luz que cae.
¿Se tocarán nuestros ángeles
cuando nos abrazamos
en la oscuridad, alguien encenderá una vela
para proclamar un reino?
Somos la luz de una cerilla consumida
que se convierte en polvo





Todo




Todo es caricia.
La nieve cerraba sus alas
sobre las colinas, yo cerraba mis palmas
sobre tu cuerpo como cinta métrica
que se desenrolla sólo por la longitud
de otras cosas.
El universo existía
para que naciéramos en lugares diferentes
y nuestra patria fuera el arco iris
que une dos jardines
que no saben uno del otro.
Así pasaba el tiempo:
cultivábamos el miedo dentro de nosotros
mientras en los demás nacía la admiración.
Nuestras sombras se hundían
en pozos envenenados,
las palabras dichas por alguien
desaparecían y aparecían
como pedazos de vidrio en una playa de arena,
rotas y afiladas.
Todo es recuerdo.
El sueño estaba cerca,
lo remoto era lo que soñábamos.





Nikola Madzirov  (1973, Strumica, Macedonia)
Traducción:Marija Krstevska
Fuente: Paralelo Sur

0 comentarios:

Publicar un comentario